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domingo, 18 de julio de 2021

El ritual se ha completado

El evento de terror televisivo llega a su fin con una tercera entrega que cumple con lo que prometía en su comienzo y como dice la canción de Tango Feroz, el amor es más fuerte.

Por Ricardo Diaz
Tres semanas, tres noches, tres partes, una historia. El desafío de Leigh Janiak era arriesgado. Pero ahora con la conclusión de su adaptación de los libros Fear Street de R. L Stine, y viendo la evolución en cada una de sus entregas se puede decir que valió la pena el desafío. Y el espectador lo agradece. 

Retomando lo ocurrido en la segunda parte en 1978 cuando en la última escena Deena (Kiana Madeira) tiene la visión de Sarah Fier al unir la mano perdida y el cuerpo de la bruja. Desde ese momento arranca la tercera parte. Bienvenidos al pueblo Unión (se vuelve irónico a medida que avanza la película) y al año 1666 (sí, una idea super brillante). 

La conexión del personaje de Madeira con la bruja real (Elizabeth Scopel) permite que ella vea a traves de los ojos de Fier, por esa razón ella es la que representa a la bruja y todos sus conocidos terminan dentro de esa visión, por ende todos los actores vistos en las entregas anteriores, aparecen nuevamente tres siglos atrás en otros personajes. Así aparecen el hermano de Deena, Josh ahora llamado Henry, Ziggy como Constance (una pícara aldeana que organiza una busqueda de bayas psicodelicas), el sheriff Nick Goode (Ashley Zukerman) como Solomon Goode y claramente el amor de la heroína, Sam/Hannah Miller, que sigue teniendo padres represivos. Y en esta ocasión más ya que es la hija del pastor del pueblo. 

En este pueblito colonial hermoso y patriarcal de una noche a la otra, más precisamente luego de la nueva luna llena, empiezan a suceder hechos extraños. El agua se contamina, las frutas se pudren y el pastor es poseído por algo que le hace cometer una atrocidad que solo puede ser producto del diablo. Entonces se desata la clásica cacería de brujas y quienes tienen todos los numeros para ser elegidas son Sarah Fier y Hannah Miller por haberlas visto hacer cosas no santas en esa noche especial. Y como los hombres son los que deciden, ese hecho las convierte en adoradoras de Satan, en consecuencia, son brujas que hay que colgar. 

Janiak a través de la visión de Deena muestra como se desata toda la maldición que caerá sobre Shadyside en el futuro y a cada uno de sus descendientes. Una maldición de sangre. Como si ese amor prohibido y trágico de las dos féminas prevaleciera en el tiempo, buscando venganza, pero más que todo, justicia. 

La historia tiene un interesante giro que por más que pueda preveerse sorprende y funciona como esa pieza de puzzle que uno encuentra a último momento. El terror en esta tercera parte se vuelve más profundo, no tanto por lo que se muestra sino por lo que provoca al pensar en lo que sucede en ese lugar hace tanto tiempo. De alguna forma ese sentimiento se vuelve contemporáneo y salta de la pantalla a la vida real si se hace una retrospectiva de lo sucedido en los últimos tiempos en cuanto a la condena de aquellos a los que se los considera diferentes. 

A mitad del film cuando la luz ilumina las sombras develando el oscuro secreto, el film vuelve a donde todo empezó. De regreso a 1994, segunda parte.Pero ahora todas las piezas encajan, todo se comprende y entiende, como el por qué de la sangre que buscan siempre los asesinos. 

Fear street 1666 se vuelve la entrega más original. Se despega del  homenaje y se vuelca a contar su propia historia con un estilo propio y eso es lo que hace que su conclusión como trilogía sea apreciable y reconocible. No está la odiosa comparación "se parece a" y entonces se la disfruta a la película por lo que es. Y termina siendo una experiencia divertida. Como una montaña rusa. Durante su primera mitad va subiendo, causando terror, tensión y expectativa, para después en su segunda mitad, bajar a toda velocidad en donde ese miedo también se funde con diversión y la música tambien da la pauta de ello. Ya lo dicen los chicos de The Offsprings en come out and play, sal a jugar y eso esta más que claro en todo el climax que ocurre en el shopping donde comenzó la primera entrega, cerrando el círculo. Todo ese tercer acto bajo los efectos de pintura fosforescente incluyendo una cómica escena con los asesinos. Pero está bien, porque es entretenimiento y es Netflix. Punto. 

El final tal vez es muy simple, pero termina siendo el adecuado (además suena the pixies, siguiendo con la coherencia inicial). Porque Janiak desde el pimer segundo de su trilogía muestra cuál es la verdera historia y el mensaje que quiere dejar. Pero para ello se introdujo en los recovecos del terror, para que ese mensaje sobreviviera a hachas, cuchillos, navajas, horcas y hasta al propio Belcebú. ¿Cuál es ese mensaje? El más simple, presente desde el origen del tiempo y tan poderoso como el martillo de Thor. Si aún no lo saben vean la saga completa para descubrirlo. 
Calificación **** (Muy Buena) 

Título original: Fear street part three: 1666 (2021) - País: Estados Unidos - Director: Leigh Janiak - Guión: Leigh Janiak/Phil Graziadei/Kate Trefy, basado en los libros de R. L. Stine - Intérpretes: Kiana Madeira, Ashley Zukerman, Gillian Jacobs, Olivia Scott Welch, Bejamin Flores Jr, entre otros - Fotografía: Caleb Heymann - Música: Marco Beltrami/Anna Drubich, Marcus Trumpp - Duración: 114 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Kiana Madeira y Bejamin Flores Jr en fear street part three 1666 (IMDb) . 




lunes, 12 de julio de 2021

Campamento sangriento y embrujado

La segunda parte de la trilogía basada en los libros de R. L. Stine nos trae más sustos y sangre, pero esta vez en un campamento. Jason está tomándose un uber para llegar hasta ahí.


Por Ricardo Diaz
Otra vez recorremos la calle del miedo donde la dejamos la última vez, pero ahora nos vamos a los años setentas, siendo más exactos al 12/7/1978. En esa semana ocurieron hechos atroces en el campamento Nightwing donde jóvenes adolescente de Sunnyvale y shadyside fueron masacrados por un violento asesino usando una linda y afilada hacha.

Tal como vimos en FS 1994 existe un mal antiguo que por mucho tiempo ha asolado a los habitantes de la capital más sangrienta del país, es por ello que Deena y Josh deciden buscar ayuda en C. Berman la única que sobrevivió al encuentro con el temible espíritu de la malévola bruja manca Sarah Fier, con el fin de ayudar a la bonita Sam que está en modo Regan de El Exorcista.

Sin embargo, la cosa no es tan simple porque la tal Berman no los ayuda mucho al principio, sino que les cuenta lo que sucedió en aquel verano de 1978, cuando ella era la pequeña Ziggy (Sadie Sink) y le hacían bullying en el campamento. Pero sucedió algo mucho peor a que tus compañeritos te aten e intenten quemarte (re tranquilos los chiquitos), cuando de repente uno de los vigiladores fue poseído por el espíritu de la brujita y hachó (literalmente) a todos. O a la mayoría. 

La directora en su segunda entrega deja de lado el amor igualitario y se sumerge de lleno en la atmósfera de las slasher movies a lo Friday the 13th como principal referencia indiscutible. Ojo, tambien está la inocente historia de amor entre Ziggy y el futuro sherif de policía, Nick Good (Ted Sutherland), pero está como complemento y en cierta forma para que uno se encariñe con los personajes. 

Lo que realmente importa es la bruja, el hacha y la sangre, y acá corre a mansalva. Obvio que para los slasheros furiosos es apenas una garúita sanguinolenta, pero los momentos previos a la violencia, el suspenso y la sorpresa están bien resueltos. 

La trama ahonda más en el misterio que encierra a Shadyside ligado con algunos descendientes del pueblo que a través de distintas generaciones han sido marcados dando lugar a las tragedias que se han ido sucediendo. De alguna forma algo similar a Nightmare on Elm Street en donde los pecados pasados de los padres eran pagados por sus hijos que eran víctimas de Freddy Kruegger mientras dormían. 

Los personajes de fear street 1978, a diferencia de su antecesora, van creciendo a medida que avanza la película. Desde la protagonista y su hermana Cindy (Emily Rudd) hasta la víctima obvia, Alice (Ryan Simpkins) que se vuelve un personaje interesante hasta el final. Las interpretaciones de todos ellos son correctas y creíbles para la trama en la que se mueven y la época que pretende evocar el film. Además conocemos el origen del asesino del hacha y siempre toda génesis provoca cierta satisfacción. 

El tracklist una vez más es destacable, tal vez no con la misma contundencia que el anterior, pero están elegidas las canciones perfectas para asociarlas con las escenas. Como el caso de Kansas con carry on wayward son que suena en medio de la masacre final. Tampoco falta David Bowie The Runnaways con su clásicos Moonage daydream Cherry bomb respectivamente, Cat Stevens, Blue Oyster Cult, Foghat, entre otros. 

Leigh Janiak logra una continuación más sólida, genuina y por momentos aterradora, tal vez porque se centra esta vez realmente en el horror, logrando combinar el género slasher de fines de los 70 con la parte sobrenatural de la brujería haciendo un buen equilibrio entre ambos, donde su tercer acto nos lleva a un clímax que no escatima en violencia con un conjuro de asesinos que incluye una dupla con el del hacha y uno nuevo con un cuchillo que parecen salidos del film the strangers y crean una escena no apta para sensibles. Y además su final se convierte en el preámbulo de lo que será la tercera y última parte, esta vez en 1866. El origen de todo, del mal, y de la calle del terror. 
Calificación *** y 1/2 (Buena +) 

Título original: Fear street part two: 1978 (2021) - País: Estados Unidos - Director: Leigh Janiak - Guión: Leigh Janiak/Phil Graziadei, basado en los libros de R. L. Stine - Intérpretes: Sadie Sink, Emily Rudd, Ryan Simpkins, McCabe Slye, Chiara Aurelia, Ted Sutherland, entre otros - Fotografía: Caleb Heymann - Música: Marco Beltrami/Brandon Roberts - Duración: 119 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Sadie Sink en fear street part two 1978 (IMDb) . 





martes, 6 de julio de 2021

¡Cuidado! calle sin bacheo

La señal de streaming más popular nos entrega la primera parte de una trilogía de horror con adolescentes que se enfrentan a un mal ancestral al ritmo de un poderoso soundtrack noventoso.


Por Ricardo Diaz 
Netflix se ha propuesto producir sus propias producciones cada vez con más frecuencia, casi como el nuevo Hollywood de las plataformas de streaming. De hecho es muy común en los últimos años encontrar celebridades de la alfombra roja en dichas producciones. El caso es que la casa de la N roja sigue pensando solo en entretener y apostar a lo que la gente "supuestamente" quiere ver, por lo que rara vez se arriesga, sino recordemos la soporífera el último irlandés. 

En esta oportunidad se trata de la adaptación de una serie de libros escritos por R. L. Stine, una clase de Stephen King para niños y un poquito más. Y si basarse en una obra literaria no fuese suficientemente poco original, además se trata de una trilogía a estrenarse una entrega por semana. 

La primera en cuestión es Fear street Part 1: 1994. ¿Con qué nos encontramos? Dos ciudades, sunnyvale y Shadyside. Mientras en la primera todos viven felices y comen perdices, en la otra suceden cosas raras, como asesinatos, posesiones y maldiciones. Dentro de ese pedacito de tierra hay un grupo de chicos totalmente estereotipados, a saber: un nerd con baja autoestima e introvertido (Benjamin Flores Jr), el bufón con uso de sustancias ilícitas (Fred Hechinger), la amigovia del pequeño dealer (Julia Rehwald), la heroína/final girl a la que uno siempre da por muerta (Kiana Madeira), y su novia (Olivia Scott Welch) . Sí, estamos en los 90 y las chicas solo quieren divertirse. Ellas se pelean, que no sos vos, soy yo y en ese (des)amor adolescente despiertan el espíritu de un mal ancestral que al parecer ya viene haciendo de las suyas hace mucho tiempo con los habitantes del lugar, y las malas lenguas dicen que es una bruja bastante problemática. Como no tienen el teléfono de los Warren (ja!), deciden resolverlo solos, porque como buena película de terror noventosa, los padres ni existen, todo gira en torno a ellos. Así que los pobres teens son asediados por sangrientos asesinos. Y le hacen frente no a uno, sino a tres: el hombre calavera, el asesino del hacha y una chica que llega cantando antes de rebanarte con sus navajas. Todos estarán en peligro en más de una oportunidad, sangre correrá por las calles y cuando parezca que todo se va a resolver, aparecerá en pantalla el exasperante To be continued... 

La directora Leigh Janiak hace uso y abuso de todos los recursos de los films de los 90 y los 80 en materia de sustos y referencias. El problema es que por momentos hay una sobrecarga de esos elementos en donde se nota la necesidad de empujar al espectador hacia el jump scare antes de tiempo, y eso molesta porque se percibe la ansiedad por parte de la realizadora y provoca que el film tenga altibajos, provocando que el suspenso y el interés de la trama queden truncados. Aún así la película tiene grandes momentos. Sin lugar a dudas la secuencia inicial es la más destacable. Casi como un homenaje explícito a Scream (1995). Desde el tema  Closer de Nine inch nails hasta el manejo del suspenso hasta el final de la escena, la película parece una fiel discípula de las obras de Wes Craven, pero a medida que se desarrolla la trama y se presentan los personajes, esas expectativas iniciales se desinflan como un globo rojo de It. 

Fear Street...más allá de su aire noventoso no logra generar esa nostalgia y retrotraer a aquella época, en parte por el lenguaje actual con el que se expresan los personajes, como así tambien los dramas inmiscuidos en la trama principal. Seamos sinceros, un drama amoroso entre dos chicas lesbianas no era lo común en el siglo pasado. Se celebra la inclusión, pero en materia de evocar aquellos tiempos, ese golpe de realidad rompe la fantasía que debe tener la película para que funcione como tal. Lo mismo sucede a la hora de tomarse a la ligera el hecho de matarse ingiriendo un cóctel de pastillas. Temáticas que son más bien polémicas, pero que no aportan a la trama porque carecen de la seriedad que deberían tener. 

Para los melómanos furiosos, el film tiene clásicos aboslutos de todos los géneros, desde lo perturbador de Nine Inch Nails pasando por Garbage, Iron Maiden, Portished, Radiohead, Soundgarden y hasta Rob Zombie en los créditos finales. Sin embargo, el memorioso se dará cuenta que algunos tracks son posteriores al año en el que suceden los hechos en Shadyville, pero igual componen un soundtrack arrollador, ideal para escuchar en un walkman a máximo volumen. Y por si fuera poco, el score es compuesto por Marco Beltrami, por lo que en materia musical el film es casi perfecto. 

Janiak presenta la primera parte de la trilogía con puntos a favor como sus referencias a la cultura pop, algunos logrados momentos de suspenso cargados de una buena dosis de viscosidad sangrienta (la muerte bajo la fileteadora es original, pero no se la explota lo suficiente) y su tracklist. Pero también cuenta con todo lo analizado anteriormente en este comentario que le juega en contra. Por lo que solo resta esperar si la escueta trama se puede estirar por casi cuatro horas más y principalmente si logra mantener el interés por saber su desenlace final. 

Por ahora viajamos a 1994 y transitamos de noche una calle que al recorrerla nos caemos varias veces porque hay pozos que impiden que avancemos y disfrutemos el recorrido. Si terminamos el paseo nos encontramos nuevamente, pero en 1978 y en un campamento cercano a un lago (alguien dijo Cristal Lake?) 
Continuará...

Calificación: *** (Buena) 


Título original: Fear Street Part 1: 1994 (2021) - País: Estados Unidos - Director: Leigh Janiak - Guión: Leigh Janiak, Kyle Killen, basado en los libros de R. L. Stine - Intérpretes: Kiana Madeira, Olivia Scott, Benjamin Flores Jr, Julia Rehwald, Fred Hechinger - Fotografía: Caleb Heymann - Música: Marco Beltrami - Duración: 108 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Kiana Madeira, Olivia Scott y Maya Hawke en Fear Street Part 1 1994 (IMDb) . 


Padre nuestro

El exorcista marcó a generaciones enteras por su despiadada crudeza y maldad. Más de cincuenta años después sigue siendo una película aterra...