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viernes, 9 de julio de 2021

Riesgo bajo cero

Liam Neeson vuelve a ser un tipo rudo y esta vez sobre un camino de hielo en un film que es puro cliché.

Por Ricardo Diaz 
La mayoría debe recordar aquel incidente ocurrido en el 2010 en Chile donde un grupo de mineros fue rescatado luego de varios días de permanecer encerrados tras un accidente, mostrando el esfuerzo de los grupos de salvataje y la incertidumbre vivida por los atrapados. Jonathan Hensleigh parece haberse inspirado en ese hecho para the ice road. 

En su historia la mina se encuentra en Canadá y el grupo rescatista para poder llegar debe cruzar el temible camino congelado del título y solo Liam Neeson puede hacerle frente a ese peligro bastantes grados bajo cero. En esta oportunidad, el ex boxeador, interpreta a Mike, un camionero que cuida de su hermano Gurty (Marcus Thomas) quien presenta lesiones psicológicas tras haber estado en la guerra de Irak. Como ambos no cuentan con dinero, Mike acepta la tarea titánica y casi imposible de transportar máquinas excavadoras por el sinuoso camino congelado para rescatar a los pobres mineros candienses que tras una sorpresiva y misteriosa explosión quedan bajo unas cuantas rocas y con poco tiempo de oxígeno. 

El film atraviesa casi en su totalidad por todos los lugares comunes de esta clase de películas. El héroe que sobrevive a todo, traiciones, villanos que son malos, sacrificios para apuntar a la lágrima fácil, grandes empresas que buscan sus propios intereses y una chica que pueda estar a la par del héroe y repartir un par de puñetazos si la situación lo amerita, como el personaje de Amber Midthunder, Tantoo (¿los padres habran sido fanáticos de Star Wars?). De manera que la película carece de sorpresas, volviéndose previsible y Neeson queda de alguna forma desperdiciado más allá de toda la solidez y compromiso que el actor le aporta a cada uno de sus personajes. 

Ciertos comentarios acerca del trato que reciben los veteranos de guerra se permiten observar, pero siempre resaltando el patriotismo norteamericano como debe ser. Esto en referencia en la escena en la que Mike increpa a un médico por el trato que tiene con su hermano en donde deberían ayudarlo y no solo doparlo. El vínculo entre los dos hermanos es de lo más logrado en el film y ese es la conexión emotiva, pero no producto de una genialidad en la escritura, sino por el talento actoral, pero no se puede pedir más, es lo que hay. Algunas secuencias de acción también son bien resueltas como la de la persecución sobre el hielo. Pero falta esa sensación adrenalínica que genere pasión por la escena y por el film en su totalidad y eso es producto de un guión simple y seguro. 

The ice road en términos generales de entretenimiento cumple, porque tiene un protagonista querido por el público que está inmerso en una trama a contrareloj vista repetidamente. Pero es como si todo estuviera en piloto automático, es como si fuera un film de manual del género. No hay nada que lo lleve más allá, ni siquiera que logre emocionar sin la escena puesta con ese fin. 

El director responsable del guión de Armaggedon quiso volver a realizar una misión suicida pero esta vez bajo un gélido recorrido, sin tener en cuenta que el hielo puede resquebrajarse y terminar congelado, como su película que termina muy por debajo de cero, pero de originalidad. 
Calificación ** (Regular) 

Título original: The Ice Road (2021) - País: Estados Unidos - Director: Jonathan Hensleigh- Guión: Jonathan Hensleigh - Intérpretes: Liam Neeson, Marcus Thomas, Laurence Fishburne, Amber Midthunder, entre otros - Fotografía: Tom Stern - Música: Max Aruj - Duración: 109 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Amber Midthunder y Liam Neeson en the ice road (IMDb) . 

martes, 6 de julio de 2021

¡Cuidado! calle sin bacheo

La señal de streaming más popular nos entrega la primera parte de una trilogía de horror con adolescentes que se enfrentan a un mal ancestral al ritmo de un poderoso soundtrack noventoso.


Por Ricardo Diaz 
Netflix se ha propuesto producir sus propias producciones cada vez con más frecuencia, casi como el nuevo Hollywood de las plataformas de streaming. De hecho es muy común en los últimos años encontrar celebridades de la alfombra roja en dichas producciones. El caso es que la casa de la N roja sigue pensando solo en entretener y apostar a lo que la gente "supuestamente" quiere ver, por lo que rara vez se arriesga, sino recordemos la soporífera el último irlandés. 

En esta oportunidad se trata de la adaptación de una serie de libros escritos por R. L. Stine, una clase de Stephen King para niños y un poquito más. Y si basarse en una obra literaria no fuese suficientemente poco original, además se trata de una trilogía a estrenarse una entrega por semana. 

La primera en cuestión es Fear street Part 1: 1994. ¿Con qué nos encontramos? Dos ciudades, sunnyvale y Shadyside. Mientras en la primera todos viven felices y comen perdices, en la otra suceden cosas raras, como asesinatos, posesiones y maldiciones. Dentro de ese pedacito de tierra hay un grupo de chicos totalmente estereotipados, a saber: un nerd con baja autoestima e introvertido (Benjamin Flores Jr), el bufón con uso de sustancias ilícitas (Fred Hechinger), la amigovia del pequeño dealer (Julia Rehwald), la heroína/final girl a la que uno siempre da por muerta (Kiana Madeira), y su novia (Olivia Scott Welch) . Sí, estamos en los 90 y las chicas solo quieren divertirse. Ellas se pelean, que no sos vos, soy yo y en ese (des)amor adolescente despiertan el espíritu de un mal ancestral que al parecer ya viene haciendo de las suyas hace mucho tiempo con los habitantes del lugar, y las malas lenguas dicen que es una bruja bastante problemática. Como no tienen el teléfono de los Warren (ja!), deciden resolverlo solos, porque como buena película de terror noventosa, los padres ni existen, todo gira en torno a ellos. Así que los pobres teens son asediados por sangrientos asesinos. Y le hacen frente no a uno, sino a tres: el hombre calavera, el asesino del hacha y una chica que llega cantando antes de rebanarte con sus navajas. Todos estarán en peligro en más de una oportunidad, sangre correrá por las calles y cuando parezca que todo se va a resolver, aparecerá en pantalla el exasperante To be continued... 

La directora Leigh Janiak hace uso y abuso de todos los recursos de los films de los 90 y los 80 en materia de sustos y referencias. El problema es que por momentos hay una sobrecarga de esos elementos en donde se nota la necesidad de empujar al espectador hacia el jump scare antes de tiempo, y eso molesta porque se percibe la ansiedad por parte de la realizadora y provoca que el film tenga altibajos, provocando que el suspenso y el interés de la trama queden truncados. Aún así la película tiene grandes momentos. Sin lugar a dudas la secuencia inicial es la más destacable. Casi como un homenaje explícito a Scream (1995). Desde el tema  Closer de Nine inch nails hasta el manejo del suspenso hasta el final de la escena, la película parece una fiel discípula de las obras de Wes Craven, pero a medida que se desarrolla la trama y se presentan los personajes, esas expectativas iniciales se desinflan como un globo rojo de It. 

Fear Street...más allá de su aire noventoso no logra generar esa nostalgia y retrotraer a aquella época, en parte por el lenguaje actual con el que se expresan los personajes, como así tambien los dramas inmiscuidos en la trama principal. Seamos sinceros, un drama amoroso entre dos chicas lesbianas no era lo común en el siglo pasado. Se celebra la inclusión, pero en materia de evocar aquellos tiempos, ese golpe de realidad rompe la fantasía que debe tener la película para que funcione como tal. Lo mismo sucede a la hora de tomarse a la ligera el hecho de matarse ingiriendo un cóctel de pastillas. Temáticas que son más bien polémicas, pero que no aportan a la trama porque carecen de la seriedad que deberían tener. 

Para los melómanos furiosos, el film tiene clásicos aboslutos de todos los géneros, desde lo perturbador de Nine Inch Nails pasando por Garbage, Iron Maiden, Portished, Radiohead, Soundgarden y hasta Rob Zombie en los créditos finales. Sin embargo, el memorioso se dará cuenta que algunos tracks son posteriores al año en el que suceden los hechos en Shadyville, pero igual componen un soundtrack arrollador, ideal para escuchar en un walkman a máximo volumen. Y por si fuera poco, el score es compuesto por Marco Beltrami, por lo que en materia musical el film es casi perfecto. 

Janiak presenta la primera parte de la trilogía con puntos a favor como sus referencias a la cultura pop, algunos logrados momentos de suspenso cargados de una buena dosis de viscosidad sangrienta (la muerte bajo la fileteadora es original, pero no se la explota lo suficiente) y su tracklist. Pero también cuenta con todo lo analizado anteriormente en este comentario que le juega en contra. Por lo que solo resta esperar si la escueta trama se puede estirar por casi cuatro horas más y principalmente si logra mantener el interés por saber su desenlace final. 

Por ahora viajamos a 1994 y transitamos de noche una calle que al recorrerla nos caemos varias veces porque hay pozos que impiden que avancemos y disfrutemos el recorrido. Si terminamos el paseo nos encontramos nuevamente, pero en 1978 y en un campamento cercano a un lago (alguien dijo Cristal Lake?) 
Continuará...

Calificación: *** (Buena) 


Título original: Fear Street Part 1: 1994 (2021) - País: Estados Unidos - Director: Leigh Janiak - Guión: Leigh Janiak, Kyle Killen, basado en los libros de R. L. Stine - Intérpretes: Kiana Madeira, Olivia Scott, Benjamin Flores Jr, Julia Rehwald, Fred Hechinger - Fotografía: Caleb Heymann - Música: Marco Beltrami - Duración: 108 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Kiana Madeira, Olivia Scott y Maya Hawke en Fear Street Part 1 1994 (IMDb) . 


domingo, 10 de enero de 2021

Pensamientos vacíos - Comentario de el mensajero de los últimos dias (2020)

Adolescentes desaparecidos, una secta y una entidad ancestral en un film demasiado largo para su simpleza argumental.

Por Ricardo Diaz
El género del terror en el cine está en permanente cambio en busca de nuevos adeptos. El mensajero de los últimos días está dentro de esa mutación, pero queda a mitad del proceso por ir más allá de la idea central de la historia. 

La introducción presenta a un grupo de excursionistas escalando el Himalaya (Butan) a mediados de los años 90. En esa travesía, uno de ellos por accidente descubre algo enterrado en las profundidades de una cueva quedando en una especie de trance que en los próximos tres dias provocará consecuencias fatales para la mayoría de ellos. Ese inicio es el mayor acierto de la película y podría haber sido un cortometraje ideal. 

Luego de esos eventos, lo que sigue transcurre en Missouri en el año 2018. La desaparición de Amanda (Sasha Frolova) hace que su madre, Nora (Marin Ireland) busque la ayuda de James Lasombra (James Badge Dale), un ex policía que es su vecino y ¿algo mas?. Con el avanzar de su investigación y la desaparición de todos los amigos de la adolescente, descubre una misteriosa sociedad secreta denominada Pontifex, la cual parece más bien una secta que plantea la existencia de un ser antiguo llamado the empty man, quien puede ser invocado al soplar una botella vacía encontrada en un puente y al cabo de tres días te encuentra. De esta forma el film plantea la típica leyenda urbana que se transmite de boca en boca y que con el correr del tiempo y las generaciones se pierde la verdadera comprensión del por qué se creó. 

El director David Prior por momentos busca filosofar acerca de la tecnología, el ser humano y sobre el poder del pensamiento y cómo este influye en la materia. Por momentos lo logra, como cuando el lider de la sociedad Arthur Parsons (Stephen Root) habla que la tecnología nos roba la memoria y los conceptos de la simplicidad y la suma de los pensamientos. Sin embargo solo queda en palabras porque la trama se vacía por si sola porque no logra salir de su trama básica: el empty man. Y es por ello que sus dos horas y cuarto de duración se hacen largas. Porque no tiene el ritmo de una típica cinta de terror, pero tampoco tiene el argumento de un thriller que sostenga todos esos minutos. 

Sus momentos finales pueden presentar algun giro interesante, pero aún así no logra llenar los espacios vacíos que se formaron anteriormente y sobretodo queda esa cierta incomprensión de lo que se vió o se pensó. Más allá que se basa en una novela gráfica, el director toma muestras de ADN de Candyman, Slenderman, my soul to take y del estereotipo del antiheroe solitario, que padece una culpa y que de un momento a otro puede pasar a ser víctima de los hechos en los que se inmiscuye. Dando como resultado en pantalla un engendro vacío. 
Calificación: ** (Regular) 

Título original: The Empty Man (2020) - País: Estados Unidos, Sudafrica, Reino Unido- Director: David Prior - Guión:  David Prior - Intérpretes: James Badge Dale, Stephen Root, Sasha Friolova, Marin Ireland, entre otros - Fotografía: Anasta Michos - Música: Christopher Young, Lustmard - Duración: 137 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: The Empty Man (IMDb) . 


viernes, 8 de mayo de 2020

De amor, locura, muerte y sillones - Comentario de Killer Sofa (Bernie Rao, 2019)


Directamente de Nueva Zelanda llega la historia de un sillón poseído que se encariña con su dueña. 


Por Ricardo Diaz

Claramente el 2020 se convertirá en un año difícil de olvidar para todos y en tiempos de cuarentena como buen cinéfago (adoro este término) no pude resistirme a la tentación ante la producción de la cual voy a comentar, con un resultado a lombiguo dependiendo de la predisposición de ustedes queridos lectores a destinar poco mas de una hora en esta pequeña locura llamada Killer Sofa.

Como mencioné anteriormente la historia es descabellada: un sillón reclinable (no un sofá) es poseído por un espíritu maligno, que al ser recibido por su nueva dueña, sentirá deseos y celos por ella ya que esta mujer parece ser irresistible para cualquier hombre, mujer o cosa. En medio de esto, un detective (Jed Brophy) y un rabino (Michael Fowler) intentaran ayudar a la dama en apuros. Esta breve sinopsis lo dice todo. Uno mismo ya sabe lo que le espera durante los próximos ochenta minutos.

Al principio del comentario dije que la apreciación quedaba en mano de ustedes, y es porque el director lo más inteligente que hace es vender su producción más como una comedia que como un producto de horror, por más que haya muerte, sangre y espíritus chocarreros.  De manera que los espectadores que busquen horror es muy probable que se sientan mas defraudados que Freddy Krueger en una ciudad insomne. Ahora bien, tomándola como un producto con temática a lo Scary Movie tiene momentos hilarantes. La escena en la que la chica se despierta a la mañana después de un sueño cuasi erótico con su nueva adquisición y encuentra un camino de velas que llevan al sillón con dos platos de galletas horneadas por él es algo muy dificil de olvidar.

Las actuaciones son de lo peor que uno puede llegar a ver, desde su inicio con el actor que hace playback hasta la mismisima protagonista, Francesca (Piimio Mei) que no merece ni un premio Razzie. Si no tienen un ataque de risa o llanto en su escena en la que intenta exorcizar al sillón, claramente el invierno ha llegado a sus venas. Sin lugar a dudas el mejor intérprete es el protagonista y dueño del título del filme. Los dos botones negros que presenta estratégicamente en su respaldo ya son más que suficientes para darnos la idea de que eso está vivo. Pero no se preocupen, no queda solo en esa sutileza, hay más y hasta puede hablar (si, así como leen) 

Toda la película parece una gran broma constante y como una especie de sueño lisérgico, en donde el sentido se pierde. La historia toma las creencias y la religión judía, por eso al espíritu se lo llama dibbuk y un rabino es el encargado de expulsarlo y de encerrarlo en una caja como creen ellos. Lo curioso es que este rabino que además tiene como un don clarividente todo lo aprende atraves de unos de videos de un canal llamado The way to the Dibbuk (el camino hacia el Dibbuk). Y como si fuera poco hay vueltas de tuerca hacia el final y hasta una historia de amor a lo Romeo y Julieta (aw! que tierno!) Repito, permanentemente la pelicula parece una burla en si misma. 

El cine nos dio a  Christine (1983), Anabelle (2013), Chucky (Child's Play, 1988), una rueda enamorada con poderes psíquicos (Rubber, 2010) y hasta una especie de yogur asesino (The Stuff, 1985). Si los Warren fueran los encargados de custodiar a todos ellos, ahora le sumamos a este celoso sillón reclinable. Asi que pónganse cómodos y disfruten, si se animan. 

Calificación: No Aplicable. 


Título original: Killer Sofa (2019) - País: Nueva Zelanda - Director: Bernie Rao - Guión: Bernie Rao - Fotografía: Bernie Rao - Intérpretes: Jed Brophy, Piimio Mei, Jordan Rivers - Música: James Dunlop - Duración: 81 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Piimio Mei en Killer Sofa (Imdb) 

sábado, 28 de diciembre de 2019

El imperio de la fuerza - Comentario de Star Wars: el ascenso de Skywalker, 2019

El capítulo final de la nueva trilogía define de una vez por todas (?) el destino de la galaxia que ha estado en guerra en el cine hace más de cuatro décadas.


Por Ricardo Diaz
El estreno de un nuevo episodio de la Guerra de las Galaxias siempre genera expectativas en el publico y con ellas surgen detractores y defensores, quienes afirman que la historia se compone únicamente de la trilogía iniciada por George Lucas a fines de los setenta y los que abrazan los nuevos episodios que expanden el universo ya creado y así poder entender mejor a los personajes y profundizar más la lucha entre la luz y el tan temible lado oscuro.

La nueva continuación creada por J. J. Abrahms en el 2015 con el episodio VII, el despertar de la fuerza, cargaba con el peso de arrancar desde cero nuevamente y el resultado final era positivo porque lograba presentar nuevos héroes y mas precisamente heroínas y aun así mantener viva la historia original. Cuatro años después es hora de darle el broche de oro.

La Resistencia liderada por la Princesa Leia (Carrie Fisher) ha sido prácticamente diezmada luego de los acontecimientos del episodio VIII y La Nueva Orden está próxima a liderar la galaxia mediante su Líder Supremo Kylo Ren (Adam Driver). Lo único que se interpone en su camino es la joven aprendiz Jedi, Rey (Daisy Ridley) que deberá ahondar en su confuso pasado para lograr fortalecerse y cumplir con su destino. En esta oportunidad el sorpresivo regreso de Palpatine (Ian McDiarmid) podría suponer el destino de toda la galaxia y cambiar el rumbo en la vida de Rey. 

El film, como sus predecesores, juega continuamente con la nostalgia y en esta ocasión tal vez se contraproducente porque se detiene en eso y en cierta forma "despedir" a aquellos personajes entrañables, descuidando así la historia de sus nuevos protagonistas. Hay elementos confusos en la historia que no se logran entender del todo, como el hecho que sucede al finalizar el vínculo de amor/odio/admiración/hermandad gestado entre Kylo y Rey a lo largo de los episodios, una acción que resulta forzada y destinada tal vez más a saciar las demandas de los fans, quitándole la contundencia que debería tener un final de saga. 

J. J. Abrahams impone su sello en el film. Técnicamente la película es muy buena, el despliegue visual es asombroso, aunque en esta ocasión hay mas oscuridad en gran parte del film por lo que la fotografía es distinta a lo que se vio en los últimos Jedi (2017) destinada a manifestar esa sensación de confusión y desesperanza que se ha generado en gran parte de los personajes con la amenaza de la Orden Final y el inminente retorno de los Sith.

El final de esta nueva trilogía se convierte en un homenaje a todos los anteriores, puesto que Abrahms logra fusionar ambas generaciones en donde los personajes más antiguos cumplen la función de ser los maestros y los nuevos se convierten en los aprendices. Aún así, ese permanente interés en resaltar esa nostalgia descuida a la nueva generación, quedando sus historias en segundo plano  y eso es más notable en este capítulo. De forma que el espectador puede llegar a sentirse estafado, dado que destinó cinco años de su existencia en estos últimas entregas y al terminar se siente disconforme porque esperaba más. Además, el desenlace del film no cierra definitivamente el círculo Skywalker y termina como empezó en 1977 ya que nuevamente existe una nueva esperanza y por ende seguramente mas aventuras y nuevos episodios futuros en una galaxia muy muy lejana.
Calificación: ***(Buena)



Título original: Star Wars: Episode IX: The Rise of Skywalker (2019) - País: Estados Unidos - Director: J. J. Abrahms - Guion: Chris Terrio, J. J. Abrahms - Fotografía: Dan Mindel - Intérpretes: Daisy Ridley, Adam Driver, Carrie Fisher, John Boyega, Oscar Isaac, entre otros - Musica: John Williams  - Duración: 142 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Daisy Ridley y Adam Driver en Star Wars: el ascenso de Skywalker (IMDb)

sábado, 28 de septiembre de 2019

Recuerdos de ayer - Comentario de Yesterday (Danny Boyle, 2019)

Por Ricardo Diaz

Tras el olvido mundial de la banda británica mas conocida de la historia musical se esconde la típica historia romántica y de autosuperación.


Dentro de la eclecticidad en la filmografía de Danny Boyle (quien quiere ser millonario, en trance) se destaca siempre su originalidad a la hora de llevar a cabo la historia y esa especie de oscuridad que suelen esconder la mayoría de sus obras, sin embargo Yesterday se aleja de todo ello y a medida que avanza el film esto se hace más notable.


Jack Mallick (Himesh Patel) sueña con ser una estrella de rock desde su época escolar cantando covers de Oasis, pero este deseo cada vez se torna mas difícil. Pero una noche luego de un apagón masivo en todo el mundo (sí, así como leen), la banda The Beatles es borrada de la mente de las personas, excepto al parecer de la de Jack, quien luego de dudarlo, comienza a tomar crédito de sus canciones, convirtiéndose en la nueva sensación musical de toda Inglaterra. Pero no tardará en darse que hay cosas mas importantes que ser un rockstar. Ese algo es Ellie Stappleton (Lily James, Cenicienta), su representante y amiga incondicional. La relacion entre ambos es la responsable del titulo del film (los que conozcan la letra de la canción sabrán lo que digo).


Durante casi dos horas, el film recorre las canciones mas conocidas del cuarteto británico en la voz de Mallick que hace un esfuerzo por recordar las letras (Eleanor Rigby, es la figurita difícil, y a medida que la película avanza se puede entender el por qué) mientras se debate si hace lo correcto en asumir la autoría en la composición.  


La película pretende homenajear a The Beatles, pero se queda a mitad de camino. Es solo una sucesión de temas utilizados para musicalizar el film. La grandeza de sus creaciones que en mas de una ocasión se le atribuye es superficial, de hecho se convierten en un producto masivo dada la rapidez con la que el personaje de Patel "compone". Y por ese "deber" que siente el personaje en dar a conocer el arte de la banda que cambio al mundo. 


Tampoco es muy claro que pretende Richard Curtis (guionista del film). Porque además del olvido de los cuatro de Liverpool, hay otras amnesias colectivas, las cuales funcionan para darle humor al film, pero no se sabe si pretende decir que el mundo esta mejor sin ellos o no. O si simplemente fueron elementos azarosos destinados a olvidarse.


¿De donde vienen las personas solitarias? Nadie lo sabe. Pero en algunas ocasiones con un poco de ayuda se descubre que todo lo que se necesita es amor para que la vida continúe y así dejar el ayer.
Calificacion: *** (Buena)

Título original: Yesterday - País: Inglaterra, Rusia, China - Director: Danny Boyle - Guion: Richard Curtis - Fotografía: Christopher Ross - Intérpretes: Himesh Patel, Lily James, Ed Sheeran, Joel Fry - Duración: 116 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Himesh Patel Y Lily James en Yesterday (IMDb)

miércoles, 28 de agosto de 2019

Y Colorín Colorado... (Comentario de Había una vez...en Hollywood,2019)

Por Ricardo Diaz

Un viaje mágico a la era del Nuevo Hollywood en los años sesenta, demuestra nuevamente el talento de Tarantino para mostrar su pasión por el cine y jugar como si fuese un niño y hacer las películas que él quiere.


Si hay alguien que sabe de cine es Quentin Tarantino (Pulp Fiction). Toda su carrera como director es una prueba de ello. En sus films siempre hay referencias a elementos de la cultura pop y para aquellos cinéfilos avezados varias referencias a clásicos de la industria cinematográfica, de manera que cada nueva obra se convierte en una especie de juego de búsqueda del tesoro para encontrar esos pequeños guiños.

En esta ocasión su nueva fantasía transcurre en pleno apogeo de lo que se conoció como el Nuevo Hollywood, a fines de la década del sesenta. En este contexto está Rick Dalton (Leonardo DiCaprio, el lobo de Wall Street) una estrella de cine cuya carrera se encuentra en declive y su amigo  y doble de riesgo Cliff  Booth (Brad Pitt, Bastardos sin gloria). 

La película se asemeja a los "documentales dirigidos" que surgían en la famosa fabrica de sueños. Prueba de ello es la iluminación utilizada, los planos elegidos, como la escena en donde el plano subjetivo representa la visión del espectador dentro del auto en el que viajan Sharon Tate (Margot Robbie, Suicide Squad) y Roman Polanski a una fiesta en la mismísima Mansión Playboy, y una voz en off que por momentos relata lo que se observa. Solo en el final descubrimos las verdaderas intenciones de Tarantino y nos entrega un clímax antológico.

El director usa su obra para mostrar la realidad que se vivía por aquel entonces: el avance de la cultura hippie y cómo era vista por ciertos integrantes, como es el caso de Dalton que los detesta por su filosofía de vida; esa idea de contracultura que se gestaba en ese tiempo. Así mismo se aprovecha de esto para mostrar al famoso clan llamado "La Familia"(liderados por Charles Manson), responsable de uno uno de los eventos que conmocionó a la industria pero con la mirada que solo Tarantino puede tener. (Prefiero evitar spoilers para el que no conoce lo sucedido en Agosto de 1969).

Quentin, quizás, entrega su mejor realización hasta la fecha, porque es como una conjunción en parte de todos sus trabajos previos y a su vez una invención dentro de su filmografía. Robert Richardson (Djando desencadenado) hace maravillas como director de fotografía, otorgándole a las escenas esa apariencia granulosa y saturada, que junto con el vestuario y la puesta en escena, por unas horas se viaja en el tiempo. La banda sonora es otro de los lujos con los que cuenta el film, meticulosamente elegido convirtiéndose en otro personaje permitiendo que este cuento sea creíble. 

Su dirección logra potenciar todos los recursos que tiene, por ello, las interpretaciones de Dicaprio y Pitt sobresalen. La singular amistad de ellos es única. Leonardo convence con este actor que hace todo lo posible para mantenerse en el firmamento de Hollywood y no pasar al olvido. La escena en el set de Western con la pequeña Trudi (Julia Butter) es magnífica, el diálogo y las miradas entre ellos. En esos pequeños detalles se nota la fascinación y el respeto de Tarantino por lo que hace. Por su parte, Brad compone a este doble de riesgo que se convierte en una suerte de chaperón incondicional de Dalton. También cabe destacar a Margot Robbie representando a Sharon Tate, que deslumbra con su belleza y esa ingenuidad e inocencia evocando a  la verdadera esposa de Polanski, provocando cierta nostalgia.

Como todo film tarantinesco, no faltan las referencias a otras películas. Ejemplo de ello, es la escena en la que Margot Robbie viaja escuchando Mrs Robinson de Simon & Garfunkel referenciando a El graduado (1968); o cuando Rick Dalton llama Hooper a uno de los integrantes del clan en referencia a Easy Rider (1969), película dirigida por Dennis Hopper y significó un éxito y contaba el viaje en auto de unos hippies. Sus actores fetiches también están presentes (vale la pena descubrirlos por uno mismo). Las participaciones especiales de Al Pacino interpretando al productor Marvin Schwarz  y Timothy Olyphant como James Stacy (el actor a vencer por  Dalton en un verdadero duelo), terminan de darle forma a esta fantasía.

El cine es una forma de ver la realidad, una interpretación parcial de lo que el realizador entiende y su manera de reaccionar ante ella. Pero también, a veces, como hace Quentin Tarantino, se puede  escapar de esa "realidad" y contar otra como un cuento, en donde siempre se empieza por había una vez...
Calificación***** (Excelente)


Título original: Once upon in time...in Hollywood - País: Estados Unidos - Director: Quentin Tarantino - Guion: Quentin Tarantino - Fotografía: Robert Richardson - Intérpretes: Leonardo DiCaprio, Brad Pitt, Margot Robbie, Timothy Olyphant, Al Pacino, Emile Hirsch, entre otros - Duración: 161 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Leonardo DiCaprio, Brad Pitt y Margot Robbie en había una vez...en Hollywood (IMDb)

sábado, 9 de febrero de 2019

El frágil cristal protegido (Comentario de Glass, 2019)

Por Ricardo Diaz
En el año 2000 M. Night Shyamalan (Sexto sentido, La aldea) nos sorprendía con El Protegido ya que nos presentaba una historia original en donde planteaba sutilmente la idea de ¿qué pasaría si existieran personas comunes con superpoderes? Para plasmar dicha hipótesis encontrábamos al personaje de Bruce Willis como un guardia de seguridad con una fuerza y resistencia mas allá de la normal, y al de Samuel L. Jackson como una persona con una mal formación en sus huesos haciéndolo extremadamente frágil.

Los años pasaron, el director tuvo sus altibajos en su filmografía, hasta que en 2016 nos muestra Fragmentado, centrándose en Kevin (James McAvoy, En trance, X-Men:primera generación) una persona con Síndrome de Disociación Múltiple en la que uno de sus alter egos esta por emerger y se hace llamar la bestia, un ser superior que seria la evolución del ser humano pero este ser se alimenta de jóvenes mujeres escolares. Solo al final descubrimos su vínculo con su predecesora de años anteriores.
Lo que nos lleva a Glass, el final de esta trilogía en la que los comics y lo que representan de alguna manera existe en la realidad,  como quiere creer Elijah (Samuel L. Jackson, Pulp Fiction, Los Vengadores), el cual se encuentra internado en un hospital psiquiátrico debido a sus planes maquiavélicos para descubrir seres especiales, o como él los llama superhéroes. También esta de regreso el agente de seguridad David Dunn (Bruce Willis, Duro de matar, Bajo amenaza) que ha decidido utilizar su don para ayudar a la gente, por lo que tras lo sucedido al final de Fragmentado, atrapar a la bestia, o a la Horda como se hacen llamar, será su objetivo. Pero la aparición de la misteriosa doctora Ellie Staple (Sarah Paulson, Las estafadoras, American Horror Story) podría cambiarlo todo, ya que su especialidad es tratar a gente que padece el delirio de creerse superhéroe.

La conclusión que escribe Shyamalan para su historia tiene sus defectos, en el sentido de que por momentos se aleja de su premisa original planteada en el Protegido y profundizada más aun en su secuela encubierta. En esta oportunidad esa trama es ahogada por el abuso de diálogos de la doctora Staple para borrar la necesidad de los héroes en la realidad, o en otras palabras es imposible que existan seres superiores al hombre.


La idea de centrarlo como el capitulo de los villanos funciona en parte.De hecho, para los avezados en materia de comics, podrán encontrar ciertos guiños como la frase que utiliza la bestia “arrodíllense ante el” en clara alusión al famoso “arrodíllense ante Zod” frase celebre del enemigo de Superman. Pero una vez mas, es tratado muy levemente y no se profundiza, quedando únicamente como monologo de villano.

James McAvoy vuelve a demostrar su calidad interpretativa al ponerse en la piel de Kevin Wendel Crumb y sus otras 24 personalidades, pero tal vez de una manera por momentos abrumadora y exagerada con la intención de causar gracia, hecho que le resta todo ese dramatismo y terror que provocaba en Fragmentado. En esta ocasión cumple la función de un villano soldado bajo las ordenes de la mente maestra de Samuel L. Jackson que es digno de este papel que lo interpreta de manera automática. Bruce Willis, a pesar de sus años, convence como este superhombre y sobretodo en sus miradas que transmiten la carga de ser quien es. Los personajes de reparto que actuarían como especie de kriptonita para los principales son básicamente eso, el talón de Aquiles de estos héroes, la razón por la que pueden quedar expuestos y estar en peligro porque interviene la debilidad por antonomasia: el amor.

Los planos realizados por Shyamalan evocan por momentos viñetas de historietas, ya que se suelen mostrar primerísimos primeros planos para exponer la emoción del personaje, planos en donde el rostro se encuentra en uno de los costados y el resto es fondo. En este sentido se aprecia la habilidad del director para dirigir y hacer que el film sea ágil y fácil de ver. Sumado al score compuesto por West Dylan Thordson que le dan esa cualidad épica y heroica.

Glass se aleja de la oscuridad y dramatismo de sus antecesoras. Tal vez algunos no queden conformes con su final. Es como una licencia que se toma Shyamalan para dejarse llevar y jugar. En donde o vives lo suficiente para convertirte en villano o mueres siendo un héroe. Una realidad en la que debemos creer en nosotros mismos, en lo que somos, en nuestras capacidades. Porque si no lo hacemos, cualquiera puede destruirlas como al frágil cristal.

Calificación *** (Buena)


Glass (2019) – País: Estados Unidos – Director: M. Night Shyamalan – Guión: M. Night Shyamalan – Elenco: Bruce Willis, James McAvoy, Samuel L. Jackson, Sarah Paulson, Anya Taylor-Joy, Spencer Treat Clark – Fotografía: Mike Gioulakis – Música: West Dylan Thordson – Duración: 129 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: James McAvoy, Samuel L. Kackson y Bruce Willis en glass (IMDb)

miércoles, 6 de febrero de 2019

Knock Out al corazón (Comentario de Creed II: defendiendo el legado, 2018)

Por Ricardo Diaz
Nuevamente Sylvester Stallone encarna a la leyenda del boxeo Rocky, entrenando una vez mas a Adonis en la que será la pelea más importante, porque ambos deberán enfrentar demonios del pasado.


En 2015 Ryan Coogler nos hacía subir al cuadrilátero una vez más para ver pelear al Semental Italiano, esa vez en otro tipo de batalla, una mas personal. En el camino veíamos como el hijo de su amigo, Apolo Creed, se convertía en la nueva promesa del peso pesado. Juntos daban batalla en una película que lo dejaba todo, tanto dentro como fuera del ring. 

En esta nueva entrega, los años han pasado y Adonis (Michael B. Jordan, Black Panther) sigue ganando peleas para hacerse con el cinturón de campeones, lugar ocupado por su padre Apolo, y su actual entrenador. Todo parece ser perfecto, su novia Bianca (Teesa Thompson) esta embarazada, Rocky ha vencido a su enfermedad, y sus victorias lo consagran con el gran título soñado. Sin embargo, todo esto se verá puesto a prueba cuando llegue el reto que definirá toda su vida.

En la otra parte del mundo, encontramos a Víctor Drago (Florian Monteanu), un boxeador ruso implacable que es hijo de Ivan Drago (Dolph Lundgren, Rocky IV) responsable de la muerte de Apolo Creed. Padre e hijo desafiaran al nuevo campeón, reavivando viejos rencores y heridas que aun no han sanado.

Durante todo el film vemos como Adonis atraviesa todo este aprendizaje que en un primer momento parece tener el mismo destino de su padre en una pelea en la que queremos abalanzarnos sobre la pantalla para que arrojen la toalla. En esta oportunidad Steven Caple Jr es quien esta detrás de cámaras, y logra transmitir la pasión y lo que implica cada film de esta saga pugilística, y principalmente entiende y sabe lo que los seguidores esperan en cada nueva entrega.

Las escenas de boxeo superan a la anterior. Cada golpe de estos dos pesos pesados se hacen sentir y por momentos hasta nos duelen. Están muy bien coreografiadas y se nota el desempeño de los actores por hacerlas creíbles, realmente podrían ser boxeadores profesionales. La música nuevamente esta a cargo de Ludwig Göransson y en esta ocasión se suma el rapero Mike Will Made-It que aporta ese estilo callejero afroamericano, haciendo una combinación que funciona como un gancho perfecto para hacernos vibrar cada fibra de nuestro ser. La secuencia clásica del entrenamiento, en esta oportunidad realizada en el desierto como una especie de retiro para boxeadores es monumental.

Queda claro que este film funciona como una especie de legado a lo que fue Rocky, cerrando de alguna manera la historia del personaje de Sylvester Stallone, pero sabiendo que a pesar de los golpes, tanto de oponentes como los de la vida misma, ha tenido su recompensa. Y la cuenta pendiente que acarreaba por la muerte de su amigo Apolo, logra saldarla de alguna manera al estar al lado de Adonis y guiarlo como boxeador y como persona. A su vez es como una despedida, ya que como él le dice al finalizar el combate ‘’ahora es tu momento’’.

Algunos diran que es la misma historia contada mil veces y que básicamente es lo mismo que vimos en Rocky IV, y tienen razón. Pero ahora como una especie de venganza por parte de ambos contendientes. Uno para vengar la muerte de su padre, y el otro para recuperar el honor de su progenitor, dado que tras la derrota en Moscú, el personaje de Lundgren lo perdió todo, su reputación y hasta a la hermosa Brigitte Nielsen quien fuera su esposa. Solo tiene a su hijo como única posibilidad de recuperarlo todo, por lo que su rencor ha sido su legado hacia su hijo. Esto es argumento suficiente para que el film tenga carga emotiva, sin importar que nos cuenten una vez mas esta historia de gladiadores sobre un ring.

Todos los que hemos crecido con esta saga desde su primer entrega en 1976 y para aquellos que la han descubierto con el paso del tiempo con sus posteriores secuelas, e inclusive con este nuevo arco argumental centrado en Creed, buscamos emocionarnos, porque todas las cintas tienen un mensaje de superación que es inspirador, que nos motiva siempre a buscar nuestro ojo de tigre.
Calificación:**** (Muy Buena)


Creed II (2018) – País: Estados Unidos – Director: Steven Caple Jr – Guion: Cheo Hodari Coker, Sylvester Stallone – Elenco: Michael B. Jordan, Sylvester Stallone, Florian Monteanu, Ralph Lundgren, Teesa Thompson, Phylicia Rashad – Fotografía: Kramer Morgenthau – Música: Ludwig Göransson – Duración: 130 minutos

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Michael B Jordan, Sylvester Stallone, Florian Monteanu en Creed II (IMDb)

sábado, 2 de febrero de 2019

Bienvenidos al matriarcado (Comentario de Suspiria, 2018)

Por Ricardo Diaz
Luca Guadagnino reversiona el clásico film de Darío Argento y nos introduce en un aquelarre femenino que nos hechiza hasta el final.
A finales de los años 70, la situación política en Alemania era menos que caótica, había represiones hacia aquellos que buscaban una reforma democrática y varios de estos disidentes eran jóvenes y personas vinculadas al arte.

En este contexto, llegamos a Berlín, en donde conocemos a Sussie Bannion (Dakota Johnson, Cincuenta Sombras de Grey) una bailarina de Nueva York que decide ingresar a la gran Academia de Danza Tanz. Una vez dentro, descubrirá que yacen oscuros secretos y un gran poder que la seducirá y le hará descubrir su propósito.
Toda comparación siempre es odiosa y hasta injusta a veces, pero necesaria para poder hacer una especie de espejo entre ambas y poder así descubrir sus diferencias y de esta manera llegar a la conclusión de que son muy disimiles entre si. La cinta original de 1977 de Darío Argento (El gato de las 9 colas, Prfondo Rosso), se destacaba por su gran fotografía y un uso de los colores que la volvían como una especie de cuento de hadas o sueño, en donde la protagonista descubría este lugar plagado de brujas ancestrales en donde ella luchaba por escapar y todo ello bajo la estética clásica del giallo.

Mas de cuarenta años después Luca Guadagnino (Llámame por tu nombre) nos entrega otra visión de esta particular historia, pero en esta ocasión con un marco político de la época, y dándole mas presencia a la figura de la mujer y lo que representa. Tanto es así, que en esta nueva versión ese manejo de los colores tan deslumbrante de su antecesora está ausente, es más, prácticamente todas sus escenas están en una gama de ocres y grises. Acá la clave es la danza, el baile, como una forma de mostrar ese poder femenino. Un claro ejemplo está plasmado, en quizás una de sus mejores escenas, donde la fuerza de los movimientos de Sussie, se extienden hacia otra habitación en la que muere otra bailarina de una manera violenta, grotesca pero a su vez placentera de ver.

Las coreografías ya no se centran en lo clásico, sino mas bien en una danza contemporánea con movimientos espasmódicos, cortos y el nombre de la coreografía que presenta la academia se llama Volk (el pueblo en idioma Alemán), otro punto que denota su contexto histórico.


La labor de Dakota Johnson y Tilda Swinton son destacables. Se establece una especie de relación madre/hija o maestra/ discípula y ese vínculo/sentimiento va creciendo porque la bailarina en vez de huir al descubrir que esta dentro de un aquelarre, se siente atraída por él, como si su destino fuese haber llegado a Tanz. Es por eso que la escena final (climax del capitulo VI) es majestuosa y shockeante porque  se define el nuevo destino del conciliábulo y Sussie es clave en ello. La famosa historia de las tres madres brujas de Argento, en esta nueva pieza está presente, pero también con un nuevo giro y otra forma de interpretarla, con un mensaje más profundo y una carga emocional mayor.

Si bien vez está mas alejada del giallo, es claramente una película de terror. Su trama se desarrolla lentamente, y a medida que conocemos a las integrantes de esta academia que son como una especie de familia en donde todas son lideradas por la reina madre Madame Blanc (Tilda Swinton, el gran hotel Budapest) empezamos a sentir una sensación de incomodidad, porque descubrimos lo que son realmente estas matronas y en lo que se convierten las jóvenes bailarinas. Este sentimiento, junto con escenas de sueños perturbadores e inquietantes, con el agregado de altas dosis de sangre, la convierten en una experiencia realmente aterradora.

Suspiria es un film que se logra apreciar por completo después de haber terminado. En un principio sus casi dos horas y media pueden resultar innecesarias, pero después el film decanta y podemos entender casi por completo lo que nos quiso enseñar el director. Logramos comprender esas escenas que en un primer momento nos pueden llegar a sobrar, como lo son los flashbacks del personaje de Dakota cuando es una ni;a y vemos a su estricta madre religiosa que le teme y sobretodo la razón de ese epilogo que nos deja desconcertados al principio, pero cuando lo interiorizamos, descubrimos el mensaje de Guadagnino: a veces la única forma de calmar a la culpa es poder olvidar.
Calificación ****(Muy Buena)


Ssupiria (2018) - Pais: Italia/Estados Unidos - Director: Luca Guadagnino - Guión: Dario Argento, Daria Nicoldi - Elenco: Dakota Johnson, Tilda Swinton, Chloe Grace Moretz, Angela Winkler, Mia Goth - Fotografía: Sayombhu Mukdeeprom - Música: Thom Yorke - Duración: 152 minutos

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Dakota Johnson y Elena Fokina en suspiria (IMDb)

miércoles, 30 de enero de 2019

Mi reflejo (Comentario de No Mires, 2018)

Por Ricardo Diaz
Una adolescente con problemas de adaptación descubre en el espejo su reflejo siniestro que puede solucionarle todos sus problemas.

La adolescencia ya se sabe que para algunos es una etapa complicada, es una instancia de cambios y en donde nuestra personalidad se define en base a nuestras vivencias, y a todo lo que nos rodea. Si a todo eso le sumamos una secundaria en donde están las típicas burlas constantes y unos padres poco afectivos, esta personalidad puede llegar a resquebrajarse.

El director israelita Assaf Bernstein nos cuenta la historia de María (India Eisley, Inframundo: el despertar) una chica retraída que sufre bullyng por parte de sus compañeros en su ultimo año de la secundaria. El constante hostigamiento de ellos, una amiga (Penelope Mitchell) que no es del todo tal, el florecimiento del primer amor y una falta de comunicación con sus padres, harán que María conozca a su reflejo Airam (lean el nombre de derecha a izquierda), quien está dispuesta a ayudarla a que deje atrás todos sus problemas y complejos. Para ello solo deben intercambiar lugares. Cuando su reflejo pase del otro lado del espejo al mundo real las cosas cambiarán realmente.

No es la primera vez que vemos un film que se centra en esa parte de nuestra personalidad que decidimos ocultar o reprimir por temor. Desde el psicoanálisis, sería dejar suelto a nuestro ello para que solo nos guíe por impulsos que nos generen satisfacción, sin mediar reparo de las consecuencias que tal vez puedan traer.

La película por momentos es muy lenta, con escenas repetitivas de María encontrándose con su doble en el baño, hasta que llega el punto en que Airam se libera de su prisión de cristal. El hecho que lo provoca, claramente puede ser tomado como una especie de homenaje a Carrie (1976) de Brian de Palma, solo que no hay sangre ni poderes telequinéticos. Esta nueva personalidad se hace más fuerte con el paso del tiempo así como su perversión y sed de venganza.

Un error es ubicar al film dentro del genero de terror, ya que despista y genera otras expectativas que puede no llegar a satisfacerse, ya que es un trhiller psicológico adolescente. 
Los padres interpretados por Jason Isaac (Harry Potter) y Mira Sorvino (Mimic) complementan la historia y a su vez son la base de ella. El padre como un frío cirujano plástico que no es capaz de ver mas allá de las "imperfecciones" físicas, y la madre que presiente que algo está sucediendo con su hija y que puede ser producto de un hecho del pasado que esta por revelarse. El clímax de ambos personajes son una de las cosas destacables del film, ya que ambos deberán hacerse cargo de sus pecados al enfrentarse a Airam. Además cuenta con momentos bien logrados como la escena de persecución entre Maria/Airam y su amiga sobre patines de hielo en donde hay cierta originalidad y crea un buen momento hasta su desenlace.

Si bien al terminar la cinta tal vez puedan quedar preguntas con un final medio inconcluso, pero es precisamente todo lo contrario. Es el cierre perfecto para lo que plantea originalmente, un drama familiar, en donde todos han decidido callarse la verdad y simular que todo está bien.

De esta manera, el realizador israelí entrega una obra que es meritoria por su osadía en mostrar una historia compleja en donde hay varias cosas entre lineas, algunas mejor resueltas que otras debido a las habilidades actorales del elenco, pero se aprecia y se valora ese interés por intentar salirse de lo clásico y por momentos incomodar, ya que todos alguna nos hemos asombrado o inclusive asustado con la imagen que nos devuelve el espejo cuando estamos frente a él.
Calificación:***(Buena)


Look Away (2018) - País: Canadá/USA - Director: Asaaf Bernstein - Guión: Asaaf Bernstein - Elenco: India Eisley, Jason Isaac, Mira Sorvino, Penelope Mitchell, Harrison Gilberston - Fotografía: Pedro Luque - Música: Mario Grigorov - Duración: 103 minutos

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

jueves, 17 de enero de 2019

Un lugar a ciegas (Comentario de Bird Box, 2018)

Netflix nos vuelve a traer una producción propia y nos presenta una especie de apocalípsis en donde no ver es la clave de la salvación.

Cada vez son mas comunes las producciones o adaptaciones literarias de futuros post-apocalípticos, en donde la humanidad es puesta a prueba a fuerzas inexplicables y solo un grupo reducido puede sobrevivir. Las claves de dicha supervivencia son varias, en esta oportunidad nuestros ojos son los responsables de nuestra perdición.
Nunca se sabe el por qué del evento que provoca que los seres humanos comiencen a suicidarse en masa, solo sabemos que se desencadena en Europa y como es lógico, no tarda en llegar al país del Tío Sam,  desatando el caos en toda la población. Un variopinto grupo de sobrevivientes se refugiaran para intentar comprender qué sucedió. En ese extraño rejunte de personas, está Malorie (Sandra Buloock, las estafadoras, gravedad) una futura madre soltera con problemas para conectarse con los demás que deberá superar sus propios miedos no resueltos para volver a sentirse completa.

El filme de Susanne Bier lamentablemente se asemeja a Un lugar en silencio (John Krasinski, 2018) ya que prácticamente la premisa es la misma y el desarrollo general del filme es bastante similar. Aun así el resultado final es ameno y es aceptable la decisión de sacrificar dos horas de nuestra preciada vida. Gran parte de este logro es por la actuación de Sandra Bullock como la madre de dos niños que realizará una travesía por todo un bosque y cruzará los rápidos literalmente ciega en una escena que esta muy bien realizada. A su vez el personaje de ella genera emociones encontradas ya que por momentos su frialdad y desapego hacia el resto puede resultar chocante y generar rechazo. Sin ir mas lejos a sus hijos los llama "niña" y "niño". Solo hacia el final vemos signos de cambio que nos hacen replantear nuestra posición hacia ella.


La idea de contar la historia a través de dos lineas temporales provoca que por momentos sea lenta y en otros mas acelerada, pero permite que el espectador esté atento al salto cronológico y así ir armando todos los hechos hasta llegar al punto en que ambas lineas alcanzan el presente para el clímax final, en una escena digna de un episodio de la serie Lost (2004-2010) por la manera en la que se manifiesta esta especie de ángel de la muerte capaz de llevarse a todo aquel que se anime a mirar y contemplar la tristeza mas grande que uno pueda llegar a experimentar al punto de suicidarse, con la excepción de los locos que se convierten en una especie de discípulos que salen a buscar a todos los escasos sobrevivientes para mostrarles "la belleza" a aquellos que se niegan a "ver".

Este argumento tal vez genere cierta confusión porque no se logra comprender realmente, salvo la explicación básica usando el preconcepto de lo que amerita no estar del todo cuerdo y que por alguna razón este tipo de gente percibe las cosas de manera opuesta a la realidad. La idea en general de esta especie de apocalipsis que se desata es enmarañada, porque no se puede discernir si es una especie de castigo o de salvación.

Esto de cualquier manera es de esperar, porque es un producto pensado para generar curiosidad y captar miles de vistas curiosas, y en ese punto el film cumple con su directiva principal, ya que presenta un titulo intrigante (Bird Box, algo así como "casa para pájaros"), un elenco con actores reconocidos, una historia sin muchas complicaciones. un personaje ambiguo en cuanto a empatía con el público, una muy buena edición de sonido (se luce el score compuesto por Trent Reznor y Atticus) y unos pocos efectos especiales pero correctos.Todo ello orquestado por una directora que conoce las nuevas reglas de las plataformas de entretenimiento de estos tiempos.




Calificación: ***

Bird Box (2018) - Pais: Estados Unidos - Director: Sussane Bier - Guión: Eric Heisserer, basado en la novela de Josh Malerman - Elenco: Sandra Bullock, Trevante Rhodes, John Malkovich, Sarah Paulson, Jacki Weaver, Tom Hollander - Fotografía: Salvatore Totino - Musica: Trent Reznor, Atticus Ross

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

domingo, 25 de noviembre de 2018

Compasión por el diablo (Comentario de Malicious: en el vientre del diablo, 2018)


Michael Winnick hace un rejunte de diversos films en donde el hijo en camino viene de las profundidades del infierno y utiliza algunos elementos de franquicias recientes (El Conjuro, Annabelle) para lograr algunos sustos.


La historia transcurre en Mississipi, en donde una pareja de recién casados se muda a una casa en la que han sucedido ciertos hechos que desconocen. Lisa  (Bojana Novakovic, al filo de la oscuridad) está embarazada y su esposo Adam (Josh Stewart, El juego del terror, Juegos de muerte) es contratado como el nuevo profesor de matemáticas de la escuela del lugar. Las cosas se complican cuando Lisa abre una cajita que les fue obsequiada, ya que libera una entidad malévola que toma la vida del bebe y por ende va a querer que su nueva mami lo cuide.
Como es de esperar se produce la lucha entre la ciencia y lo paranormal. La casa es cubierta de micrófonos para probar la presencia de algo que no podemos ver a simple vista y para ello es necesaria la presencia de alguien sensible a dichos fenómenos. Ahí aparece Delroy Lindo (Malcolm X) como un profesor ciego dedicado a lo paranormal.
La película presenta algunos elementos interesantes, como el de la presencia de una pintura que va cambiando a medida que transcurre la historia, como una especie de advertencia de lo que está por suceder. Y la manifestación de esta entidad demoniaca (femenina por cierto)  que se presenta en distintas etapas de crecimiento. Desde su primera aparición como una beba terrorífica (muy feo el efecto utilizado) hasta llegar a una anciana putrefacta cariñosa. 


Fuera de ello, el film no presenta gran originalidad, sigue el curso de cualquier otra película de la misma temática, en la que ya sabemos hasta las posibles escenas que se están por suceder. Incluido el típico doble final que nos hace aterrorizar sabiendo que pueden llegar próximas secuelas. Las actuaciones son planas, y el rostro enfermizo/dolorido de Josh Stewart permanente, no nos deja saber cuando realmente está mal. Hasta cuando se ríe parece que le doliera algo. 
En 1968 Roman Polansky estrenaba su polémica película el Bebe de Rosemary, la historia de una mujer embarazada que tiene la certeza que su hijo no nato no es de este mundo, el film es imperdible y la manera de tratar el suspenso es inigualable. A partir de ella varios realizadores intentaron repetir la misma premisa. Al 2018 siguen intentándolo, y como dirían The Rolling Stones es momento de que ya sientan  compasión por el diablo y dejen a su progenie en paz.

Calificación: **

Malicious (2018) – País: Estados Unidos  – Director: Michael Winnick – Guión: Michael Winnick – Reparto: Josh Stewart, Bojana Novakovic, Delroy Lindo – Fotografía: Felix Cramer – Música: Jeff Cardoni – Duración: 90 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Padre nuestro

El exorcista marcó a generaciones enteras por su despiadada crudeza y maldad. Más de cincuenta años después sigue siendo una película aterra...