jueves, 17 de enero de 2019

Un lugar a ciegas (Comentario de Bird Box, 2018)

Netflix nos vuelve a traer una producción propia y nos presenta una especie de apocalípsis en donde no ver es la clave de la salvación.

Cada vez son mas comunes las producciones o adaptaciones literarias de futuros post-apocalípticos, en donde la humanidad es puesta a prueba a fuerzas inexplicables y solo un grupo reducido puede sobrevivir. Las claves de dicha supervivencia son varias, en esta oportunidad nuestros ojos son los responsables de nuestra perdición.
Nunca se sabe el por qué del evento que provoca que los seres humanos comiencen a suicidarse en masa, solo sabemos que se desencadena en Europa y como es lógico, no tarda en llegar al país del Tío Sam,  desatando el caos en toda la población. Un variopinto grupo de sobrevivientes se refugiaran para intentar comprender qué sucedió. En ese extraño rejunte de personas, está Malorie (Sandra Buloock, las estafadoras, gravedad) una futura madre soltera con problemas para conectarse con los demás que deberá superar sus propios miedos no resueltos para volver a sentirse completa.

El filme de Susanne Bier lamentablemente se asemeja a Un lugar en silencio (John Krasinski, 2018) ya que prácticamente la premisa es la misma y el desarrollo general del filme es bastante similar. Aun así el resultado final es ameno y es aceptable la decisión de sacrificar dos horas de nuestra preciada vida. Gran parte de este logro es por la actuación de Sandra Bullock como la madre de dos niños que realizará una travesía por todo un bosque y cruzará los rápidos literalmente ciega en una escena que esta muy bien realizada. A su vez el personaje de ella genera emociones encontradas ya que por momentos su frialdad y desapego hacia el resto puede resultar chocante y generar rechazo. Sin ir mas lejos a sus hijos los llama "niña" y "niño". Solo hacia el final vemos signos de cambio que nos hacen replantear nuestra posición hacia ella.


La idea de contar la historia a través de dos lineas temporales provoca que por momentos sea lenta y en otros mas acelerada, pero permite que el espectador esté atento al salto cronológico y así ir armando todos los hechos hasta llegar al punto en que ambas lineas alcanzan el presente para el clímax final, en una escena digna de un episodio de la serie Lost (2004-2010) por la manera en la que se manifiesta esta especie de ángel de la muerte capaz de llevarse a todo aquel que se anime a mirar y contemplar la tristeza mas grande que uno pueda llegar a experimentar al punto de suicidarse, con la excepción de los locos que se convierten en una especie de discípulos que salen a buscar a todos los escasos sobrevivientes para mostrarles "la belleza" a aquellos que se niegan a "ver".

Este argumento tal vez genere cierta confusión porque no se logra comprender realmente, salvo la explicación básica usando el preconcepto de lo que amerita no estar del todo cuerdo y que por alguna razón este tipo de gente percibe las cosas de manera opuesta a la realidad. La idea en general de esta especie de apocalipsis que se desata es enmarañada, porque no se puede discernir si es una especie de castigo o de salvación.

Esto de cualquier manera es de esperar, porque es un producto pensado para generar curiosidad y captar miles de vistas curiosas, y en ese punto el film cumple con su directiva principal, ya que presenta un titulo intrigante (Bird Box, algo así como "casa para pájaros"), un elenco con actores reconocidos, una historia sin muchas complicaciones. un personaje ambiguo en cuanto a empatía con el público, una muy buena edición de sonido (se luce el score compuesto por Trent Reznor y Atticus) y unos pocos efectos especiales pero correctos.Todo ello orquestado por una directora que conoce las nuevas reglas de las plataformas de entretenimiento de estos tiempos.




Calificación: ***

Bird Box (2018) - Pais: Estados Unidos - Director: Sussane Bier - Guión: Eric Heisserer, basado en la novela de Josh Malerman - Elenco: Sandra Bullock, Trevante Rhodes, John Malkovich, Sarah Paulson, Jacki Weaver, Tom Hollander - Fotografía: Salvatore Totino - Musica: Trent Reznor, Atticus Ross

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

domingo, 25 de noviembre de 2018

Compasión por el diablo (Comentario de Malicious: en el vientre del diablo, 2018)


Michael Winnick hace un rejunte de diversos films en donde el hijo en camino viene de las profundidades del infierno y utiliza algunos elementos de franquicias recientes (El Conjuro, Annabelle) para lograr algunos sustos.


La historia transcurre en Mississipi, en donde una pareja de recién casados se muda a una casa en la que han sucedido ciertos hechos que desconocen. Lisa  (Bojana Novakovic, al filo de la oscuridad) está embarazada y su esposo Adam (Josh Stewart, El juego del terror, Juegos de muerte) es contratado como el nuevo profesor de matemáticas de la escuela del lugar. Las cosas se complican cuando Lisa abre una cajita que les fue obsequiada, ya que libera una entidad malévola que toma la vida del bebe y por ende va a querer que su nueva mami lo cuide.
Como es de esperar se produce la lucha entre la ciencia y lo paranormal. La casa es cubierta de micrófonos para probar la presencia de algo que no podemos ver a simple vista y para ello es necesaria la presencia de alguien sensible a dichos fenómenos. Ahí aparece Delroy Lindo (Malcolm X) como un profesor ciego dedicado a lo paranormal.
La película presenta algunos elementos interesantes, como el de la presencia de una pintura que va cambiando a medida que transcurre la historia, como una especie de advertencia de lo que está por suceder. Y la manifestación de esta entidad demoniaca (femenina por cierto)  que se presenta en distintas etapas de crecimiento. Desde su primera aparición como una beba terrorífica (muy feo el efecto utilizado) hasta llegar a una anciana putrefacta cariñosa. 


Fuera de ello, el film no presenta gran originalidad, sigue el curso de cualquier otra película de la misma temática, en la que ya sabemos hasta las posibles escenas que se están por suceder. Incluido el típico doble final que nos hace aterrorizar sabiendo que pueden llegar próximas secuelas. Las actuaciones son planas, y el rostro enfermizo/dolorido de Josh Stewart permanente, no nos deja saber cuando realmente está mal. Hasta cuando se ríe parece que le doliera algo. 
En 1968 Roman Polansky estrenaba su polémica película el Bebe de Rosemary, la historia de una mujer embarazada que tiene la certeza que su hijo no nato no es de este mundo, el film es imperdible y la manera de tratar el suspenso es inigualable. A partir de ella varios realizadores intentaron repetir la misma premisa. Al 2018 siguen intentándolo, y como dirían The Rolling Stones es momento de que ya sientan  compasión por el diablo y dejen a su progenie en paz.

Calificación: **

Malicious (2018) – País: Estados Unidos  – Director: Michael Winnick – Guión: Michael Winnick – Reparto: Josh Stewart, Bojana Novakovic, Delroy Lindo – Fotografía: Felix Cramer – Música: Jeff Cardoni – Duración: 90 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Menta y limón - Comentario de Matar o Morir (Peppertmint, 2018)

Pierre Morel intenta hacer la versión femenina de Búsqueda Implacable (Taken,2008) pero el resultado es algo insípido como un helado de menta al agua.


Hace ya un par de años que se instauró como una especie de subgénero dentro del cine de acción, en donde el integrante de una familia pierde a todos sus seres queridos y se convierte en una especie de John Rambo y desata su propia guerra en pos de la búsqueda de justicia, y por qué no, venganza personal.
Siguiendo esta línea aparece matar o morir, la nueva película de Pierre Morel, responsable de convertir a Liam Neeson en un duro patea traseros a sus sesenta años con la muy bien lograda Búsqueda implacable. 
En esta oportunidad la trama gira en torno a Riley North (Jennifer Garner, Electra, Alias) una madre que es acribillada a tiros junto a su familia en el cumpleaños de su hija por una banda de narcotraficantes. Como es de esperar, milagrosamente es la única sobreviviente, sólo para descubrir que todo el sistema judicial y policial está corrompido por los mismos que se llevaron a su familia. Por tal motivo ella va a ser la encargada de hacerlos pagar a toda costa.
La película por varios momentos tiene el aspecto de un videojuego, de hecho hay muchas similitudes con Max Payne (John Moore, 2008), en donde juntamos todas las municiones que nuestro cuerpo pueda soportar y el objetivo es matar a la mayor cantidad de traficantes hasta llegar al villano de turno, en este caso un jefe del Cártel de México llamado Diego García (Juan Pablo Raba, Los 33 una historia de esperanza, Narcos). Y por supuesto una pareja de detectives (John Ortiz y John Gallagher Jr) que intentaran detenerla antes de que se haga daño a ella misma, si logran solucionar los propios asuntos internos que tienen en su departamental.
El realizador pone en pantalla la opinión del publico ante los hechos de violencia que desata Riley, y vemos como el pueblo está de acuerdo con su cruzada violenta, llevándola a la figura de heroína/vigilante. 


Asi, el director pretende criticar al sistema y la violencia que hay en el mundo, y a su vez la justifica, y más si el Estado no nos protege como debería. Pero, seamos sinceros, ¿podría una sola persona desbaratar todo una operación de narcotráfico? 
Hay un mensaje de empoderamiento de la mujer, en donde nadie puede detenerla ni pasarla por arriba y que también puede ser alguien rudo capaz de disparar en la cabeza y de crucificar a alguien en un escritorio y volarlo por los aires a los minutos después. En ese sentido el film funciona, y Jennifer Garner demuestra que a pesar del paso del tiempo puede hacerse cargo de los chicos malos ella solita, aunque resulte difícil de creer.
Las secuencias de acción son aceptables, hay tiros y cosha golda en varias oportunidades que por momentos la vuelven divertida y cumple su función de entretener.
Hay una escena en particular en la que ella sale maltrecha de una operación  a lo team SWAT en la que llega a la casa de una de las madres de las compañeras de su hija en la que se limpia una de las heridas y el remate de esa escena es un claro ejemplo de que el objetivo es atraer al público femenino a este género lleno de testosterona y anabólicos. De hecho, si tiene éxito, es muy probable que aparezca su secuela y ya que está muy de moda en estos tiempos hacer inclusive un crossover con el personaje de Liam Neeson.
El título original del film es Peppermint, que sería algo así como helado de menta. Esa frescura está, pero es algo de unos minutos, es algo pasajero. Haría falta un toque de limón para que la menta tome fuerza y el sabor sea más intenso y nos deje ganas de más.

Calificación: **

Peppermint (2018) – País: Estados Unidos – Director: Pierre Morel - Guión: Chad St. John – Reparto: Jennifer Garner, Richard Cabral, John Ortiz, John Gallagher Jr, Juan Pablo Raba – Fotografía: David Lanzenberg – Música: Simon Franglen – Duración: 101 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)



martes, 20 de noviembre de 2018

China en tus manos - Comentario de locamente millonarios (Crazy Rich Asians, 2018)

El director John M. Chu nos hace olvidar por un rato de todos los tanques Hollywoodenses y las faltas de ideas y nos hace viaja a Singapur en su nueva comedia romántica.
Nic Young (Henry Golding, un pequeño favor) y Rachel Chu (Constance Wu, Ninjago la pelicula) son una pareja neoyorquina que viven felices que viajarán a Singapur para la boda de su mejor amigo. Ese será el momento para que Rachel conozca la familia de su novio, que es una de las familias mas acaudaladas de toda Asia, lo que provocará más de un conflicto.
Jon M. Chu (Step Up 3D, G.I: Joe) es un director norteamericano de padres chinos y este tema de la diversidad cultural esta presente en su nuevo film y es una de las cuestiones por las que debe pasar el personaje de Wu, ya que la madre de su novio no ve con buenos ojos que ella sea china norteamericana. Considera que es solo una caza fortuna que  solo busca su propia felicidad.


El realizador es muy visual y utiliza eso a su favor para seducirnos y para ocultar algunas inconsistencias en el guión, como así también para disimular la simpleza de la historia bajo tantos planos apabullantes y paisajes de ensueño. Y el truco funciona, porque realmente nos olvidamos de todo, desde su comienzo en Londres con la llegada de la familia Young que ya nos denota la presencia y el carácter de la madre de Nick, hasta la manera gráfica con la que representa el viaje de los mensajes de texto de un celular a otro en una escena que no tiene desperdicio.
El soundtrack  es otro punto destacable. Escuchar temas de Madonna y Coldplay en versiones chinas son otro ejemplo de la diversidad cultural y del mensaje que nos quiere trasmitir su realizador.
Todos los personajes se destacan y son los responsables de llevar adelante las casi dos horas de duración de la cinta. Hay un muy buen timing en el humor que resulta natural. Goldin y Wu tienen muy buen química en pantalla y realmente nos agrada su pareja y estamos con ellos siempre, y obviamente, la madre (Michelle Yeoh, el tigre y el dragón), es la villana que se interpone a la felicidad de su hijo. El desenlace entre suegra y futura nuera es uno de los mas originales que se han visto y claramente con el sello oriental como debe ser.
Al casarnos también lo hacemos con nuestra nueva familia política y se convierte en todo un desafío en algunos casos porque no sabemos si vamos a ser aceptados o no, y solo demostrando lo que valemos y lo que somos podemos llegar a pasar ese reto, porque una cosa es clara: el verdadero amor no tiene precio.

Calificación: ****



Crazy Rich Asians (2018) - Pais: Estados Unidos - Dirección: John M. Chu - Guión: Pete Chiarelli entre otros - Elenco: Constance Wu, Michelle Yeoh, Henry Golding, Gemma Chan - Fotografía: Vanja Cernjul - Musica: Bryan Tyler - Duración: 120 minutos.


***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)





sábado, 17 de noviembre de 2018

Grande Pa! - Comentario de Juegos Diabólicos (Hell Fest, 2018)

Por Ricardo Diaz
Después de tres años, Gregory Plotkin (Actividad Paranormal: La dimensión fantasma, 2015) vuelve a dirigir y nos presenta Juegos diabólicos, un slasher que parece un copy paste de otros films.

Nadie puede discutir que el cine de terror en términos generales, seduce a la audiencia, ante cualquier estreno, varios curiosos nos acercamos a las salas para ver cual sera la "nueva" idea que nos intentará asustar, inquietar o volarnos la cabeza. Es por ello que las distribuidoras se empecinan en ponerle títulos "gancheros" para que caigamos en sus trampas. Esta película es una de ellas.

La trama es así: parque de terror + parejas adolescentes + asesino. Fin de la historia. 
El director intenta homenajear a la mítica e inolvidable Halloween (Jonh Carpenter, 1978) presentando a un nuevo asesino con una mascara de una cara media torcida, la cual por momentos puede llegar a funcionar, que por alguna razón se obsesiona con un grupo de chicos y en particular con una de ellas, Natalie (Amy Forsyth) que es acechada por este enmascarado durante todo el film.

Pero la película no cumple con lo que uno espera, y principalmente uno no desea que se salve ninguno de los personajes, son apáticos y poco creíbles y parecen estar únicamente para justificar la presencia del asesino. La amiga de la protagonista, Taylor (Bex Taylor-Klaus), es realmente insoportable y la escena de su muerte que podría haber sido fantástica, es casi ridícula e indignante.
Por momentos pensamos que tal vez nos dormimos, pero no es así, es el montaje que presenta saltos bruscos entre la sucesión de acciones y uno siente que se perdió algo. Si la idea fue darle más ritmo, claramente, no fue logrado.

El asesino apenas le llega a los talones al number one de Michael Myers, es más debería hacerle juicio por imitarlo y encima sin clase. ¿Acaso, usar unos zapatos negros y una mascarita, te habilita a  salir por ahí a masacrar jóvenes? No, señor.
Ademas de esta clara referencia, encontramos a Tony Todd (Candyman, 1992) que acá aparece como el maestro de ceremonias de este parque del terror pero que nos termina dando pena que Candyman haya caído tan bajo. 

Lo único que podemos rescatar, son sus últimos minutos donde la persecución final ocurre en una parte del parque con unas estatuas con mascaras blancas y maniquíes con rostros tapados. Esa escena es rescatable y logra un buen momento. Empieza otra escena copiada en innumerables películas y llegamos al final. Un final que nos prueba que el guionista, tal vez tuvo una muy buena idea pero que no supo como desarrollarla para que fuese realmente un recorrido vertiginoso de terror para después tirarnos en la cara semejante terminación.

La película después de su comienzo, empieza una caída libre y va directo a estrellarse contra las rocas del mismísimo infierno, pero a ultimo momento los motores encienden y logra por muy poco salvarse. Aun así, una cosa es seguro, nunca mas volveremos a viajar con dicha empresa que tan poco valora a sus pasajeros.
Calificación: ** (Regular)


Juegos Diabólicos (Hell Fest, 2018) - Pais: Estados Unidos - Director: Gregory Plotkin - Guion: Seth M. Sherwood, entre otros - Reparto: Amy Forsyth, Bex Taylor-Klaus, Reign Edwards, Tonny Todd, Christian James - Musica: Bear McCreary - Fotografía: Jose David Montero - Duración: 89 minutos

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Amy Forsyth y Reign Edwards en juegos diabólicos (IMDb)

domingo, 11 de noviembre de 2018

Humor ATR - Comentario de Teen Titans Go! To The Movie

Por Ricardo Diaz
Una nueva película animada del universo DC, que demuestra su poderío sobre su rival y se da el gusto de pegarle a todos los superhéroes por igual.

Nadie discute el éxito del Universo Cinemático de la factoría Marvel, y la manera en el que fue diseñado y pensado por años para que todas las piezas encajen como si fuera un gran rompecabezas superheroico, pero en cuanto a animación, DC sigue siendo el líder absoluto.

La película se centra en las aventuras de este pequeño grupo de jóvenes héroes que no son considerados como tales por sus pares de peso pesado como Superman y Batman ya que los toman como pequeños bufones inmaduros.  Por tal motivo ellos se empecinarán en demostrarles a todos que pueden ser también héroes y salvar el mundo.

La historia es simple y está destinada a un público más infantil por las caricaturas de todos los héroes (genial la voz de Nicolas Cage para la versión de Superman) y mostrar los valores de la amistad y de ser uno mismo mas allá de lo que opinen los demás. Sin embargo, y acá es donde DC lleva la delantera en cuanto a animación, la película funciona para todo el público. Los pequeños de las casa se quedaran con los dibujitos clásicos de su serie favorita, ahora llevada a la pantalla grande y nosotros, mas adultos, podremos reírnos con ella de toda la critica que hace el film sobre el cine de superhéroes y de reírse en más de una ocasión de la competencia.

La película está plagada de humor y no duda de reírse de sí misma, en el sentido de que bardea sus propias creaciones cinematográficas. Un ejemplo de ello, es cuando están filmando lo que sería la secuela de Batman V Superman, y recrean la tan estúpida escena de la batalla que finaliza cuando El Hombre Murciélago descubre el nombre de la madre del Kriptoniano, pero que acá al saber el nombre del padre comienza de nuevo la batalla. Con Linterna verde hay un gag parecido.

Con Marvel, no tiene piedad, todo el tiempo se burla de ella y de sus personajes. Los Jóvenes Titanes en esta película se enfrentan al temible Slade (voz de Will Arnet) que se asemeja a Deadpool de Marvel, lo cual se convierte en una burla constante. Pero suben la apuesta, y llegan al extremo de caricaturizar al propio Stan Lee y reírse de sus famosos cameos y hacerlo aparecer en más de una oportunidad.

El film nos sorprende constantemente, porque  no pretende quedar bien con ninguno de los dos bandos, se burla de todos y lo mejor es que se mofa precisamente de las películas de superhéroes. De hecho el plan malévolo del villano es crear una especie de señal de streaming de películas de superhéroes para controlar la mente de todo el mundo.  

La música es otro punto a favor del film. Imperdible la escena en la que vuelven al pasado e intentan revertir el origen de todos los superhéroes para luego volver una vez más para dejar todo como estaba. Toda esta secuencia musicalizada con Huey Lewis And The News con Back In Time de Volver al Futuro (Back To The Future, 1985), película que acá también recibe alguna critica por su confuso título.  

Gran parte del soundtrack tiene un aire ochentoso/noventoso que funciona para atraer a otras generaciones. Los que posean un buen oído musical podrá reconocer a Michael Bolton cantando una canción lisérgica y típica de la época que no tiene desperdicio alguno.

Jóvenes titanes en acción: La película, arrasa con los espectadores porque no estamos preparados para tanta irreverencia de sus personajes y a su vez la clásica infantilidad de films destinados a espectadores  preadolescentes.  Pero una cosa es clara, los superhéroes han llegado para dominarnos.
Calificación: ****(Muy Buena)


Teen Titans Go! To The Movie (2018) País: EE.UU – Director: Aaron Horvath, Peter Rida Michail – Guión: Michael Jelenic, Aaron Horvath – Voces de: Greg Cipes, Scott Menville, Tara Strong, Nicolas Cage, Will Arnet – Música: Jared Faber – Duración: 84 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

sábado, 3 de noviembre de 2018

Yo soy tu amiga fiel - Comentario de Escándalo (Notes on a scandal, Richard Eye, 2006)

Por Ricardo Diaz
La película el graduado (Mike Nichols, 1967) nos presentaba la historia de un joven que era seducido por una mujer mayor, pero después él se enamoraba de su hija, precipitando un escándalo para todos los involucrados. Richard Eyre (Belleza prohibida) retoma esa polémica y plantea otras problemáticas, tomando como referencia la novela de la británica Zoë Heller.

La historia transcurre en una escuela pública londinesa en donde encontramos a Bárbara (Judi Dench) una maestra de historia, que rige su clase con mano dura. Un claro ejemplo de ello es cuando suena el timbre del recreo y uno de sus alumnos intenta levantarse y ella con una sola mirada lo hace volver a sentar  y luego con un nuevo gesto de sus ojos  todos se levantan. Este hecho ya da una idea de la personalidad y el poder que presenta este personaje.

La llegada de la nueva maestra de arte, Sheba, encarnada por una bellísima Cate Blanchet provoca un revuelo en todas las áreas del establecimiento.  Ella es joven, linda, carismática, todos quieren ser amigos de ella, y en especial Bárbara.

En esa búsqueda de amistad, Sheba empezará un affaire con unos de sus alumnos de quince años. Y cuando Bárbara lo descubra, la relación cambiará y saldrán a la luz otros sentimientos.

Y en este punto es lo que vuelve interesante al film, el director se anima a mostrar a una mujer mayor que le gustan las mujeres, pero que no se anima a confesarlo abiertamente, por el miedo al escándalo y lo que eso implica. La manera en que las personas buscan amar. El miedo a quedarse solo. Las relaciones de pareja, el desgate de ellas; y como a veces una simple muestra de cariño por otra persona (sin importar la edad) puede hacer querernos sentir “malos”, experimentar que se siente, a pesar de que somos consientes de que estamos actuando incorrectamente. Algo así, como una especie de permitido por todos los años de sacrificio y de actuar bien.



Esta idea es simplemente asombrosa y macabra a la vez, pero que Richard Eyre lo plantea de muy buena forma. Nos hace vouyers por momentos de esta situación, cómplices de esta relación profesora-alumno.  Vemos como en plena cena de Navidad, Sheba recibe un mensaje de texto de su pequeño amante invitándola a tener relaciones, y que a pesar de que ella pretende no verlo más, en la siguiente escena vemos que se encuentran en una estación de trenes teniendo sexo.

Las actuaciones de Judi Dench Y Cate Blanchet son descomunales, es una especie de duelo actoral. Son personajes totalmente distintos e interpretados correctamente. La manera de pensar retorcida del personaje de Dench es por momentos exquisito. El clímax entre ellas dos cuando Sheba descubre las verdaderas intenciones de Bárbara es magnífico y ahí nos damos cuenta que el verdadero escándalo es lo que atraviesa esta profesora de historia, que con el paso del tiempo se ha vuelto cínica, y tiene una mirada pesimista del mundo y de las relaciones por no poder ser como es.  

Las actuaciones de Andrew Simpson quien personifica  la juventud y la manera efímera de ver las relaciones y del gran Bill Nighy como el esposo y en otro momento profesor de Sheba (así es, también tenemos ese clásico tópico dando vueltas por ahí) también son destacables y que, junto a las dos protagonistas crean este entramado de relaciones que se verán sacudidas.

Tal vez uno espera otro final, algo más portentoso dado todo lo que venimos observando, y no una especie de escena del silencio de los inocentes (Jonathan Demme, 1991), lo cual es una picardía porque podría haber sido mucho mejor. El final siempre lo es todo.

Las relaciones son extremadamente complejas, nunca podemos saber realmente cómo van a funcionar. Lo que sí sabemos es lo que queremos, los que nos gusta, los que nos complementa  y la libertad de guiarnos por eso, a pesar de que en algunas ocasiones sea considerado un escándalo.
Calificación: *** (Buena)


Escándalo (Notes on a scandal, 2006) – País: Inglaterra  – Director: Richard Eyre – Guión: Patrick Marber, basado en la novela de Zoë Heller – Elenco: Judi Dench, Cate Blanchet, Bill Nighy, Andrew Simpson – Fotografía: Chris Menges – Música: Philip Glass – Duración: 92 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Judi Dench y Cate Blanchet en Escándalo (IMDb)

miércoles, 31 de octubre de 2018

Sin miedo a matar - Comentario de Halloween (Halloween, David Gordon Green, 2018)

Por Ricardo Diaz
John Carpenter (Christine, La Niebla) en 1978 nos presentaba por primera vez a Michael Myers en su Halloween, que sentó las bases y definió a una nueva clase de terror: el slasher. A grandes rasgos, este subgénero nos presenta a un asesino enmascarado que asesina con cuchillo o algo similar.

La obra de Carpenter claramente podría considerarse como una obra maestra en varios aspectos. Por la simpleza en si de la historia, lo que la vuelve aterradora. Y que es atemporal, sigue vigente con el paso del tiempo. Sumado a una música compuesta por el propio Carpenter que nos paraliza por completo al escuchar esa sucesión de notas tan particular, como un repiqueteo tétrico que nos persigue. Y sin lugar a dudas nos presenta al padre fundador de todos loa asesinos seriales del cine, una verdadera maquina de matar: el gran Michael Myers, que por alguna razón se obsesiona con Laurie (Jamie Lee Curtis, Mentiras Verdaderas, La Niebla, Virus) pero nunca sabemos el por qué de ello, otra razón por la cual el film marca un antes y después en materia de cine de terror y en particular en el genero slasher.

Cuarenta años después, y luego de siete continuaciones y dos reinicios, David Gordon Green (Superfumados) se atreve a traernos un nuevo capítulo y no tan solo eso, sino que deja de lado todo ese sinfín de secuelas, que inclusive el propio filme menciona, cuando el personaje de Jamie Lee Curtis le advierte a un pobre ingenuo que lo que sucedió después de aquella fatídica noche de 1978 no se compara con ninguna otra cosa que le haya seguido, en clara alusión a la seguidilla de películas.

La nueva historia se sitúa exactamente cuatro décadas después de lo sucedido en Haddonfield, en vísperas de un nuevo Halloween. Michael Myers se encuentra confinado en un psiquiátrico siendo estudio por parte del Estado para lograr comprender esa trastornada psique, sin lograr resultado alguno. Una pareja de investigadores intentará con muy poco éxito descifrar ese misterio antes de que sea transferido a un nuevo hospital y quede eternamente aislado.

Pero las cosas se saldrán de control y Michael logrará escapar para volver a aterrorizar el pueblo de Illinois en busca de su obsesión: Laurie. Sin embargo ella en este tiempo a estado esperándolo, se ha  convertido en una especie de Sarah Connor, esperando el día del Juicio Final. Solo que acá no es un robot del futuro el que lo provoca, sino una maquina de matar perfecta. Y ella se ha estado entrenando y por sobre todas las cosas ha estado esperándolo.

Ella a sacrificado su propia familia, tiene una hija (Judy Greer) que no quiere verla por sus desequilibrios emocionales y por la atípica niñez que vivió ya que su madre la sometió a un riguroso entrenamiento para poder defenderse. Su contacto con ella es a través de su nieta Allyson (Andi Matichack) que siente un gran afecto por su abuela y se convertirá en la nueva scream queen cuando contemple en persona el terror del que tanto le hablaron.


Cuando el asesino de la máscara empiece su masacre en busca de ella, Laurie pondrá en practica todo lo que estuvo preparando para ese momento. Y en este punto cabe destacar a Myers, es como si nunca hubiesen pasado los cuarenta años, está mejor que nunca, es la maldad encarnada. El realizador no ha tenido reparos a la hora de mostrar lo despiadado y lo que representa ese ser, de hecho cuando leemos los créditos finales, se lo nombra como "The Shape", y sin lugar a dudas es eso. Una forma, un pedazo de noche, puede estar en cualquier parte, porque él es LA oscuridad. La manera brutal en la que se expresa, porque definitivamente matar es su vocabulario y su cuchillo se convierte en la pluma con la que narra su historia.

La narración es sólida, contundente, no hay espacios vacíos que nos hagan perder o desorientar, sino todo lo contrario, nos absorbe y nos lleva a momentos insuperables de tensión para un clímax que provoca cierta nostalgia y hasta emoción por la batalla entre el personaje de Jamie Lee Curtis y su némesis, porque ambos se han obsesionado uno por el otro y pese al paso del tiempo ese vínculo invisible sigue intacto.

En el filme, el doctor Sartain (Haluk Bilgineir) esta ensimismado con la mente de Myers y quiere lograr entenderlo, quiere saber lo que siente, qué sensaciones le genera lo que hace: matar. Para él existen dos explicaciones. Una experiencia traumática que se convierte en el detonante a tal explosión violenta, o la mas aterradora, no hay explicación, sino la maldad pura sin ningún propósito. Ambas conjeturas están presentes en la película pero para diferentes personajes y no hace falta aclarar quienes son.

Sin lugar a dudas se nota que ha habido respeto por la entrega original iniciada en 1978 por John Carpenter, de hecho este ultimo es productor ejecutivo en esta continuación, como una especie de padre que vigila que su criatura sea bien cuidada. David Gordon Green homenajea a la saga y expone lo mejor del mundo de Halloween. Logra captar la esencia de cada uno de los personajes y a su vez los adapta a los tiempos de ahora. 

La clásica música, que en esta oportunidad es una composición de padre e hijo (Jonh Carpenter y Cody Carpenter) da como resultado un score totalmente distinto, más espeluznante, que realza la brutalidad de las escenas, que junto a la fotografía de Michael Simmonds nos crean una noche de brujas que jamas olvidaremos.
Las escenas son increíblemente gráficas. Myers no presenta ningún reparo a la hora de asesinar. Deja un tendal de cuerpos apuñalados; sin cabezas; ahorcados; martillados e incluso con mandíbulas destrozadas y sin importarle el sexo o la edad. Es impredecible. Como si automáticamente se  hubiese actualizado a los tiempos modernos, convirtiéndose en algo más brutal.

Muchos de nosotros descubrimos Halloween en nuestra infancia y quedamos impactados por la fuerza de ese film. Mas allá del terror que nos provocó, despertó algo en nosotros, una especie de afecto por ese cine. Tuvieron que pasar cuarenta décadas para que alguien lograra reconstruir esa calabaza aplastada producto del interés lucrativo de los productores y la falta de ideas. Así una vez mas podemos reencontrarnos con nuestro niño interior que se tapaba la cara con las manos pero dejaba entreabiertos los dedos para espiar. 
Pero cuidado, esta vez Michael Myers no nos perdonará al vernos indefensos, porque él ha vuelto y tiene un solo propósito: masacrar nuestras noches.
Calificación: **** (Muy Buena)


Halloween (2018) - Director: David Gordon Green - Guion: David Gordon Green, Danny McBride, Jeff Fradley - Elenco: Jamie Lee Curtis, Judy Greer, Andi Matichak, Haluk Bilginer, Will Patton, Rhian Rees, Jefferson Hall, James jude Courtney - Fotografía: Michael Simmonds - Música: Cody Carpenter, John Carpenter, Daniel A. Davies - Duración: 106 minutos

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Jamie Lee Curtis y Andy Matichak en Halloween (IMDb)

sábado, 27 de octubre de 2018

Obsesion animal - Comentario de Pet (Pet, Carles Torrens, 2016)

Por Ricardo Diaz
El film de Carles Torrens es una combinación de buenas ideas pero que no fueron debidamente resueltas y el resultado final no es el esperado.



Jeremy Slater es el responsable de la escritura y sigue arrastrando los errores de sus anteriores guiones (Resucitados, Los Cuatro Fantásticos, Death Note). Plantea ideas interesantes pero a medida que avanza la trama se desvanecen, o para crear giros argumentales acelera el ritmo de la historia provocando inconsistencias en la escritura y evita que la película crezca.

En esta ocasión encontramos a Seth (Dominic Monaghan, Lost, El Señor de los anillos, X-Men) un empleado de una perrera que vemos como diariamente repite su rutina, casi como si fuera un GIF permanente. Todo cambia cuando en el autobús de regreso a su departamento reconoce a Holly (Ksenia Solo, El  cisne negro, Black Orphan) una compañera de la secundaria que no lo recuerda. Seth se obsesiona con ella y empieza a estudiarla y seguirla convencido de que su amor por ella es correspondido. Ante la negativa de Ally y luego de una pelea en un bar, él decide secuestrarla y encerrarla en una jaula dentro de la misma perrera en la que trabaja.

En este punto la película se convierte en la fantasía fetichista de un masoquista, una chica apenas vestida amordazada en una jaula, con la comida racionada de acuerdo a como se comporta. Una especie de relación amo-esclavo que podría haberse profundizado, sin embargo acá es cuando aparece el giro en la trama.

Seth tiene una explicación mas profunda que la simple obsesión hacia ella, el ha descubierto un secreto de ella, un secreto terrible y atroz que involucra a una extraña amiga (Jannette McCurdy), pero que se revela demasiado pronto y en ese momento es cuando el film comienza a desinflarse, porque la sorpresa se revela antes de tiempo y los minutos restantes se convierten en una especie de juego psicológico entre cazador y presa pero con los roles invertidos y un final poco claro que la hunde más.

La película tiene un segundo titulo, Pet: Una historia de amor. Pero dicha historia que podría haber sido increíblemente interesante y distinta, mostrando perversión, toxicidad y sumisión combinado con ciertas dosis de gore hubiese sido casi una obra maestra, pero el escritor no supo como desarrollar esa idea.

Las actuaciones son correctas, Dominic Monagham cumple con su rol de chico medio tímido, freak que siempre parece que esta a punto de estallar y Ksenia Solo interpreta a la clásica chica rubia que todos desean estar con ella y que aparentemente es inofensiva pero alguien enjaulado siempre busca la libertad.

En una relación hay entrega, sacrificio y en ocasiones cierta sumisión, pero sobretodo debe haber libertad. La libertad para poder dejar ir a la otra persona, porque si retenemos a alguien, esa persona puede llegar a sentirse presa, y un animal enjaulado puede convertirse en una fiera salvaje e imparable y a pesar de que vuelva a tener libertad ya queda dañado  y a la defensiva y puede morder en cualquier momento.
Calificación:** (Regular)

Pet: Una historia de Amor (Pet: A Love Story, 2016) - Director: Carles Torrens - Gión: Jeremy Slater - Elenco: Dominic Monagham, Ksenia Solo, Jennifer McCurdy, Nathan Parsons - Fotografía: Timothy A. Burton - Música: Zacarias M. de La Riva - Duración: 94 minutos

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Dominic Monagham y Ksenia Solo en Pet: una historia de amor (IMDb)

miércoles, 24 de octubre de 2018

Doce notas - Comentario de Nace una estrella (A Star is born, Bradley Cooper, 2018)

Por Ricardo Diaz
El amor y la música por alguna razón del universo en la mayoría de las ocasiones están de alguna manera enlazadas, y de alguna manera se retroalimentan entre si. El amor y el desamor siempre han sido disparadores de infinitas melodías y de alguna manera se convierten en pequeñas piezas de un rompecabezas infinito. Nace una estrella no escapa a esta relación y es un ejemplo contundente de ello.

La ópera prima de Bradley Cooper (Qué pasó ayer, El lado luminoso de la vidanos cuenta la historia de un exitoso cantante de música country que conoce a una mujer (Lady Gaga) con un impresionante talento y él sera el responsable de formarla y llevarla a la cima del éxito, sin importar que esta estrella en potencia lo eclipse tanto en lo musical como en el plano del amor.

El film es correcto y va a lo seguro, es como si Cooper hubiese buscado un manual y seguido paso a paso el instructivo para lograr el resultado final. Pero esta cualidad en vez de ser un error es un acierto. No nos importa saber que la historia que estamos viendo ya nos la han contado en otras ocasiones. Simplemente nos volvemos espectadores de esta pareja que vive una montaña rusa de emociones, tal vez algunas repetitivas y otras innecesarias pero que en su conjunto nos hacen sentir empatía por los personajes que hemos conocido.

Esta conexión por ellos se debe a las actuaciones de sus protagonistas. Bradley Cooper dándole vida a Jack, un cantante country pop que es todo un furor, pero que detrás de todo ese éxito profesional tiene un vacío que lo intenta llenar con altas dosis de alcohol. Y Ally, interpretada por una deslumbrante Lady Gaga que realmente le hará honor al titulo del film y será tanto una estrella del mundo de la música como también lo será para Jack a quien le dará esa luz que necesitaba en su vida.

Ella es la protagonista absoluta, si el filme fuese un organismo vivo, Ally sería la columna vertebral y el sistema nervioso, la película vive y vibra por ella. La calidad vocal de Gaga es asombrosa, cada vez que entona una estrofa de una canción se produce un silencio absoluto y no existe nada más sumado a este talento natural se le agrega una muy buena interpretación, de una manera natural que nos hace creer y querer su personaje, posiblemente por el hecho de que ella haya vivido parte de lo que se muestra en la cinta.

Pero mas allá de unas buenas actuaciones, el guión por momentos se vuelve lento y repetitivo, por ejemplo el hecho de mostrar en más de una ocasión los problemas de alcoholismo que se van acrecentando en Jack dado que se encuentra en una encrucijada emocional ya que por un lado esta feliz con el hecho de que su pareja triunfe en la música, pero a su vez siente de alguna manera envidia por ello, ya que su popularidad empieza a decrecer progresivamente, sumado a una relación tensa con su hermano-managger (Sam Elliot, El gran Lebowski, Ghost Rider), cuya relación nunca se termina de difinir claramente

Y la falla en esto es que podría ahondar mas en esta problemática y no quedarse en un par de escenas diluidas en cierto humor y recién al final darle un dramatismo que se puede sentir medio violento en cuanto al tono que venia manejando el film, pero que funciona a modo de efecto emocional para realzar el clímax.

Hay un intento de crítica hacia las compañías discográficas y su manera lucrativa de ver a los artistas, y de como los seducen y los marean con el juego de la fama y los beneficios que ella trae, y entre tanta parafernalia de paparazzis y premios suelen olvidarse de sus comienzos y de lo que realmente querían decir y transmitir para alejarse de lo superficial.

En uno de los diálogos entre Jack Y Ally él le dice que la música son doce notas y una octava y después todo vuelve a comenzar, que la diferencia de un artista es como interpreta esas doce notas, es su manera de ver el mundo. Al finalizar Nace una estrella vemos algunas cosas de otro modo, por mas mínimo que sea, pero si un film logra aunque sea hacernos replantear algo que dábamos por sentado, significa que esas doce notas no desafinaron, y su melodía nos va a quedar repiqueteando en la cabeza por un tiempo.
Calificacion:**** (Muy Buena)



Nace una estrella (A star is born, 2018) - Dirección: Bradley Cooper - Guión: Will Fetters, Bradley Cooper, Eric Roth - Elenco: Bradley Cooper, Lady Gaga, Sam Elliot, Rafi Gavron, Anthony Ramos - Música: Lady Gaga, Bradley Cooper, Mark Ronson - Fotografía: Matthew Libatique - Duración: 135 minutos

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Lady Gaga y Bradley Cooper en nace una estrella (IMDb)

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