viernes, 28 de junio de 2024

Tamara no está y los extraños...tampoco

El trio de máscaras nuevamente atormenta a una pareja en lo que será la primera parte de una trilogía que vislumbra malos resultados. 


Por Ricardo Diaz

En 2008 Bryan Bertino dio vida a un grupete de desquiciados que no tenían mejor idea que ir a golpear la puerta de una casa y atormentar, torturar a los inquilinos de turno, solo por el hecho de haber gente en casa. En esa oportunidad la pareja fue interpretada por Lyv Tayler y Scott Speedman. La atmósfera angustiante, opresiva, casi sofocante tomó por sorpresa a los espectadores, y los amantes del género la abrazaron con cariño. Diez años después llegó una secuela aún más sangrienta y brutal que terminó por enamorar a aquellos seguidores que se encariñaron con ese trío qué usa unas máscaras particulares que siguieron buscando a esa tal Tamara que nunca está y con esa excusa otra familia pasó por su tornado de violencia y hachazos.

Saltamos al 2024 y el padre de estos personajes tuvo la idea de no solo escribir una nueva historia, sino tres. Las cuales, como nos deja bien en claro el final, van a estar enlazadas. Y esto angustia, porque recuerda a la aniquilación de la saga de Halloween con la última trilogía que destruyó a un pilar del terror. Gracias David Gordon Green por nada. Pero dejando de lado esa herejía, Bertino parece haberlo tomado como ejemplo.

Esta nueva reinvención/continuación/precuela el mayor problema que encuentra es la falta de elementos nuevos a lo ya visto anteriormente. Y si bien, teniendo en cuanta que podría resultar en una sola gran historia dividida arbitrariamente en tres capítulos y por ende se debe dosificar la historia, un buen inicio es lo que permite generar expectativas para querer seguir la historia y que ese interés no sea meramente el morbo de confirmar lo que evidencia: agotamiento.

Con una introducción que juega con mostrar hechos reales y que se darán a conocer los más violentos que han ocurrido en los últimos tiempos, conocemos a Maya (Madelaine Petsch) y Ryan (Froy Gutierrez). Para celebrar su aniversario deciden viajar por el país, pero claro está, paran en un pueblo remoto en Óregon que tiene un cartel de neón que dice que todo va a salir mal si lo hacen. Y ese es también parte del problema con la película. Es demasiado obvia. El espectador ya sabe lo que va a pasar porque conoce de qué va el film, pero mínimamente espera que sea llevado sutilmente hasta ese desenlace y no que apenas vea al primer habitante del lugar piense que es un psicópata. Es como si la misma película no se tomara en serio a sí misma.

Como cabe de esperar Maya y Ryan por una falla sorpresiva del auto (oh casualidad!), terminan hospedandose en una cabaña en el medio del bosque, alejados de todo y de todos. A la primera noche tocan a la puerta para preguntar por la famosa Tamara y ya se sabe lo que eso significa. Pero en vez de irse del lugar, los tortolitos se quedan como si nada, hacen la porquería en el sillón, fuman marihuanas y como dato extra, el novio tiene asma y ¡si! se olvida el medicamento en el auto y sale a mitad de la noche a buscarlo y como si no fuera suficiente, Maya se baña drogada después de que nuevamente hayan golpeado a la puerta siniestramente. Lógica olvidada en el baul del auto.

Renny Harlin, es un director ecléctico.Toda su filmografía es un ida y vuelta por varios géneros, desde Nightmare on Elm Street 4 a Duro de matar 2, pero al parecer  lo suyo es más la acción porque pareciera no encontrarle el tono adecuado al terror, porque además de dirigir una de las pesadillas del amigo Freddy Kruegger, estuvo detrás de El Exorcista: el comienzo y ambos son films que son flojos de papeles en cuanto a las expectativas de ese género. Y Los extraños: capitulo 1 no es la excepción a esa regla, lamentablemente. Lo que sí se puede reconocer en el realizador es que es coherente a su estilo.

Sin embargo, no sería justo decir que Harlin es el único culpable de que la película no funcione. Hay alguien más culpable aún, Bertino. Su historia es menos que básica y encima redunda en las anteriores entregas con más alusiones a la primera, pero desangelada. Además, intenta teñir de cierta cualidad sobrenatural al Hombre Enmascarado, Dollface y Pin-Up Girl o por lo menos eso es lo que transmite con escenas en donde los personajes desaparecen o aparecen prácticamente de repente.Un ejemplo claro de ello es la escena en la que ella está sentada en el piano frente a un espejo y vemos como se refleja el lider del grupo y al instante deja de verse. Si fuesen fantasmas sería correcto pero en esta clase de personajes se siente raro el uso de ese recurso.Cobran otra dimensión pero que termina haciendo ruido más que crear una sensacion de desproteccion e inseguridad. Esta clase de films deben ser más prácticos, para no caer en el aburrimiento.

Por otro lado, a mitad del film, la claustrofobia conseguida a los golpes que podría haber sido útil para transmitir la tensión de la pareja al descubrirse atrapada en la casa con tres dementes desquiciados, se desvanece al trasladar la acción en medio del bosque donde está la cabaña alquilada y nuevamente cae en  jump scares vistos en otros lados. 

Recién en sus últimos minutos el film da pequeñas señales de vida porque por lo menos sucede lo que uno espera y ese es el unico motivo por lo que uno elige esta clase de películas. Pero igual, esos minutos son el último estertor antes de que vuelva a una línea plana, ya que nuevamente se desvía de dirección y hay como un déjà vu con Halloween II y eso genera el temor de hacia donde puede llegar a ir la segunda parte de esta trilogía. Entonces directamente va a entrar a ese limbo en donde dejen de ser los extraños y se conviertan en los olvidados.

Calificación * (Mala)


Título original: The Strangers: Chapter 1 (2024) - País: Estados Unidos/Eslovaquia - Director: Renny Harlin - Guión: Bryan Bertino - Intérpretes: Madelaine Petsch, Froy Gutierrez, Ryan Bown - Fotografía: José David Montero - Música: Justin Caine Burnett - Duración: 91 minutos.
Fotos: ImdB

lunes, 24 de junio de 2024

Resilencia

La opera prima de Rosman nos presenta un interesante film que combina elementos de thriller y terror abordando temáticas que no nos son desconocidas.


Por Ricardo Diaz

Al comenzar la película encontramos a Jessica (Hayley Erin) con el rostro salpicado de sangre, ingresando a una casa que después de ver algunas fotos entendemos que es la suya, solo para descubrir que está siendo perseguida por unos agentes de traje. Ella logra escapar en lo que será un camino hacia el norte con el fin de cruzar la frontera. Elsa Gray (Sonya Walger) será la encargada de darle caza a la fugitiva lo que será una prueba para ella ya que ha sido diagnosticada con LIS (Sindrome de Enclautramiento). 

Por motivos de no caer en spoilers y de esa manera incentivar a que vean el film, solo hago esa breve introducción pero que es suficiente para sentar las bases de todo lo que sucede después y especialmente el por qué de la captura viva o muerta del personaje de Erin y quién le da la orden a Elsa de realizar tal tarea que además se vuelve casi una carrera contratiempo porque los síntomas de la agente avanzan con rapidez y ella deberá sobreponerse a ello para cumplir con lo asignado.

John Rosman en su debut con el doble rol de director y escritor entrega un film que a medida que uno la va viendo todo le resulta conocido pero a su vez se siente nuevo y original y eso es un logro que solo podemos atribuírselo a él. Su forma de mantener correctamente y en justa medida lo que le sucede a Jesica y desde ahí continuar con la acción de la trama. El saber eso es como una llave que nos permite descubrir el resto del accionar de los personajes y tener ahora sí todo el diagrama completo, lo único que va a faltar es saber el destino de estas dos mujeres cuyos destinos van a estar destinados a cruzarse.

New Life combina los elementos típicos del thriller y lo combina con pequeñas dosis de terror que mas allá de los recursos comunes del género, hay un terror silencioso, un terror que todos podemos experimentar que deja de lado al asesino serial, al monstruo o al demonio de turno. Y ahí es cuando el film de Rosman también se vuelve humano. Y esa cualidad es lograda gracias a las actuaciones de Erin y Walger. Ambas transitarán  por un proceso que las llevará aceptar las adversidades propias de cada personaje para que al final de todo puedan ,como reza el titulo, lograr una nueva vida.

Calificación: **** (Muy Buena)


Título original: New Life (2023) - País: Estados Unidos - Director: John Rosman - Guión: John Rosman - Intérpretes: Sonya Walger, Hayley Erin, Tony Amendola, Blaine Palmer - Fotografía: Mark Evans - Música: Mondo Boys - Duración: 85 minutos.
Fotos: ImdB

sábado, 20 de abril de 2024

De lo que están hechas las pesadillas

Live action y animación se unen para dar vida a un film que se transforma en una verdadera pesadilla tanto para el espectador como para su protagonista.


Por Ricardo Diaz

La técnica de animación conocida como stopmotion permite darle movimiento a aquellas cosas inanimadas, y así de alguna manera darle "vida". Robert Morgan utiliza dicho recurso y lo combina con actores reales en su primer film que sondea los miedos de una estudiante de cine, Ella Blake (Aisling Franciosi) que vive bajo la sombra de su estricta y obsesiva madre (Stella Gonet). Una reconocida directora/animadora que tras quedar incapacitada, vuelca su frustración en su hija, atormentándola en todo el preceso de lo que será su ultimo proyecto. Sin embargo, la hija se verá en la disyuntiva de continuar con el trabajo de su progenitora o de seguir su propias ideas y enfrentarse a una realidad que ha negado hace años.

Si bien el film plasma tópicos trillados que hacen referencia a la busqueda de uno mismo y de seguir los pasos de los padres, lo interesante de la película es la puesta del director y la ejecución para crear dos mundos que se empiezan a superponer y la linea de la realidad con la fantasía se mezclan y crean una sensacion de pesadilla permanente. Mucho de ello logrado, justamente, con la utilizacion del stopmotion. En donde los personajes que Ella va creando se vuelven parte de la trama y nos permiten entar en el subconsciente de ella y todo se empieza a retorcer y caer en un espiral de locura.

La actuación de Franciosi es milimétrica, de a poco su personaje empieza a ceder y adentrarse en una oscuridad a la que está atada, llevada de la mano por la pequeña musa que se cruza en su camino (Caoilinn Springall) que la incentiva a que se anime a hacer sus propias marionetas para contar su propia historia pero con algun que otro detalle escabroso y así es como sus personajes empiezan a convertirse en algo más y así mismo ella también va a atravesar un cambio. 

Morgan, tras haber realizado varios cortos, logra con stopmotion un debut que no pasa desapercibido por su inventiva tanto como director como guionista junto a Robin King a la hora de crear una pieza tenebrosa que de a poco lo sumerge a uno en un cuento de terror. Y si bien el final puede parecer inconcluso, termina siendo el correcto porque al fin y al cabo cuando el titiritero termina su obra, es momento de que las marionetas se vayan a dormir al baúl a la espera de volver a cobrar vida. 

Calificación: **** (Muy buena)


Título original: Stopmotion (2023) - País: Reino Unido - Director: Robert Morgan - Guión: Robert Morgan, Robin King - Intérpretes: Aisling Franciosi, Stella Gonet, Caoilinn Springall, Tom York - Fotografía: Léo Hinstin - Música: Lola de la Mata - Duración: 93 minutos.
Fotos: ImdB








lunes, 1 de abril de 2024

El escondite perfecto

En medio de una tempestad, una joven pide refugio en un remolque en donde habita un silencioso hombre con secretos a punto de salir de su escondite. Terror en las tierras de los canguros. 


Por Ricardo Diaz 

En tiempos en donde el terror es maltratado por realizadores con pocas ideas que nos llevan por piletas poseídas, ositos de peluches y remakes innecesarias junto a estudios qué venden esas atrocidades para llenar salas bajo publicidad engañosa con leyendas como "la película más aterradora del año" o "de los creadores de...", es un regocijo encontrar entre todo ese infernal bullicio obras como you'll never find me.

Escrita por Indianna Bell y dirigida por Josiah Allen junto a Bell, su ópera prima (solo habían realizado cortos anteriormente) reúne los elementos clásicos del terror y el thriller y se balancea en ellos en un equilibrio casi perfecto. La historia es simple y en eso se construye todo el misterio. Un hombre (Brendan Rock) atormentado con recuerdos de un pasado qué se desconoce, es sorepndido cuando llama a su puerta una joven (Jordan Cowan) que busca que la lleven a su casa, todo esto en medio de un temporal. Ambos comenzarán una especie de juego psicológico para descubrir quién miente y cuál es la razón de que ambos se hayan encontrado esa noche en ese lugar. 

La tensión y la desconfianza entre los personajes es algo que el espectador también experimenta desde el primer momento porque se percibe que algo extraño sucede, pero no se puede dilucidar del todo. Hay sospechas, algunas tal vez antes de tiempo, pero jamás se está preparado para su desenlace o para la forma en que se resuelve ese misterio. Lo más retorcido es que tampoco queda la tranquilidad en el espectador, solo la solución a lo que vivió por un poco más de una hora y media.

La clave del éxito de la obra de Bell y Allen es que supieron cómo manejar el timing para crear la tensión necesaria y evocar esa atmósfera perturbadora, opresiva, confusa como si por momentos estuviésemos en la mente de alguno de los protagonistas. Esa tormenta bestial que azota el remolque es como si fueran los pensamientos de alguno de ellos qué amenazan con destruir esas psiquis y fragmentarla. Todo lo que se ve en pantalla es por algo, todos se convierte en una pista. Tal vez algunas están de más, y no evitan la sospecha para el espectador ansioso qué quiere saber más de lo que se le muestra, pero aún así el desenlace no deja a nadie sin sorprender. Y justamente para aquellos que conocen el género seguro recuerdan a William Lustig al llegar a ese clímax. Tal vez de forma involuntaria, pero ese detalle merece reconocimiento. 

You'll never find me es una película que uno celebra al terminar de verla porque descubre que todavía quedan realizadores qué respetan al genero y al espectador. Que les interesa generar una experiencia casi inmersiva al ver la historia. Por momentos se vuelve compleja y por más que toque un tema sensible y no lo profundice no significa que no sea lograda, porque la metade los realizadores no era ese, sino mostrarnos ese escondite que todos conocemos pero que deseamos jamás encontrar.

Calificación **** (Muy Buena)


Título original: You'll never find me (2023) - País: Australia - Director: Josiah Allen y Indianna Bell - Guión: Indianna Bell - Intérpretes: Brendan Rock, Jordan Cowan - Fotografía: Max Corkindale - Música: Darren Lim - Duración: 96 minutos.
Fotos: ImdB

domingo, 8 de octubre de 2023

El hereje blasfemo

David Gordon Green vuelve a entrometerse en el terror de los 70. Esta vez le llegó el turno a el exorcista. Una película con varios desaciertos.


Por Ricardo Diaz 

Los años setenta fueron importantes para el género del terror, porque dieron a luz a hijos hermosos para que la familia pueda presumir aún cuando lleven varios años encima. En esa década vimos nacer a Michael Myers en Halloween (1978) de la mano del notable John Carpenter. Pero antes de él, William Friedkin concibió al primogénito, del cual, vendrían vástagos intentando emularlo. Ese bello hijo fue El exorcista (1973).

Basada en la novela de William Peter Blatty publicada en 1971, Friedkin sentó todas las bases en cuanto a films basados en exorcismos y fue toda una controversia por su maldad explícita. Muchas de esas escenas aberrantes logradas por la jovencita Linda Blair como la pequeña Regan le dieron al cine imágenes memorables que perturbaron a una generación por completo. El director supo crear una tensión in crescendo como una montaña rusa o mejor dicho como unas largas escaleras (ja!). Dato aporte que Max Vox Cidow haya sido el padre Merrin que le da nombre al film. Cincuenta años después, David Gordon Green pretende reinventar/continuar dicha historia con El exorcista: creyentes. 

En esta oportunidad la posesión será por partida doble. Dos amigas, Katherine Y Angela desaparecen un día y son encontradas en extrañas circunstancias tres días después. Con el correr de las horas, los padres notarán que las niñas actúan raro, escupen sustancias viscosas y son alérgicas a las crucecitas y a las sotanas además de decir groserías, claro. Green en su afán de aggiornar el film, termina enredándose en su propia trampa. Porque no supo cómo profundizar y desarrollar el tema de la posesión duplicada. Haciendo que la historia sea confusa irrisoria e insultante. 

El primer error es que carece de terror, sería injusto calificarla como tal a la película sólo porque hay posesiones. En ningún momento hay una tensión real que genere una preocupación verdadera,a pesar de que en sus primeros minutos intenta ir por ese camino. Queda como un film carente de alma, como si la producción hubiese sido la poseída por el demonio y su alma drenada en sus casi dos horas de metraje. Ni siquiera la crítica a la iglesia y a la fe es clara. Porque los padres de Katherine son religiosos mientras que el padre de Angela, interpretado por  Leslie Odom Jr, es el que tiene la crisis de fe clásica luego de haber perdido a su esposa producto de una elección que hace al principio del film, pero que recién al final de descubre. Y más allá de la resolución que elige Green, lejos está de ser polémica porque nunca se animó a adentrar en esa cuestión. Hay varias cuestiones de creencias en cuanto al mal que padecen las niñas pero ninguna de impone a la otra o mejor dicho sí pero sólo para ser correcta, aportando más a la confusión. Seguramente pensando en una futura continuación que ojalá nunca llegue a verse. 

El exorcista: creyentes tiene problemas por momentos hasta en su edición. Por eso ni siquiera las voces de los demonios en las poseídas están en sincro. Las actuaciones son lo más insoportable de ver. Ni la presencia de Ellen Burstym retomando el papel de la madre de Regan la ayudan, porque su participación en la historia y el desarrollo que le dan a su personaje luego de cincuenta años, es tan ridículo que hubiese sido mejor ni mencionarla. 

David Gordon Green se convierte en el verdadero hereje de la historia porque atenta contra lo más sagrado: los estandartes del género. No le bastó con su trilogía de Halloween destruyendo una leyenda, sino que ahora va a por más y aniquila otro pilar, faltandole el respeto al terror. Siendo una verdadera blasfemia. Con urgencia necesita un exorcista para que él realmente se vuelva un creyente y logre aceptar que hay cosas que no deben tocarse, antes de que sea muy tarde. 

Calificación * (Mala) 


Título original: The exorcist: believer (2023) - País: Estados Unidos - Director: David Gordon Green - Guión: Peter Sattler, David Gordon Green - Intérpretes: Leslie Odom Jr, Ellen Burstyn, Olivia O'Neill, Lidya Jewett, E. J. Bonilla, entre otros - Fotografía: Michael Simmonds - Música: Amman Abbasi, David Wingo - Duración: 111 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos: Imdb

viernes, 29 de septiembre de 2023

El juego de John Kramer

Nuevas trampas mortales se ponen en marcha en el décimo capítulo de la franquicia que explora el alma del creador de los juegos a vida o muerte. Que los juegos comiencen.


Por Ricardo Diaz

El juego del miedo nació de la mano de James Wan allá por el 2004. Un film de bajo presupuesto que fue una bofetada en su momento al género que se encontraba estancado en fórmulas repetidas. Lógicamente, como exige Hollywood, ese éxito derivó en una secuela que después dio pasó a otra más y así terminó en una franquicia que fue decayendo porque el corazón de la saga se había perdido en su tercer eslabón. Y no me refiero a las trampas mortales presentes en cada film, sino al creador de ellas. Estoy hablando de John Kramer, señores. 

Desde la primer Saw, emana misterio y es curiosos que la policía lo termine llamndo Jigsaw (rompecabezas), ya que puede tener una doble interpretación. Por un lado, por el corte realizado en sus víctimas, pero también porque con cada entrega se iba descubriendo más de su pasado y lo que lo llevó a su "oficio" como lo define él. Sin embargo eso se fue perdiendo en las futuras entregas dando más lugar a la tortura visceral de las trampas y al clásico giro final presente en todas que también ya se volvía predecible. 

Y ahí está uno de los aciertos de el juego del miedo X. Volver a su protagonista, ahondar más en sus motivaciones, sus miedos incluisve. La historia en la saga ocurre entre los eventos ocurridos en la primera y la segunda. Encontramos a Kramer luchando con un cáncer cerebral terminal, y la posibilidad de un tratamiento experimental, lo lleva a Nuevo México para encontrarse con los doctores responsables de este milagroso procedimiento. Sin embargo, descubrirá que es sólo una estafa para aprovecharse de lo único que les queda a este tipo de pacientes: la esperanza de vivir un día más. Ese hecho será la excusa definitiva para que John les dé a cada uno de ellos la oportunidad de revivir. Pero para ello deberán pasar por sus juegos en los que deberán elegir si desean vivir o morir. 


Kevin Greuter ha estado involucrado desde el comienzo en la franquicia, arrancando cómo editor hasta dirigir Saw VI y Saw 3D. Pero en esta oportunidad logra un film que logra complacer a los fans de la saga. Luego de la olvidable Spiral, Saw X revitaliza la saga y recupera al fandom. El film tiene varios detalles y guiños que los seguidores pueden encontrar y que son celebrados, incluída la escena post créditos. En una época en donde es muy común apelar a la nostalgia, volver a ver el persinaje de Amanda Young (Shawnee Smith) y cómo los guionistas desarrollan más esa especie de vínculo padre/hija maestro/discípula logran llevar a la película por otro camino en algunas escenas 

Podrían ser casi dos films en uno. La primera mitad funciona como una especie de prólogo en donde vemos el costado más vulnerable de John Kramer. Como una especie de salvación para su alma después de tanto sufrimiento. Y después tenemos la otra mitad, las trampas viscerales y brutales para repartir sangre, tripas y hasta materia craneal. Y aunque algunos detalles le jueguen en contra y provoquen más gracia que miedo se nota también como un back to básica en el diseño de los juegos. Pero el mayor acierto de todos es Tobin Bell porque él es el responsable de provocar esa contradición en el personaje. Uno justifica su accionar por más que no sea la forma adecuada. Y eso es porque compone un personaje magnético. Esa mezcla entre frágil y sagaz a la vez. Sin la presencia de él, el film no sería lo mismo. 

El juego del miedo X no es la mejor película de terror, y está bien, porque no se lo propone. No es su objetivo. Pero sí es una película que es casi una carta de amor a los fans, porque somos (porque debo incluirme) los que por casi 20 años hemos pasado por todos los juegos y en las últimas entregas hemos salido desilusionados de los cines, preguntándonos qué pasó. En qué momento dejaron de lado al artífice de todo, siendo sólo un fantasma en un abuso de flasbacks. Pero ahora volvemos a sentir esa comodidad, esa inquietud al escuchar una cinta de Jigsaw y ese es el regalo que nos da Greuter. Una forma de decirnos "no nos olvidamos de ustedes" Y probablemente por eso, como no podía ser de otra forma, la X es la que marca ese tesoro. Game over. 

Calificación **** (Muy buena) 


Título original: Saw X (2023) - País: Estados Unidos, México y Canadá - Director: Kevin Greutert - Guión: Josh Stolberg, Pete Goldfinger- Intérpretes: Tobin Bell, Shawnee Smith, Synnøve Macody Lund, Steven Brand, Octavio Hinojosa, Michael Beach - Fotografía: Nick Mathews - Música: Charlie Clouser - Duración: 118 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos: Imdb

domingo, 10 de septiembre de 2023

Por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa

Una vez más Valak regresa para endemoniar las salas de cine, pero al final es el espectador el que sale poseído por la ira al descubrir lo innecesaria que era esta secuela.


Por Ricardo Diaz

Muchas veces el terror se convierte en producto de sagas interminables en donde la calidad general del film se desgasta y termina siendo un mero producto comercial con fines únicamente lucrativos, tomando por idiotas a los espectadores.

Sin embargo hay casos aún más indignantes. La Monja 2 es el claro ejemplo. Ya su presentación allá por el 2018 daba como resultado una película que lamentablemente se la cataloga dentro del terror porque hace uso y abuso de los recursos propios del género, solo para forzar el jump scare. Mi comentario de la primera parte podes leerlo también en el blog acá.

Esta segunda parte repite los mismo errores y además le suma más metraje a un film que se vuelve insostenible desde su inicio. En esta ocasión, la historia transcurre 4 años después de los eventos anteriores en 1952 en Rumania. Esta vez la monja malvada está en Francia con intereses non santos (ja!!) usando un humano como recipiente para andar por ahí en búsqueda de algo que no tiene el más mínimo sentido por más que el guión haya sido forzado a darle una explicación. En cuestión de que el poseído no es nada menos que el franchute de la primera parte, que ahora lo conocemos como Maurice (Jonas Bloquet) . Y por ende, si está él, también está de vuelta la monja blanca, Irene (Taissa Farmiga). Ya con sus votos tomados y estando en un convento, es nuevamente convocada por el Vaticano para volver a poner en su lugar al demonio malvado, pero ojo, no porque se haya convertido en una excelsa exorcista en esos cuatro años que pasaron, no no, solo porque le vio la cara antes y salió viva. Pero claro, los cráneos de los guionistas tiene una explicación super entendible en realidad para justificar el por qué ella ganó el primer round con demonio vestido de hábito. 

Fuera de esos dos personajes y el ente infernal, la película presenta aún más y el problema con ellos es que no cumplen ninguna función relevante en la trama. Están sólo porque a los escritores se les ocurrió y porque nuevamente vuelven a forzar la historia y sólo logran comolicarla y confundir más a la audiencia que ya de por si hay que estarlo para querer volver a ver algo que ya se sabe que va a terminar mal. Es por ello que hay una monja de color y rebelde (uff!!) una madre y una hija que funcionarian como el interés emotivo de Maurice (raaaro!) y a su vez unas compañeras de la niña que le hacen bullyng!! (Dios! me va a dar algo). 

Desde el comienzo es un guión que no va a llegar a ningún lado porque no hay un esmero en querer contar una historia, por más simple que sea. Ni siquiera hay una subtrama, algún mensaje que uno pueda sacar entrelineas. Y no es que el terror necesariamente tenga que profundizar en algo en concreto, pero si no podés lograr un producto que cumpla con lo mínimo que se espera en un film del género, por lo menos esforzate en contar una historia minimamente. 

El clímax del filme es insoportable y casi ridículo. En un momento hay tres demonios incluido el Sr Belcebú. Que es el único detalle que se puede rescatar en mi opinión porque es algo que uno no se ve venir. La explicación de la genealogía de Irene es muy traída de los pelos unicamente para justificar la estúpida forma en la que ponen fin ¿de una vez por todas? a la monja profana y que si lo viera la Mona Jiménez creo que podría saber la respuesta a su tema icónico.

La Monja 2 vuelve a ser un nuevo gran tropiezo en este universo de El Conjuro. James Wan cedió la batuta a otros realizadores pero claramente se nota una falta de interés y sobretodo de respeto hacia el espectador y eso es lo que sorprende, porque estando el creador del juego del miedo como productor, uno espera lo mínimo o por lo menos que esté involucrado en la supervisacion de las historias. Pero al patecer a Michael Chaves le dio rienda suelta, porque antes de esta película, fue el responsable de la maldicion de la llorona (2019) y el conjuro 3 (2021). Los que necesitan un exorcismo son él y los guionistas, porque están poseídos por el peor demonio que puede existir en el cine: el de la mediocridad. 

Calificación * (Mala) 


Título original: The Nun 2 (2023) - País: Reino Unido y Estados Unidos - Director: Michael Chaves - Guión: Ian Goldberg, Richard Naing - Intérpretes: Taissa Farmiga, Jonas Bloquet, Storm Reid, Ana Popplewell, Bonnie Aarons - Fotografía: Tristan Nyby - Música: Marco Beltrami - Duración: 110 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos: Imdb




viernes, 13 de enero de 2023

Las pesadillas tienen un nuevo amo

El payaso mudo en blanco y negro amante de las mutilaciones está de regreso y esta vez todo se vuelve una locura sin final.


Por Ricardo Diaz

Los que se animaron a ver Terrifier, ya sea por el fanatismo absoluto por películas cargadas de sadismo, sangre y sexo (la triple S) o por simple curiosidad de sensaciones nuevas en la pantalla, clamaban por nuevas atrocidades del siniestro payaso Art. Y los deseos de todos ellos dieron como resultado Terrifier 2. Pero siempre hay que tener cuidado con lo que se desea.

Esta segunda entrega parte del final de su antecesora, cuando Art se escapa de la morgue en la que terminó, tras suicidarse luego de sentirse Hanibal Lecter con su última víctima. Y desde ese instante el film certifica que entra en el terreno de lo sobrenatural, pero sin dejar de ser un grotesco y hermoso baño de sangre. Y en esa misma línea de locura le sigue una de las escenas top five del film. Lavandería, niña demonio, liquido viscoso a lo Evil dead y una clara idea del director por apostar a más, adentrarse en el difícil y sin rumbo mundo de los orígenes. Sin embargo hasta acá la película va por buen camino,aunque con el correr de los minutos se va a volver sinuoso. 

Terrifier 2 se aleja levemente de la misoginia extrema, presentando a los adolescentes Sienma y Jonathan que perdieron a su padre en extrañas circunstancias. Viven con su madrey no se llevan muy bien que digamos. Y todo el arco argumental que rodea a estos chicos lleva al film a una dimensión desconocida. Leone, en su búsqueda de darle un "sentido" a todo y complejizar la trama, jamás logra coherencia alguna. 

En ese berenjena que es el guión hay una espada mágica dejada por el difunto padre junto con un libro lleno de dibujos que detallan las fechorías de Art, incluyendo las que se vieron en el primer film. Por lo que el destino de los tres está conectado de alguna forma. Eso sí 
todas esas respuestas las tiene el director y el muy egoísta no quiere darlas por el momento. 

Aún así se vuelve a descubrir el amor del director por el género. Al igual que en Terrifier en donde había referencias a Carpenter, Hooper, Romero y Craven, en esta ocasión se nota más su preferencia por el padre de Scream, ya que toda la película en general comienza a tomar proporciones de una pesadilla sin fin, lo que sin lugar a dudas recuerda a Nightmare on Elm Street. 

Esta secuela le abre el paso al payaso Art al género de lo sobrehumano y con creces. Se vuelve un showman del gore. Y esa característica siempre va a ser el punto fuerte del film y de sus futuras entregas. La única razón por la cual existe es su mímico protagonista. Las muertes son sádicas, tortuosas, brutales, indescriptibles pero de la mano de Art se vuelve aún más oscuras por ese destello de comicidad que le agrega a cada vejación cometida. Detrás de cada puñalada, decapitación, destripacion, desmembramiento está esa oscura puesta en escena cual clown. La escena en donde ataca a una de las amigas de Sienna es la mejor del film, no puede profanar más a un cuerpo porque no hay más tiempo. Es extrema por todos lados y aun así es divertida por la demencia de su personaje. Y es por eso que Art puede ser el sucesor ideal de Freddy Kruegger. 

Damien Leone buscó llevar a otro nivel aquel personaje que nació de un corto y que aún después de haber tenido su película, no se quedó en lo mismo. Y si bien la película falla a nivel narrativo y estructural de forma contundente, la presencia de ese ser en blanco y negro es lo que justifica todo. Desde ese punto, todo lo malo que puede encontrarse en el film, desde las sobreactuaciones hasta la historia hacen que Art se luzca más en cada una de sus escenas porque él es el que sobresale, todos están al servicio de él, sólo para que siga mutilando, quemando, destripando y hasta comiendose a sus víctimas. Es peligroso que se disfruten de estas cosas, pero ¿quién se resiste a ver a un payaso haciendo payasadas?

Calificación **** (Muy buena) 


Título original: Terrifier 2 (2022) - País: Estados Unidos - Director: Damien Leone - Guión: Damien Leone - Intérpretes: Lauren La era, Elliot Fullam, Kailey Hyman, Casey Hartnett, Sarah Voigt, David Howard Thorton - Fotografía: George Steuber - Música: Paúl Wiley - Duración: 138 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos: Dark Age Cinema LLC, Imdb


sábado, 29 de octubre de 2022

El arte se vuelve terror

Un payaso asesino hace de las suyas en un film que no innova pero tampoco defrauda. 


Por Ricardo Diaz 
Terrifier es el segundo largometraje de Damien Leone que nos vuelve a traer su mejor creación: el psicótico, misógino y brutal payaso asesino, Art. Anteriormente, el mimo sádico había nacido en un corto del director allá por el 2011. Unos años después, logró tener su propio film en donde por 85 minutos este perverso y a la vez magnético personaje nos somete a un viaje desquiciado que ningún fan del slasher se puede perder. 

¿La trama?. En la noche de Halloween, unas chicas pasadas de copas, regresan de una fiesta y para poder manejar deciden hacer tiempo en un bar en donde se cruzarán con el querido Art en donde cualquiera en su sano juicio ni siquiera miraría, pero como estamos dentro de una película de explotación, las féminas hacen todo lo contrario, así que el payaso descargará toda su brutalidad y locura en ellas. Tan simple como eso. 

Lo plausible de la película es justamente eso. Leone no busca lograr un film complejo con mensajes esperanzadores y que el ser humano ahonde en su interior. Todo lo contario, va a lo básico y simple del cine de terror clase B. Como una especie de grindhouse que buscaría ese lugar tan preciado en la videoteca de cualquier coleccionista, adquiriendo la cualidad de "película de culto". Pero lo principal es que el villano de la película es el que importa, el resto de los personajes están simplemente para saciar la sed asesina de Art. Y aunque sea una pena ver a las bellas Jenna Kanell y Catherine Corcoron pasar por el camino del payaso, no se puede negar que este engendro en blanco y negro tiene un gran potencial para codearse con los grandes del género como Jason, Freddy y Michael Myers. 

Y es que David Howard Thornton encarna con un alma oscura este payaso vestido en blanco y negro que no emite ningún sonido en todo el film. Un mimo del infierno que es capaz de montar una pantomima con una sierra y un cuerpo colgando. La gestualidad de Art es contundente, no hace falta una sola letra en su vocabulario para saber lo qué es y sus ideas retorcidas. No interesan sus orígenes, ni por qué hace lo que hace, solamente existe y mientras eso pase, nadie que se cruce en su camino podrá salvarse. Y a medida que el film transcurse Art crece junto con su sadismo y lleva al espectador a rincones insospechados, con momentos muy bien logrados, cargados de tensión y espanto, pero sin perder lo grotesco, que junto con la fotografía saturada y el sonido rudimentario empleado, le dan al film lo necesario para que respire y sobreviva por sí sola. 

Leone es claro. Quizo demostrar su pasión por el terror. Terrifier pasa por todos los lugares comunes del género, pero aún así no decepciona porque con algo simple logra crear lo que el fanático busca en películas asi: un personaje grotesco pero carismático que logre que todo tu mundo se vuelva terrorífico. 

Calificación *** (Buena) 


Título original: Terrifier (2016) - País: Estados Unidos - Director: Damien Leone - Guión: Damien Leone - Intérpretes: Jenna Kanell, Samantha Scaffidi, David Howard Thornton, Catherine Corcoron, Pooya Mohseni, Matt McAlister - Fotografía: George Steuber - Música: Paúl Wiley - Duración: 85 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: David Howard Thornton en Terrifier (Imdb) 






domingo, 16 de octubre de 2022

Las ruinas de Haddonfield

La tercera y última parte de la trilogía iniciada en 2018 muestra el enfrentamiento final entre el bien y el mal pero lejos de eso se convierte en una aniquilación de todo lo que representa la leyenda de Michael Myers y Laurie Strode. 


Por Ricardo Diaz 
David Gordon Green eligió adentrarse en el pueblo de Haddonfield para continuar la historia que John Carpenter logró en 1978 titulada Halloween. Película que al día de la fecha sigue siendo una obra maestra, por ende varios han intentado emularla sin mucho éxito. Green hizo un salto de cuatro décadas después y nos hizo volver a latir el corazón con un Michael Myers en estado puro, despiedado y letal. Y como contrapartida una Jamie Lee Curtis aguerrida en modo Sarah Connor a la espera de que el mal regresara para terminar lo que empezó hace cuarenta años atrás. Fue un film que homenajeaba a la saga y a su vez intentaba plantear nuevas ideas, como el traspaso de la maldad por medio de la máscara. 

Sin embargo, lo que podría haber resultado como un capítulo nuevo en la saga de Myers se terminó convirtiendo en una trilogía. Así es como llegó Halloween Kills en donde sí le hace honor al nombre, mostrando a un Michael sanguinario con un body count de casi treinta muertes. Pero, la historia empezaba a distorsionarse y a enredarse innecesariamente con el fin de explicar el por qué del accionar del asesino enmascarado y de alguna forma de usar a Myers como metáfora de la maldad en general. Acá la violencia era contagiosa y la sociedad sucumbía a ello. De manera que los cimientos que David Gordon Green había forjado en 2018 con su segunda parte los sacudía salvajemente provocando una grieta que ya anticipaba que todo estaba a punto de derrumbarse. 

Y así llega Halloween ends la última parte de la trilogía. Desde su comienzo ya se sabe que la historia vuelve a cambiar, presentando un hecho que ya adelanta el camino a seguir. Presentando a Corey (Rohan Campbell) un chico que en la noche de brujas hace de niñero, pero después de un accidente todo va a cambiar. A su vez Laurie (Jamie Lee Curtis) vive con su nieta, Allyson (Andi Matichak). Pero el personaje de Curtis resulta realmente idiota en la primera casi mitad del film. Después de los eventos del 2018 han pasado cuatro años y Laurie se asemeja más a Sydney Prescot, intentando superar sus traumas, escribiendo un libro. Pero Lógicamente el destino hará que las vidas de  Laurie y Corey se crucen por dos motivos. AVISO DE SPOILER. El primero por ser el interés romántico de Allyson y el segundo porque será la nueva "forma" del mal FIN DE SPOILER. Con este hecho, el director, retoma lo que en su momento planteo al comienzo de su trilogía: el traspaso de la maldad y la violencia al portar la máscara. El poder que otorga ella. 

Pero el problema de Halloween ends es que nunca se decide el camino a seguir, ni siquiera si es realmente un película de Halloween, similar a la divisoria Halloween III: season of the witch (1982). Permanentemente va y viene de una teoría a otra. Por momentos parece que se va a asemejar a Alta tensión (2003,Alexadre Ajá) por ciertas escenas entre Corey y Allyson y por el estado mental de ambos personajes, pero después deja en claro que no y otra vez se va para otro lado porque aparece Michael Myers, el cual estuvo escondido en un desagüe cloacal esperando, pero no sabemos qué y por qué. Cómo si todo lo sobrehumano que mostraron en H Kills lo hubiese perdido. Porque a decir verdad, ¿por qué demonios Michael Myers se escondería? ¿por qué ahora no es sobrehumano? ¿por qué ahora un chico le da una paliza y le quita la máscara como si nada? La película de Green genera todos estos interrogantes que hacen que uno se dé cuenta que está frente a una película que va a colapsar por todos lados. Y esto sucede porque se aleja de las bases de su origen: el cine slasher. Lo cual Carpenter logró con una genialidad admirable y el director parecía haberlo entendido, pero su ambición o la presión de la productora Blumhouse hicieron que convirtiera todo en un insulto a lo que es una película de estas características y sea un producto en serie dentro del montón de lo que se hace llamar cine de terror. 


Es muy notoria la indecisión plasmada en el guión, posiblemente porque son cuatro los involucrados en darle ¿sentido? a esta historia. Y justamente parece que cada uno hubiese escrito una parte, cada una desde un punto de vista diferente y por eso el permanente vaivén que se ve en pantalla que por momentos la película parece Scream y ahí es cuando el film es condenado a su destino final. 

Ni siquiera el clímax logra salvarla, sino todo lo contrario, es la destrucción explícita de todo lo que significa Halloween y la franquicia. Y esa aniquilación uno la ve pasear por la pantalla, cual desfile fúnebre. Pero no hay que equivocarse, porque los cuerpos que se pasean en realidad son los que hicieron la película porque se olvidaron de todo, lo que no se sabe es si fue de forma consciente o una suma de malas decisiones que no se supieron ver a tiempo. 

Halloween ends es toda una inseguridad, incluido su título porque ni en eso se pusieron de acuerdo porque el mismo personaje de Curtis afirma que el mal jamás muere, sino que cambia de forma y se ve la máscara sola en una mesa como dejando la posibilidad de que de ahora en más cualquiera puede serlo y una vez más le golpean la lápida a Wes Craven. 

Nadie escapa al destino, y este nunca cambia, es algo real al que hay que enfrentarse y el director al final de esta trilogía lo encontró. Destruyó Haddonfield y lo sumió en ruinas. Por lo que su destino es quedar sepultado junto con los guionistas, bajo los escombros, los cuerpos y la sangre de lo que alguna vez fue Michael Myers. 

Calificación * (Mala) 



Título original: Halloween ends (2022) - País: Estados Unidos - Director: David Gordon Green - Guión: David Gordon green, Danny McBride, Paúl Brad Logan, Chris Bernier basado en los personajes de John Carpenter y Debra Hill - Intérpretes: Jamie Lee Curtis, Andi Matichak, Will Patton, Rohan Campbell, Kyle Richard, James Jude Courtney - Fotografía: Michael Simmonds - Música: Cody Carpenter, John Carpenter - Duración: 111 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Rohan Campbell, Jamie Lee Curtis y James Jude Courtney en Halloween ends (Imdb) 


Padre nuestro

El exorcista marcó a generaciones enteras por su despiadada crudeza y maldad. Más de cincuenta años después sigue siendo una película aterra...