domingo, 10 de mayo de 2020

Nueva York de negro - Comentario de los huérfanos de Brooklyn (Edward Norton, 2019)

Edward Norton dirige un film demasiado ambicioso que termina siendo tedioso y confuso.
Por Ricardo Diaz 
Años cincuenta, Brooklyn. Un detective privado llamado Frank Minna (Bruce Willis) es asesinado por haber descubierto algo. Sus discípulos, pero en especial, Lionel Esrogg (Edward Norton), querrá vengar la muerte de su mentor, pero en el proceso descubrirá algo mucho más complejo, o por lo menos eso es lo que la historia intenta hacernos creer. 

Motherless Brooklyn es el segundo trabajo detrás de cámaras de Norton después de casi veinte años de su ópera prima Divinas tentaciones (2000), una suerte de comedia dramática. Basándose en la novela de Jonathan Letham escribe el guión de esta historia que busca poner de pie nuevamente al cine negro ya que la acción se sitúa en los cincuenta, epoca en la que brilló el film-noir. Sin embargo, más allá del esfuerzo y de la muy probable meticulosidad del director, el film carece de acción,  y son casi dos horas y media de diálogos confusos y tediosos. Una trama que involucra la corrupción de las autoridades municipales y su poder de manos de Moses Randolph (Alec Baldwin) dueño del ambito de la construcción, que no repara en derribar barrios acá llamados marginales con tal de su propio beneficio, ademas de mostrar cierta conducta racista. Aún así, nunca se entiende bien el por qué de todo y hacia dónde va la película, que por momentos busca dar un mensaje sobre la opresión y la discriminación por parte de las instituciones y como en vez de  buscar el interés del pueblo solo buscan su propio poder. Como dice el personaje de Willem Dafoe: "una institución es la sombra prolongada de su autoridad"Pero después todo redunda en casi una historia de amor con el personaje de Gugu Mbatha-Raw, pero dicho vínculo carece de emoción en la pantalla y la otra trama se la abandona casi como un gato que se cansó de darle vueltas al ovillo entre sus patas. 

Gran parte del elenco se lo ve de cierta forma desperdiciado y tal vez por egocentrismo del propio actor/director/escritor por mostrar su buena representación, con un abanico de tics y movimientos involuntarios propios del Síndrome de Tourette que padece su personaje, Lionel. Interpretación que es de esperar ya que el actor de El club de la pelea nos tiene acotumbrado a sus personajes algo freakys, pero en esta oportunidad tantos gestos y explosiones verbales le quitan la seriedad a ciertos momentos de la trama. Además de que todo se centra en él y el resto de los personajes pasan a perder sentido y pasan a ser decorativos y uno termina pensando que solo están para darle peso al film al contar con actores galardonados. 

La puesta en escena y la música compuesta por Daniel Pemberton logran retrotraer a la época del cine negro, pero tampoco hay mucha variedad en los escenarios.  La historia transcurre en su mayoria en los mismos lugares, lo cual tambien se vuelve tedioso. 

Huérfanos de Brooklyn es entendible y aceptada por querer revivir ese cine que nos trajo personajes emblemáticos como Sam Spade en el Halcón Maltés (1941) pero que al final de cuentas solo queda en algo intermedio, un gris. 

Calificación ** (Regular) 
Título original: Motherless Brooklyn (2019) - País: Estados Unidos - Director: Edward Norton- Guión: Edward Norton, basado en la novela homónima de Jonathan Letham - Fotografía: Dick Pope - Intérpretes: Edward Norton, Alec Bladwim, Willem Dafoe, Gugu Mbatha-Raw, Bruce Willis, Cherry Jones, entre otros- Música:  Daniel Pemberton - Duración: 144 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Edward Norton y Alec Baldwin en Huérfanos de Brooklyn (Imdb)


viernes, 8 de mayo de 2020

De amor, locura, muerte y sillones - Comentario de Killer Sofa (Bernie Rao, 2019)


Directamente de Nueva Zelanda llega la historia de un sillón poseído que se encariña con su dueña. 


Por Ricardo Diaz

Claramente el 2020 se convertirá en un año difícil de olvidar para todos y en tiempos de cuarentena como buen cinéfago (adoro este término) no pude resistirme a la tentación ante la producción de la cual voy a comentar, con un resultado a lombiguo dependiendo de la predisposición de ustedes queridos lectores a destinar poco mas de una hora en esta pequeña locura llamada Killer Sofa.

Como mencioné anteriormente la historia es descabellada: un sillón reclinable (no un sofá) es poseído por un espíritu maligno, que al ser recibido por su nueva dueña, sentirá deseos y celos por ella ya que esta mujer parece ser irresistible para cualquier hombre, mujer o cosa. En medio de esto, un detective (Jed Brophy) y un rabino (Michael Fowler) intentaran ayudar a la dama en apuros. Esta breve sinopsis lo dice todo. Uno mismo ya sabe lo que le espera durante los próximos ochenta minutos.

Al principio del comentario dije que la apreciación quedaba en mano de ustedes, y es porque el director lo más inteligente que hace es vender su producción más como una comedia que como un producto de horror, por más que haya muerte, sangre y espíritus chocarreros.  De manera que los espectadores que busquen horror es muy probable que se sientan mas defraudados que Freddy Krueger en una ciudad insomne. Ahora bien, tomándola como un producto con temática a lo Scary Movie tiene momentos hilarantes. La escena en la que la chica se despierta a la mañana después de un sueño cuasi erótico con su nueva adquisición y encuentra un camino de velas que llevan al sillón con dos platos de galletas horneadas por él es algo muy dificil de olvidar.

Las actuaciones son de lo peor que uno puede llegar a ver, desde su inicio con el actor que hace playback hasta la mismisima protagonista, Francesca (Piimio Mei) que no merece ni un premio Razzie. Si no tienen un ataque de risa o llanto en su escena en la que intenta exorcizar al sillón, claramente el invierno ha llegado a sus venas. Sin lugar a dudas el mejor intérprete es el protagonista y dueño del título del filme. Los dos botones negros que presenta estratégicamente en su respaldo ya son más que suficientes para darnos la idea de que eso está vivo. Pero no se preocupen, no queda solo en esa sutileza, hay más y hasta puede hablar (si, así como leen) 

Toda la película parece una gran broma constante y como una especie de sueño lisérgico, en donde el sentido se pierde. La historia toma las creencias y la religión judía, por eso al espíritu se lo llama dibbuk y un rabino es el encargado de expulsarlo y de encerrarlo en una caja como creen ellos. Lo curioso es que este rabino que además tiene como un don clarividente todo lo aprende atraves de unos de videos de un canal llamado The way to the Dibbuk (el camino hacia el Dibbuk). Y como si fuera poco hay vueltas de tuerca hacia el final y hasta una historia de amor a lo Romeo y Julieta (aw! que tierno!) Repito, permanentemente la pelicula parece una burla en si misma. 

El cine nos dio a  Christine (1983), Anabelle (2013), Chucky (Child's Play, 1988), una rueda enamorada con poderes psíquicos (Rubber, 2010) y hasta una especie de yogur asesino (The Stuff, 1985). Si los Warren fueran los encargados de custodiar a todos ellos, ahora le sumamos a este celoso sillón reclinable. Asi que pónganse cómodos y disfruten, si se animan. 

Calificación: No Aplicable. 


Título original: Killer Sofa (2019) - País: Nueva Zelanda - Director: Bernie Rao - Guión: Bernie Rao - Fotografía: Bernie Rao - Intérpretes: Jed Brophy, Piimio Mei, Jordan Rivers - Música: James Dunlop - Duración: 81 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Piimio Mei en Killer Sofa (Imdb) 

lunes, 23 de marzo de 2020

¡Arte, arte, arte! - Comentario de The postcard killings (Danis Tanović, 2020)

Por Ricardo Diaz
Un detective deberá dar con un asesino que está aterrorizando gran parte de Europa con un depravado espectáculo en torno a sus crímenes.
El cine siempre se ha visto seducido por los asesinos, como si de alguna manera sus historias y sus acciones no pudiesen escapar de las luces de la pantalla grande. Desde asesinos famosos y reales como Ted Bundy o el loco de la motosierra hasta aquellos que saltaron del mundo literario al celuloide. Dentro de este grupo el más recordado es el silencio de los inocentes de Thomas Harris el cual presentaba a Hannibal Lecter, un personaje inolvidable, cuya adaptación cinematográfica a cargo de Jonathan Demme logró atemorizar a generaciones y creó una relación amor/odio inigualable entre los personajes de Hopkins y Foster. La nueva película de Danis Tanović (No Man's Land, 2001) pertenece a este grupo pero queda muy lejos de lograr los mismos resultados.

Jeffrey Dean Morgan (the walking dead, los vigilantes) es Jacob Kanon, un ex detective de Nueva York que se inmiscue en una investigación policial debido a que su hija y yerno han sido asesinados brutalmente y por el Modus Operandus todo parece indicar que pretende dar un mensaje más allá del puro hecho de matar. Algo muy visto últimamente. Eludiendo cualquier advertencia de superiores, Jacob, empieza un recorrido por gran parte de Europa para seguir el rastro de este asesino o asesinos dadas las pistas obtenidas. En dicho viaje establece una alianza con la policía local de Berlín y una periodista eslovaca (Cush Jumbo) ya que el misterioso asesino envía una postal del lugar, previo a cometer el crimen. 

Basado en el bestseller sueco de Liza Marklund y James Paterson, Tanović intenta crear ese juego de "gato y ratón" entre la policía y los asesinos pero no resulta del todo convincente. En gran medida porque el guión resulta demasiado lineal y poco sorpresivo. El giro en la trama se presenta pasada la mitad de la película y de ahí en adelante la trama en vez de aumentar su tensión y dramatismo se congela como los fríos paisajes de Estocolmo. Inclusive su desenlace carece de definición dramática.

Aviso de spoiler. Los responsables de las atrocidades llevadas a cabo en Madrid, Berlín, Helsinki no resultan muy convincentes a la hora de su interpretación. Además de que son apenas unos jóvenes y resulta difícil de creer que sean los responsables dadas sus fisonomías, sus víctimas y su "arte" al matar. Por otra parte, el drama, lo profundo, el por qué de que estos personajes decidan imitar famosas obras de arte en pos de un mensaje/crítica al amor y a lo que se acepta como tal no queda del todo definido, o peor aún, el director lo arroja al espectador y después se arrepiente y le dice que fue un malentendido. De manera que esa observación hacia lo que la sociedad/religión/cultura acepta como amor queda anulado.

Morgan nos entrega una actuación regular que presenta todos los estereotipos del clásico personaje que atraviesa el mismo infierno que él. Además de demostrar que siempre la policía yankee es mejor que cualquiera. La participacion de Denis O'Hare como un magnate fanático del arte y el control y padre de los asesinos sirve para sentar una posible continuación además del trillado final que de alguna forma nos lleva a lo que escribía al principio del comentario aludiendo al gran personaje de Anthony Hopkins.

Las novelas suecas suelen caracterizarse por sus personajes fríos, oscuros, violentos, llenos de historias sórdidas en dónde hasta el héroe lucha con sus propios demonios y parece estar siempre a un paso de caer al abismo. Tanović solo logró mostrarnos las postales de ese lugar gélido pero seductor a la vez, el resto se derritió bajo el sol de Nueva York.
Calificación ** (Regular)
Título original: The Postcard Killings (2020) basado en el libro The Postcard Killers de Liza Marklund y James Paterson - País: Reino Unido, Estados Unidos - Director: Danis Tanović - Guión: Liza Marklund, Andrew Stern - Fotografía: Salvatore Totino - Intérpretes: Jeffrey Dean Morgan, Famke Jemssen, Naomi Battrick, Cush Jumbo, Ruairi O'Connor, Joachim Król - Música: Simon Lacey - Duración: 104 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)


Fotos de los textos: Jeffrey Dean Morgan en the postcard killings (IMDb)

sábado, 29 de febrero de 2020

Qué ves cuando no me ves - Comentario de el hombre invisible (2020)

Por Ricardo Diaz
Una nueva historia aludiendo al clasico de H.G. Wells es llevada al cine con resultados más que interesantes.




La primera adaptación de el hombre invisible se remonta a 1933 de la mano de James Whale, y se convirtió en un clásico absoluto, ocupando de alguna forma el podio
de los clásicos monstruos del cine de terror. Con el correr de los tiempos le siguieron secuelas u otras ocurrencias (como la novia de el hombre invisible, 1940) pero que desvirtuaron al personaje y la escencia de la historia. Paul Verhoeven en el 2000 logró que viera nuevamente la pantalla grande a través de su hombre sin sombra, logrando buenos momentos de terror y locura gracias a un sobreactuado Kevin Bacon.

La nueva versión de Leigh Whannell (el juego del miedo) rememora al clásico pero a su vez la hace propia y real, un film orgánico que más allá de la ficción se acopla a la actualidad y con un tono y tematica similar a la no muy lejana Unsane (2018) de Steven Soderbergh.

Todos fantaseamos con poder ser invisibles para poder hacer cosas mientras no nos ven: escuchar conversaciones o espiar a alguien. Pero también nos da la posibilidad de cometer fines no tan santos, como el de socavar mental y emocionalmente a alguien hasta hacerlo dudar de su propia cordura.

Elisabeth Moss (el cuento de la criada) interpreta a Cecilia, una mujer que escapa de una relación abusiva y violenta, pero que luego de recibir la noticia de que el responsable de su tormento ha fallecido, significará el comienzo de una nueva pesadilla, ya que de alguna forma su ex se ha vuelto invisible y ella deberá probarlo antes de que su salud mental se fragmente por completo.

Whannell además de estar detrás de cámaras es el responsable del guión, que a pesar de haber algunos momentos poco claros (como el hecho que sucede en el restorante en la que Cecilia está con su hermana) logra ser congruente y fluido. Su labor como director también se destaca porque logra acertadamente crear la idea de que hay alguien que no vemos, pero que es testigo y tal vez responsable de los hechos que ocurren y alteran la tranquilidad de la protagonista. Esto lo logra con el buen uso de recursos simples y bien elegidos de manejo de cámara y encuadres como los infalibles planos subjetivos "vouyer" que nos inserta en la historia y a su vez nos da esa idea de que hay alguien observando, que junto con los propios planos subjetivos de la protagonista generan una dinámica interesante como si ambos personajes pudiesen verse de alguna forma, sumado al score, casi insidioso, que complementa e intensifica la tensión del film.

Pero la habilidad de Leigh para contar la historia quedaría en algo técnico únicamente si no contase con la actuación de Moss para componer a esta mujer víctima de la violencia, le brinda la realidad que necesita el personaje, sus gestos, su mirada, las pausas en sus diálogos, todos signos de una mujer asustada que lucha por recuperar el control de su vida.

Lo acertado de esta reversión es que se despega en cierta forma de lo fantástico y el tema de la invisibilidad más allá de lo que vemos se vuelve metafórico y el elemento de terror se torna psicólogico, ya que no hay nada más aterrador que vivir con miedo, acechado, vigilado y más aún si eso que no vemos puede hacernos daño.

Así mismo, el hombre invisible permite ver el problema del maltrato hacia la mujer, y de como es presa de relaciones dominantes en las que llega  a ser manipulada para creer que es culpable, siendo la única salida continuar con ese vínculo. Pero como muestra el final del film, la única solución es enfrentar esos fantasmas y volver a sentirse visible.


Calificación **** (Muy buena)




Título original: The invisible man (2020) - País: Estados Unidos, Australia - Director: Leigh Whannell - Guión: Leigh Whannell - Fotografía: Stefan Duscio - Intérpretes: Elisabeth Moss,  Oliver Jackson-Cohen, Harriet Dyer, Aldis Hodge, Michael Forman - Música: Benjamin Wallfisch - Duración: 124 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)


Fotos de los textos: Elisabeth Moss en el hombre invisible (IMDb)

jueves, 23 de enero de 2020

Naufragio - Comentario de la posesión de Mary (2019)

Por Ricardo Diaz
Una familia en búsqueda de un nuevo comienzo se adentra en el mar en un barco misterioso.

El film comienza con la leyenda de una bruja que fue alejada de sus hijos y ahogada en el mar, regresando por las noches para tomar los niños de las familias que se adentren en aguas profundas. Estos breves segundos spoilean prácticamente el resto de la película, que junto a un guión dudoso, hacen que el film quede a la deriva.

David (Gary Oldman) es un pescador que busca su independencia económica por lo que decide realizar su propio proyecto e invierte todos sus ahorros para comprar un extraño bote rescatado de un naufragio que poco se sabe de su anterior tripulación para utilizarlo como bote de paseo, y así ser capitán de su propio barco. Después de una ardua reparación y los reproches de su esposa Sarah (Emily Mortimer) realizan la primera excursión de prueba con destino a Hamilton (capital de la Isla Bermuda) para establecer la ruta de viaje y de paso realizar una aventura en familia para subsanar errores del pasado. Junto a ellos están sus dos hijas, Mary y Lindsey, el novio de la mayor y el amigo y socio de David, Mike (Manuel Garcia Rulfo).

Como es de esperar, la famosa leyenda pesquera se vuelve realidad y empiezan a aparecer los cuerpos putrefactos ocultos en la oscuridad, puertas que se cierran, pesadillas y la presencia de una entidad siniestra que desea algo más que atormentar a la tripulación. De manera que la travesía termina en accidente y solo sobreviven algunos de los tripulantes, por lo que la detective Clarkson (Jennifer Esposito) intentará dilucidar los acontecimientos ocurridos en torno al misterioso bote. De esta manera el filme se divide en dos lineas temporales.

El principal problema del film es su falta de definición y de profundidad en el drama que atraviesa la pareja de David y Sarah, y esa relación extraña que hay en torno al amigo, que recuerda en cierto punto al film de Phillyp Noyce, terror a bordo (dead calm, 1989), en cuanto a esa especie de triángulo perverso. Algo que el guionista no supo como explotar mas allá de tener el peso interpretativo de Gary Oldman que por momentos ilumina a la realización con su actuación en cuanto a drama se refiere, muy bien acompañado por Mortimer.

La posesión de Mary pretende ser una película de terror y también falla en eso, los momentos de sustos o jump scares se encuentran desparramados en la historia, pero les falta unión. Como si el film estuviera roto en varias piezas pero falta algo que lo una y le de cohesión. Dicha indefinición se acentúa en el clímax con un final que resulta inconcluso. Es más debido a ello se asemeja más a un capítulo piloto de alguna serie que a un largometraje, posiblemente producto de la experiencia de Goi como director de fotografía en numerosos productos televisivos (American Horror Story)

Al igual que sucedió con los que pensaban que el Titanic era indestructible, la producción de Michael Goy pecó de soberbia al pensar que con la mera presencia de un actor oscarizado como Gary Oldman se podía llegar lejos, pero más allá del talento actoral, nada puede hacerse cuando las bases son débiles, en este caso esa estructura es el guión que imposibilita que todo siga su curso. De esta forma todo termina en un naufragio, hundiéndose en el océano cinematográfico.
Calificación:* (Mala)




Título original: Mary (2019) - País: Estados Unidos - Director: Michael Goi - Guión: Anthony Jaswinski - Fotografía: Michael Goi - Intérpretes: Gary Oldman, Emily Mortimer, Manuel García Rulfo, Jennifer Esposito, Stefanie Scott, Chloe Perrin, Owen Teague - Música: The Newton Brothers  - Duración: 84 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)


Fotos de los textos: Owen Teague y Gary Oldman en la posesión de Mary (IMDb)

jueves, 16 de enero de 2020

Cuidado con lo que descargás - Comentario de la hora de tu muerte (2019)

La muerte se actualiza a los nuevos tiempos y te avisa cuando vas a morir a través de una aplicación.


Por Ricardo Diaz

Desde la app que te permite editar fotos hasta la que te recuerda cuando tenes que tomar agua, las aplicaciones se han convertido en moneda corriente entre los millones de usuarios de dispositivos electrónicos, mas precisamente celulares. Esta premisa es la que usa Justin Dec para su debut detrás de cámaras y como guionista.

Dentro de los appstores existe una aplicación que puede decir el momento exacto en que una persona va a morir, pero lo que debería ser un simple juego, se torna siniestro al descubrir que lo que muestra la app es real, comenzando la cuenta regresiva para quien se haya atrevido a saber su hora final.

El film que podría haber sido de alguna forma novedoso, se vuelve aburrido porque dentro de la búsqueda por ganarle al relojito de la parca, la enfermera protagonista (Elizabeth Lail) sufre acoso por parte de su doctor y jefe (Peter Faccinelli), por lo que el realizador hace una combinación extraña entre el terror provocado por la entidad que la persigue para que no viva ni un segundo más de lo permitido, y al mismo tiempo esboza el tema de la violencia de género pero de una manera muy superficial,  restándole a la historia que ya de por si agoniza a medida que transcurre el tiempo.

El film recuerda en ciertos aspectos al film de James Wong, destino final (2000), pero en aquella cinta nunca se la corporizaba a la muerte, era más bien una presencia y el suspenso que lograba la originalidad de cada uno de los decesos era una de sus virtudes. En el film de Deck se la muestra y no provoca el efecto deseado ya que es la típica imagen de un ser con una túnica negra y un rostro calavérico vista infinita de veces hasta en dibujos animados.

La película nunca se decide qué rumbo tomar. Al principio parece que va a jugar con el fatalismo y lo inevitable del destino, después surca por dramas laborales y finalmente toma el camino trillado de la maldición que busca venganza, por lo que no faltan las alucinaciones, los errores del pasado y la ayuda de algún sacerdote muy extraño (P. J. Byrne). Todas estas incursiones generan que la hora de tu muerte nunca logre definirse.

Los personajes no se destacan, a excepción del que interpreta Tom Segura como el dueño de una tienda de electrónica (la escena de la cliente que va a cambiar su celular es sin dudas la mejor). El resto del reparto está porque tienen que estar, son como pasajeros que transitan la película pero no la viven, no la sienten.

Hoy en día todos descargamos constantemente aplicaciones a nuestros celulares sin detenernos a leer los famosos "términos y condiciones", dándole acceso a nuestra privacidad con extrema facilidad, solo con el hecho de probarla o seguir lo que es tendencia. Hasta las nuevas formas de conocer gente hoy en día es aveces por medio de una app, y sin dudarlo compartimos nuestra intimidad, y nuestros datos viajan por el éter virtual sin tener seguridad de dónde terminan. Countdown, intenta mostrar esa imprudencia en la que estamos insertos en materia virtual. Pero el resultado de este experimento quedaría en una etapa beta (la fase de prueba de las aplicaciones), por lo que seguramente lleguen nuevas actualizaciones intentando corregir sus errores y eso sí da miedo.
Calificación: ** (Regular)


Título original: Countdown (2019) - País: Estados Unidos - Director: Justin Deck - Guion: Justin Deck - Fotografía: Maxime Alexandre - Intérpretes: Elizabeth Lail, Jordan Calloway, Talitha Eliana Bateman, Pater Faccinelli, Tom Segura, P. J. Byrne - Musica: Danny Bensi, Saunder Jurriaans  - Duración: 90 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Elizabeth Lail y Jordan Calloway en la hora de tu muerte (IMDb)

sábado, 28 de diciembre de 2019

El imperio de la fuerza - Comentario de Star Wars: el ascenso de Skywalker, 2019

El capítulo final de la nueva trilogía define de una vez por todas (?) el destino de la galaxia que ha estado en guerra en el cine hace más de cuatro décadas.


Por Ricardo Diaz
El estreno de un nuevo episodio de la Guerra de las Galaxias siempre genera expectativas en el publico y con ellas surgen detractores y defensores, quienes afirman que la historia se compone únicamente de la trilogía iniciada por George Lucas a fines de los setenta y los que abrazan los nuevos episodios que expanden el universo ya creado y así poder entender mejor a los personajes y profundizar más la lucha entre la luz y el tan temible lado oscuro.

La nueva continuación creada por J. J. Abrahms en el 2015 con el episodio VII, el despertar de la fuerza, cargaba con el peso de arrancar desde cero nuevamente y el resultado final era positivo porque lograba presentar nuevos héroes y mas precisamente heroínas y aun así mantener viva la historia original. Cuatro años después es hora de darle el broche de oro.

La Resistencia liderada por la Princesa Leia (Carrie Fisher) ha sido prácticamente diezmada luego de los acontecimientos del episodio VIII y La Nueva Orden está próxima a liderar la galaxia mediante su Líder Supremo Kylo Ren (Adam Driver). Lo único que se interpone en su camino es la joven aprendiz Jedi, Rey (Daisy Ridley) que deberá ahondar en su confuso pasado para lograr fortalecerse y cumplir con su destino. En esta oportunidad el sorpresivo regreso de Palpatine (Ian McDiarmid) podría suponer el destino de toda la galaxia y cambiar el rumbo en la vida de Rey. 

El film, como sus predecesores, juega continuamente con la nostalgia y en esta ocasión tal vez se contraproducente porque se detiene en eso y en cierta forma "despedir" a aquellos personajes entrañables, descuidando así la historia de sus nuevos protagonistas. Hay elementos confusos en la historia que no se logran entender del todo, como el hecho que sucede al finalizar el vínculo de amor/odio/admiración/hermandad gestado entre Kylo y Rey a lo largo de los episodios, una acción que resulta forzada y destinada tal vez más a saciar las demandas de los fans, quitándole la contundencia que debería tener un final de saga. 

J. J. Abrahams impone su sello en el film. Técnicamente la película es muy buena, el despliegue visual es asombroso, aunque en esta ocasión hay mas oscuridad en gran parte del film por lo que la fotografía es distinta a lo que se vio en los últimos Jedi (2017) destinada a manifestar esa sensación de confusión y desesperanza que se ha generado en gran parte de los personajes con la amenaza de la Orden Final y el inminente retorno de los Sith.

El final de esta nueva trilogía se convierte en un homenaje a todos los anteriores, puesto que Abrahms logra fusionar ambas generaciones en donde los personajes más antiguos cumplen la función de ser los maestros y los nuevos se convierten en los aprendices. Aún así, ese permanente interés en resaltar esa nostalgia descuida a la nueva generación, quedando sus historias en segundo plano  y eso es más notable en este capítulo. De forma que el espectador puede llegar a sentirse estafado, dado que destinó cinco años de su existencia en estos últimas entregas y al terminar se siente disconforme porque esperaba más. Además, el desenlace del film no cierra definitivamente el círculo Skywalker y termina como empezó en 1977 ya que nuevamente existe una nueva esperanza y por ende seguramente mas aventuras y nuevos episodios futuros en una galaxia muy muy lejana.
Calificación: ***(Buena)



Título original: Star Wars: Episode IX: The Rise of Skywalker (2019) - País: Estados Unidos - Director: J. J. Abrahms - Guion: Chris Terrio, J. J. Abrahms - Fotografía: Dan Mindel - Intérpretes: Daisy Ridley, Adam Driver, Carrie Fisher, John Boyega, Oscar Isaac, entre otros - Musica: John Williams  - Duración: 142 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Daisy Ridley y Adam Driver en Star Wars: el ascenso de Skywalker (IMDb)

sábado, 16 de noviembre de 2019

Eterno resplandor - Comentario de doctor sueño (Mike Flanagan, 2019)

Por Ricardo Diaz
Nuevos chicos que resplandecen y el regreso al famoso hotel Overlook en la continuación del film de Stanley Kubrick.



La adaptación del libro de Stephen King en los años 80 de la mano de Stanley Kubrick dejó imágenes icónicas en el cine, entre ellas las dos gemelas rubias con sus vestiditos celestes, el ascensor del que brota sangre a borbotones y la inolvidable escena en la que Jack Nicholson se asoma por la puerta luego de abrirla a hachazos. Este film en cuestión era El Resplandor, una historia que se tomaba bastantes licencias respecto a la obra del maestro del terror (motivo que hizo que el propio Mr. King hiciese su propia versión en los noventa con una versión de cinco horas de duración). Aun así la cinta de Kubrick se convirtió en un clásico del cine de terror. Todo el miedo se reducía a una familia encerrada en un hotel en las montañas donde de pronto empiezan a suceder cosas extrañas y la persona a la que amas de golpe se convierte en tu peor pesadilla y en el miedo mas profundo.

De esa primera historia sobreviven madre e hijo, el cual tiene una especie de don que lo hace más perceptible a ciertas experiencias, este talento es lo que se llama resplandor. Con el paso del tiempo Dan Torrance (Ewan McGregor) parece haber seguido los pasos de su padre convirtiéndose en un alcohólico y busca pleitos, olvidándose de su extraño talento, pero con la ayuda de un amigo (Cliff Curtis) logra mantenerse sobrio y trabajar en un hospital para gente terminal ganándose el apodo de doctor sueño porque él esta presente en sus últimos momentos. Toda esta aparente tranquilidad se termina cuando una niña con sus mismas habilidades comienza a comunicarse con Dan a través de mensajes en una pared y por pensamiento. Esta niña busca ayuda porque existe desde tiempos infinitos un grupo llamado El Nudo Verdadero, compuesto por seres que buscan la inmortalidad mediante la tortura de niños alimentándose como vampiros de lo que ellos llaman "vapor" contenidos en aquellos que "resplandecen".
En esta segunda parte se expande el concepto del resplandor e interviene directamente lo sobrenatural, alejándose en parte del suspenso del film de Kubrick, convirtiéndola en una cinta mas dinámica. Inclusive logra muy buenos momentos de terror como cuando el Nudo Verdadero sacrifica a un niño para alimentarse de su poder en una escena brutal no apta para sensibles. 

Lo interesante de doctor sueño (y esto sin haber leído el libro) es como se funde en varias ocasiones con su historia predecesora, hasta llegar al clímax, donde se amalgama por completo con el film del director de Lolita en la secuencia inicial de la cinta de los 80 con su clásica banda sonora que provoca un gran impacto en el espectador. Mike Flanagan (Oculus) mezcla el pasado y el presente retomando la historia del Overlook para desarrollar el desenlace, y toda la atmósfera negativa y opresiva que representa ese lugar se ha mantenido aun latente, como un monstruo adormecido, esperando pacientemente, para volver a alimentarse. Este recurso, además, de alguna forma enmienda las libertades creativas de Kubrick con la novela original y a su vez sirve para cerrar el vínculo padre/hijo del personaje de Dan y de alguna forma hacer lo que su progenitor no pudo cuando él era tan solo un niño de cinco años.

El reparto elegido es acertado. McGregor logra componer la versión adulta de aquel chico que luego de lo vivido en la infancia ,se encuentra en un camino de autodestrucción muy parecido al de su padre, pero con la ayuda necesaria y la aparición de la pequeña Abra Stone (Kyliegh Curran) obtendrá un propósito en su vida que le hará enfrentar sus demonios y miedos de una vez por todas. Rebecca Ferguson compone a Rose The Hat, la lider del Nudo Verdadero. Con un aspecto similar a la cantante de Four No Blondes, Ferguson transmite la locura y la frialdad de este ser casi inmortal, aunque por momentos roza la exageración.

Mike Flanagan no es la primera vez que adapta material de Stephen King, ya que en el 2017 llevó a la pantalla chica el juego de Gerald, una historia mas intimista y realista con un buen resultado. Con doctor sueño logra combinar el drama de la vida de Dan para evitar el legado de su padre y de alguna manera bloquear su don, con el terror y lo paranormal de este grupo que viaja por el país en busca de niños que resplandecen. La combinación de realidad/sueño/mente en algunas escenas la vuelve interesante desde el punto de vista creativo y técnico, dando como resultado un film entretenido con algunas dosis de terror. 

Doctor sueño es poco probable que se convierta en un clásico del género con el paso del tiempo porque el espectador de ahora consume otra cosa, busca lo expeditivo, el impacto directo, es un espectador pasajero, y eso es lo que aporta la realización de Flanagan; un producto para ser devorado ahí en el momento y que satisfaga el hambre voraz de la nueva generación. Es por ello que solo va a quedar el eterno resplandor.
Calificacion:***(Buena)




Título original: Doctor Sleep (2019) - País: Estados Unidos, Inglaterra - Director: Mike Flanagan - Guion: Mike Flanagan - Fotografía: Michael Fimognari - Intérpretes: Ewan McGregor, Rebecca Ferguson, Kyliegh Curran, Cliff Curtis, Zahn McClarnon - Musica: The Newton Brothers  - Duración: 152 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Ewan McGregor, Rebecca Ferguson y Kyliegh Curran en Doctor Sueño (IMDb)

Acá en enlace al canal de Youtube con el comentario https://youtu.be/cEozJkBS-7k

sábado, 2 de noviembre de 2019

Ella vendrá - Comentario de Terminator, destino oculto (Tim Miller,2019)

Por Ricardo Diaz
Los Terminators regresan al cine en una nueva entrega de la saga hombres vs. máquinas o en esta ocasión mujeres vs. robots.



James Cameron en 1984 nos presentaba al asesino perfecto, Terminator. Un cyborg cuya misión era eliminar a la madre del futuro líder de la resistencia humana contra las máquinas en un futuro post-apocalíptico. Dicha madre era interpretada por Linda Hamilton, dándole vida a Sarah Connor, una simple camarera que de un momento a otro se veía involucrada con robots exterminadores, gente del futuro y la carga de ser la única que podía detenerlo todo, convirtiéndose en una verdadera guerrera atravesando las tormentas que hubiese en su camino (y suena la musiquita de fondo)
Siete años después, la batalla continúa, pero esta vez el objetivo es John Connor, hijo de Sarah. Con la ayuda de un nuevo Terminator, escapan de un robot de metal liquido, explosiones, y "hasta la vista, juicio final", en lo que se convirtió en una de las mejores secuelas de la historia del cine. Como es de esperar la saga siguió multiplicándose pero ya sin el apadrinamiento de papá Cameron.
Toda esta introducción es necesaria porque en Terminator, destino oculto se vuelve a la linea temporal del film de 1991, de hecho empieza donde terminó, más específicamente en 1998, un año después de haber evitado la aniquilación humana. Una secuencia inicial que es impactante y bien lograda, que sienta las bases del título del film. Veintidós años después la acción se traslada a México con la llegada de dos nuevos terminators en busca de Dani Ramos (Natalia Reyes), una obrera de una planta automotriz, que será la nueva mesías de otro posible futuro distópico.
En esta ocasión quien protege a Dani es Grace (Mackenzie Davis, Blade Runner 2049) una humana soldado del futuro que es mejorada biónicamente incluyendo fuerza y velocidad sobrehumana, mientras que la maquina exterminadora es un Rev-9 (Gabriel Luna) formada por un esqueleto metálico y un exoesqueleto de metal líquido polimimético, capaz de separar ambas partes con total funcionalidad, convirtiéndolo en un Terminator brutal e imparable.
Para esta nueva entrega James Cameron regresa, pero como escritor y productor. Y en ese aspecto, el film sale poco favorecido. El nuevo futuro en donde una Inteligencia Artificial llamada Legión es la responsable de la nueva extinción de la raza humana no queda muy bien explicado y la semilla de la resistencia que recae sobre esta niña mexicana no es muy convincente, carece de dramatismo y profundidad. 
Al terminar T2: Juicio Final (1991) Sarah decía que si una máquina lograba comprender el valor de una vida humana, tal vez nosotros también podamos. Esta idea se utiliza para justificar la presencia del obsoleto T-800 (Arnold Schwarzenegger) o Carl como se hace llamar en esta oportunidad. Su personaje tiene implicancia en los eventos que suceden y en la nueva tarea a la que se dedica el personaje de Hamilton hace más de dos décadas. 
El clímax del film es uno de los mejores aspectos, en donde hay una justa combinación de efectos, acción y emoción. Una amalgama de pasado y futuro que logra sensibilizar, en especial a quienes crecieron con la saga creada por Cameron. 
Tim Miller  (Deadpool) logra captar ese espíritu a lo largo del film evocando momentos presentes en las dos entregas de la saga y principalmente en los momentos finales. además le agrega ciertas dosis de humor, como en la escena en la que Carl se ve frente al espejo y hace el amague para ponerse sus famosos anteojos oscuros de sol mientras de fondo se escuchan los clásicos acordes compuestos por Brad Fiedel. El director logra en gran medida crear un film adrenálinico, cargado de acción, tal vez con un exceso de efectos especiales en ciertas ocasiones que los hace poco orgánicos por más de que se trate de robots del futuro.
Terminator, destino oculto se adapta a los momentos actuales ya que muestra el conflicto con los inmigrantes ilegales mexicanos que se convierten en prisioneros/detenidos, como así también el empoderamiento de la mujer se manifiesta en la cinta. Sarah Connor, Dani y Grace forman un trío que no necesita de ningún macho man para hacerle frente a cyborgs asesinos, soldados y agentes fronterizos, aunque siempre la ayuda de un T-800 que diga "hasta la vista, baby" es útil.
Calificación:*** (Buena)



Título original: Terminator: Dark Fate - País: Estados Unidos, España, Hungría - Director: Tim Miller - Guion: David S. Goyer, James Cameron (Story) - Fotografía: Ken Seng - Intérpretes: Linda Hamilton, Arnold Schwarzenegger, Mackenzie Davis, Natalia Reyes, Gabiel Luna  - Duración: 128 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Linda Hamilton, Mackenzie Davis, Gabriel Luna y Arnold Schwarzenegger en Terminator, destino oculto (IMDb)

sábado, 5 de octubre de 2019

La divina comedia - Comentario de Guason (Todd Phillips, 2019)

Por Ricardo Diaz

Un viaje a las profundidades de la psiquis del príncipe del crimen de las calles de Gótica prueban que los cómics son mucho mas que un mero entretenimiento infantil.



Quien escucha nombrar al Joker sabe de quién se habla, ya sea por haber leído algún cómic o por su encarnación en la pantalla grande, pero poco se sabe de su razón de ser, qué lo hizo convertirse en una fuerza caótica imparable capaz de cometer los actos mas terribles detrás de una pálido rostro y una enloquecedora risa infernal.


Todd Phillips (amigos de armas, ¿qué pasó ayer?) es el encargado de mostrar esa historia. Arthur Fleck (Joaquin Phoenix, ella) es una persona solitaria que padece una enfermedad mental que le provoca risa repentina en momentos de tensión o estrés. Trabaja como payaso y sueña con ser comediante. Aunque esto es irónico  porque su vida parece una constate tragedia. Es menospreciado, golpeado, burlado y humillado por prácticamente todos los que lo rodean, excepto su madre (Frances Conroy, american horror story) que vive con él y también parece ser alguien inestable.


El tono oscuro y sórdido del film está marcado desde su comienzo, mostrando al personaje de Phoenix introduciendo sus dedos en la boca para fingir una sonrisa que no existe hasta el momento, de hecho es como la representación viva de las máscaras de teatro donde la alegría y la tristeza se funden en una sola, dado que cuando Arthur ríe en realidad esta sufriendo. Esa amalgama emocional es escalofriante.


Phillips usa la mitología comiquera para contar una historia sólida de principio a fin. Un drama trágico, violento y hasta emotivo y eso lo vuelve un film destacable, polémico y de alguna manera peligroso al intentar justificar de alguna forma el accionar de este ser atormentado que inclusive es visto como héroe dada la podredumbre que existe en la ficticia Gotham City.


El desempeño de Joaquin Phoenix es insuperable, parece haber nacido para componer a Arthur Fleck y a su bufonesco y psicópata alter ego. Su mirada triste y melancólica esconde una furia y locura palpante que poco a poco va emergiendo, dando lugar al Guasón mas real y humano que ha visto el cine, dejando a sus anteriores encarnaciones como meros payasitos infantiles. Es una transformación hipnótica, ver como el personaje se libera absolutamente de todo y al fin puede reir verdaderamente. 


Phillips ademas de dirigir el film, es responsable del guión y logra exprimir y concentrar años de historietas de este villano para entregar lo mas mas puro de él y por ende intenso. Capta esa locura psicótica que lo hace capaz de romperle la cabeza a alguien y al instante actuar como si nada hubiese sucedido. 


Joker es un film que puede ser disfrutado por cualquier espectador dado el realismo y la profundidad que logra el director y Phoenix . Los seguidores del universo comiquero tambien son complacidos ya que el director muestra de alguna forma cómo los destinos del Joker y su rival vestido de murciélago se cruzan y de alguna manera el por qué de ese vínculo perverso que mantienen hace años, en donde ninguno se atreve nunca a ponerle fin definitivamente, como si estuvieran unidos y ambos se necesitasen retorcidamente.


Guasón es un claro ejemplo de que basarse en comics no significa hacer películas cargadas de efectos especiales y grandes presupuestos, porque toda esa parafernalia quita lo principal: una buena historia. Así que pongamos una sonrisa en nuestras caras 😀


Calificación *****(Excelente)


Título original: Joker - País: Estados Unidos, Canada - Director: Todd Phillips - Guion: Todd Phillips, Scott Silver - Fotografía: Lawrence Sher- Intérpretes: Joaquin Phoenix, Robert De Niro, Zazie Beets, Frances Conroy, Brett Cullen  - Duración: 122 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Joaquin Phoenix en Joker (IMDb)

Padre nuestro

El exorcista marcó a generaciones enteras por su despiadada crudeza y maldad. Más de cincuenta años después sigue siendo una película aterra...