miércoles, 31 de octubre de 2018

Sin miedo a matar - Comentario de Halloween (Halloween, David Gordon Green, 2018)

Por Ricardo Diaz
John Carpenter (Christine, La Niebla) en 1978 nos presentaba por primera vez a Michael Myers en su Halloween, que sentó las bases y definió a una nueva clase de terror: el slasher. A grandes rasgos, este subgénero nos presenta a un asesino enmascarado que asesina con cuchillo o algo similar.

La obra de Carpenter claramente podría considerarse como una obra maestra en varios aspectos. Por la simpleza en si de la historia, lo que la vuelve aterradora. Y que es atemporal, sigue vigente con el paso del tiempo. Sumado a una música compuesta por el propio Carpenter que nos paraliza por completo al escuchar esa sucesión de notas tan particular, como un repiqueteo tétrico que nos persigue. Y sin lugar a dudas nos presenta al padre fundador de todos loa asesinos seriales del cine, una verdadera maquina de matar: el gran Michael Myers, que por alguna razón se obsesiona con Laurie (Jamie Lee Curtis, Mentiras Verdaderas, La Niebla, Virus) pero nunca sabemos el por qué de ello, otra razón por la cual el film marca un antes y después en materia de cine de terror y en particular en el genero slasher.

Cuarenta años después, y luego de siete continuaciones y dos reinicios, David Gordon Green (Superfumados) se atreve a traernos un nuevo capítulo y no tan solo eso, sino que deja de lado todo ese sinfín de secuelas, que inclusive el propio filme menciona, cuando el personaje de Jamie Lee Curtis le advierte a un pobre ingenuo que lo que sucedió después de aquella fatídica noche de 1978 no se compara con ninguna otra cosa que le haya seguido, en clara alusión a la seguidilla de películas.

La nueva historia se sitúa exactamente cuatro décadas después de lo sucedido en Haddonfield, en vísperas de un nuevo Halloween. Michael Myers se encuentra confinado en un psiquiátrico siendo estudio por parte del Estado para lograr comprender esa trastornada psique, sin lograr resultado alguno. Una pareja de investigadores intentará con muy poco éxito descifrar ese misterio antes de que sea transferido a un nuevo hospital y quede eternamente aislado.

Pero las cosas se saldrán de control y Michael logrará escapar para volver a aterrorizar el pueblo de Illinois en busca de su obsesión: Laurie. Sin embargo ella en este tiempo a estado esperándolo, se ha  convertido en una especie de Sarah Connor, esperando el día del Juicio Final. Solo que acá no es un robot del futuro el que lo provoca, sino una maquina de matar perfecta. Y ella se ha estado entrenando y por sobre todas las cosas ha estado esperándolo.

Ella a sacrificado su propia familia, tiene una hija (Judy Greer) que no quiere verla por sus desequilibrios emocionales y por la atípica niñez que vivió ya que su madre la sometió a un riguroso entrenamiento para poder defenderse. Su contacto con ella es a través de su nieta Allyson (Andi Matichack) que siente un gran afecto por su abuela y se convertirá en la nueva scream queen cuando contemple en persona el terror del que tanto le hablaron.


Cuando el asesino de la máscara empiece su masacre en busca de ella, Laurie pondrá en practica todo lo que estuvo preparando para ese momento. Y en este punto cabe destacar a Myers, es como si nunca hubiesen pasado los cuarenta años, está mejor que nunca, es la maldad encarnada. El realizador no ha tenido reparos a la hora de mostrar lo despiadado y lo que representa ese ser, de hecho cuando leemos los créditos finales, se lo nombra como "The Shape", y sin lugar a dudas es eso. Una forma, un pedazo de noche, puede estar en cualquier parte, porque él es LA oscuridad. La manera brutal en la que se expresa, porque definitivamente matar es su vocabulario y su cuchillo se convierte en la pluma con la que narra su historia.

La narración es sólida, contundente, no hay espacios vacíos que nos hagan perder o desorientar, sino todo lo contrario, nos absorbe y nos lleva a momentos insuperables de tensión para un clímax que provoca cierta nostalgia y hasta emoción por la batalla entre el personaje de Jamie Lee Curtis y su némesis, porque ambos se han obsesionado uno por el otro y pese al paso del tiempo ese vínculo invisible sigue intacto.

En el filme, el doctor Sartain (Haluk Bilgineir) esta ensimismado con la mente de Myers y quiere lograr entenderlo, quiere saber lo que siente, qué sensaciones le genera lo que hace: matar. Para él existen dos explicaciones. Una experiencia traumática que se convierte en el detonante a tal explosión violenta, o la mas aterradora, no hay explicación, sino la maldad pura sin ningún propósito. Ambas conjeturas están presentes en la película pero para diferentes personajes y no hace falta aclarar quienes son.

Sin lugar a dudas se nota que ha habido respeto por la entrega original iniciada en 1978 por John Carpenter, de hecho este ultimo es productor ejecutivo en esta continuación, como una especie de padre que vigila que su criatura sea bien cuidada. David Gordon Green homenajea a la saga y expone lo mejor del mundo de Halloween. Logra captar la esencia de cada uno de los personajes y a su vez los adapta a los tiempos de ahora. 

La clásica música, que en esta oportunidad es una composición de padre e hijo (Jonh Carpenter y Cody Carpenter) da como resultado un score totalmente distinto, más espeluznante, que realza la brutalidad de las escenas, que junto a la fotografía de Michael Simmonds nos crean una noche de brujas que jamas olvidaremos.
Las escenas son increíblemente gráficas. Myers no presenta ningún reparo a la hora de asesinar. Deja un tendal de cuerpos apuñalados; sin cabezas; ahorcados; martillados e incluso con mandíbulas destrozadas y sin importarle el sexo o la edad. Es impredecible. Como si automáticamente se  hubiese actualizado a los tiempos modernos, convirtiéndose en algo más brutal.

Muchos de nosotros descubrimos Halloween en nuestra infancia y quedamos impactados por la fuerza de ese film. Mas allá del terror que nos provocó, despertó algo en nosotros, una especie de afecto por ese cine. Tuvieron que pasar cuarenta décadas para que alguien lograra reconstruir esa calabaza aplastada producto del interés lucrativo de los productores y la falta de ideas. Así una vez mas podemos reencontrarnos con nuestro niño interior que se tapaba la cara con las manos pero dejaba entreabiertos los dedos para espiar. 
Pero cuidado, esta vez Michael Myers no nos perdonará al vernos indefensos, porque él ha vuelto y tiene un solo propósito: masacrar nuestras noches.
Calificación: **** (Muy Buena)


Halloween (2018) - Director: David Gordon Green - Guion: David Gordon Green, Danny McBride, Jeff Fradley - Elenco: Jamie Lee Curtis, Judy Greer, Andi Matichak, Haluk Bilginer, Will Patton, Rhian Rees, Jefferson Hall, James jude Courtney - Fotografía: Michael Simmonds - Música: Cody Carpenter, John Carpenter, Daniel A. Davies - Duración: 106 minutos

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Jamie Lee Curtis y Andy Matichak en Halloween (IMDb)

sábado, 27 de octubre de 2018

Obsesion animal - Comentario de Pet (Pet, Carles Torrens, 2016)

Por Ricardo Diaz
El film de Carles Torrens es una combinación de buenas ideas pero que no fueron debidamente resueltas y el resultado final no es el esperado.



Jeremy Slater es el responsable de la escritura y sigue arrastrando los errores de sus anteriores guiones (Resucitados, Los Cuatro Fantásticos, Death Note). Plantea ideas interesantes pero a medida que avanza la trama se desvanecen, o para crear giros argumentales acelera el ritmo de la historia provocando inconsistencias en la escritura y evita que la película crezca.

En esta ocasión encontramos a Seth (Dominic Monaghan, Lost, El Señor de los anillos, X-Men) un empleado de una perrera que vemos como diariamente repite su rutina, casi como si fuera un GIF permanente. Todo cambia cuando en el autobús de regreso a su departamento reconoce a Holly (Ksenia Solo, El  cisne negro, Black Orphan) una compañera de la secundaria que no lo recuerda. Seth se obsesiona con ella y empieza a estudiarla y seguirla convencido de que su amor por ella es correspondido. Ante la negativa de Ally y luego de una pelea en un bar, él decide secuestrarla y encerrarla en una jaula dentro de la misma perrera en la que trabaja.

En este punto la película se convierte en la fantasía fetichista de un masoquista, una chica apenas vestida amordazada en una jaula, con la comida racionada de acuerdo a como se comporta. Una especie de relación amo-esclavo que podría haberse profundizado, sin embargo acá es cuando aparece el giro en la trama.

Seth tiene una explicación mas profunda que la simple obsesión hacia ella, el ha descubierto un secreto de ella, un secreto terrible y atroz que involucra a una extraña amiga (Jannette McCurdy), pero que se revela demasiado pronto y en ese momento es cuando el film comienza a desinflarse, porque la sorpresa se revela antes de tiempo y los minutos restantes se convierten en una especie de juego psicológico entre cazador y presa pero con los roles invertidos y un final poco claro que la hunde más.

La película tiene un segundo titulo, Pet: Una historia de amor. Pero dicha historia que podría haber sido increíblemente interesante y distinta, mostrando perversión, toxicidad y sumisión combinado con ciertas dosis de gore hubiese sido casi una obra maestra, pero el escritor no supo como desarrollar esa idea.

Las actuaciones son correctas, Dominic Monagham cumple con su rol de chico medio tímido, freak que siempre parece que esta a punto de estallar y Ksenia Solo interpreta a la clásica chica rubia que todos desean estar con ella y que aparentemente es inofensiva pero alguien enjaulado siempre busca la libertad.

En una relación hay entrega, sacrificio y en ocasiones cierta sumisión, pero sobretodo debe haber libertad. La libertad para poder dejar ir a la otra persona, porque si retenemos a alguien, esa persona puede llegar a sentirse presa, y un animal enjaulado puede convertirse en una fiera salvaje e imparable y a pesar de que vuelva a tener libertad ya queda dañado  y a la defensiva y puede morder en cualquier momento.
Calificación:** (Regular)

Pet: Una historia de Amor (Pet: A Love Story, 2016) - Director: Carles Torrens - Gión: Jeremy Slater - Elenco: Dominic Monagham, Ksenia Solo, Jennifer McCurdy, Nathan Parsons - Fotografía: Timothy A. Burton - Música: Zacarias M. de La Riva - Duración: 94 minutos

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Dominic Monagham y Ksenia Solo en Pet: una historia de amor (IMDb)

miércoles, 24 de octubre de 2018

Doce notas - Comentario de Nace una estrella (A Star is born, Bradley Cooper, 2018)

Por Ricardo Diaz
El amor y la música por alguna razón del universo en la mayoría de las ocasiones están de alguna manera enlazadas, y de alguna manera se retroalimentan entre si. El amor y el desamor siempre han sido disparadores de infinitas melodías y de alguna manera se convierten en pequeñas piezas de un rompecabezas infinito. Nace una estrella no escapa a esta relación y es un ejemplo contundente de ello.

La ópera prima de Bradley Cooper (Qué pasó ayer, El lado luminoso de la vidanos cuenta la historia de un exitoso cantante de música country que conoce a una mujer (Lady Gaga) con un impresionante talento y él sera el responsable de formarla y llevarla a la cima del éxito, sin importar que esta estrella en potencia lo eclipse tanto en lo musical como en el plano del amor.

El film es correcto y va a lo seguro, es como si Cooper hubiese buscado un manual y seguido paso a paso el instructivo para lograr el resultado final. Pero esta cualidad en vez de ser un error es un acierto. No nos importa saber que la historia que estamos viendo ya nos la han contado en otras ocasiones. Simplemente nos volvemos espectadores de esta pareja que vive una montaña rusa de emociones, tal vez algunas repetitivas y otras innecesarias pero que en su conjunto nos hacen sentir empatía por los personajes que hemos conocido.

Esta conexión por ellos se debe a las actuaciones de sus protagonistas. Bradley Cooper dándole vida a Jack, un cantante country pop que es todo un furor, pero que detrás de todo ese éxito profesional tiene un vacío que lo intenta llenar con altas dosis de alcohol. Y Ally, interpretada por una deslumbrante Lady Gaga que realmente le hará honor al titulo del film y será tanto una estrella del mundo de la música como también lo será para Jack a quien le dará esa luz que necesitaba en su vida.

Ella es la protagonista absoluta, si el filme fuese un organismo vivo, Ally sería la columna vertebral y el sistema nervioso, la película vive y vibra por ella. La calidad vocal de Gaga es asombrosa, cada vez que entona una estrofa de una canción se produce un silencio absoluto y no existe nada más sumado a este talento natural se le agrega una muy buena interpretación, de una manera natural que nos hace creer y querer su personaje, posiblemente por el hecho de que ella haya vivido parte de lo que se muestra en la cinta.

Pero mas allá de unas buenas actuaciones, el guión por momentos se vuelve lento y repetitivo, por ejemplo el hecho de mostrar en más de una ocasión los problemas de alcoholismo que se van acrecentando en Jack dado que se encuentra en una encrucijada emocional ya que por un lado esta feliz con el hecho de que su pareja triunfe en la música, pero a su vez siente de alguna manera envidia por ello, ya que su popularidad empieza a decrecer progresivamente, sumado a una relación tensa con su hermano-managger (Sam Elliot, El gran Lebowski, Ghost Rider), cuya relación nunca se termina de difinir claramente

Y la falla en esto es que podría ahondar mas en esta problemática y no quedarse en un par de escenas diluidas en cierto humor y recién al final darle un dramatismo que se puede sentir medio violento en cuanto al tono que venia manejando el film, pero que funciona a modo de efecto emocional para realzar el clímax.

Hay un intento de crítica hacia las compañías discográficas y su manera lucrativa de ver a los artistas, y de como los seducen y los marean con el juego de la fama y los beneficios que ella trae, y entre tanta parafernalia de paparazzis y premios suelen olvidarse de sus comienzos y de lo que realmente querían decir y transmitir para alejarse de lo superficial.

En uno de los diálogos entre Jack Y Ally él le dice que la música son doce notas y una octava y después todo vuelve a comenzar, que la diferencia de un artista es como interpreta esas doce notas, es su manera de ver el mundo. Al finalizar Nace una estrella vemos algunas cosas de otro modo, por mas mínimo que sea, pero si un film logra aunque sea hacernos replantear algo que dábamos por sentado, significa que esas doce notas no desafinaron, y su melodía nos va a quedar repiqueteando en la cabeza por un tiempo.
Calificacion:**** (Muy Buena)



Nace una estrella (A star is born, 2018) - Dirección: Bradley Cooper - Guión: Will Fetters, Bradley Cooper, Eric Roth - Elenco: Bradley Cooper, Lady Gaga, Sam Elliot, Rafi Gavron, Anthony Ramos - Música: Lady Gaga, Bradley Cooper, Mark Ronson - Fotografía: Matthew Libatique - Duración: 135 minutos

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Lady Gaga y Bradley Cooper en nace una estrella (IMDb)

domingo, 30 de septiembre de 2018

El sonido del silencio – Comentario de un lugar en silencio (A quiet place, John Krasinski, 2018)

Por Ricardo Diaz
Allá por el 1894 aparecía el cine mudo, aquel que prácticamente estaba formado únicamente por imágenes y se caracterizaba por la ausencia de diálogos. Después de más de un siglo, parece haber regresado a nosotros o por lo menos una parte de él.

La idea de realizar una película de horror con toques de thriller sin prácticamente dialogo alguno, de hecho de todo el metraje, menos de cuatro minutos corresponden a parlamentos de los personajes. De esta manera la película de John Kransisnki (The Office, Separándome de mi Ex) es sin lugar a dudas experimental y arriesgada. 

Por alguna razón que desconocemos, la tierra ha sido invadida por unos seres alienígenas hiper sensibles al sonido que han diezmado a la población terrestre. Solo muy pocos han logrado sobrevivir, la familia Abbot es una de ellas. Luego de una escena trágica que nos permite saber que la película va por todo y con la intención de paralizarnos, vemos como se han adaptado a estas circunstancias y lo que han hecho para sobrevivir hasta el momento sin emitir sonido alguno.

La familia se compone de Lee Abbot (John Krasinski),  Evelyn Abbot (Emily Blunt, Al filo del Mañana, El diablo viste a la moda) y los dos hijos de ellos, Marcus (Noah Jupe, Suburbicon) y Reagan (Millicent Simmonds) quien padece de sordera.  La madre a su vez está embarazada y a días de tener el parto, por lo que vemos como insonorizan un cuarto para cuando llegue el pequeño nuevo integrante a la familia.

La ausencia de sonido en el film nos provoca una tensión asfixiante por momentos. La película crea una atmósfera particular que nos absorbe por completo, nos volvemos parte de este grupo de personas, y por eso hasta desde nuestros asientos no queremos ni movernos para hacer ruido. Este hecho es muy meritorio para el realizador. Crea un suspenso casi perfecto, nos hace estar atento a cada sonido que escuchamos. 

En este film el ruido es el terror, cada vez que algo se está por caer, o que alguien va a gritar, nos paraliza, porque sabemos lo que eso va a provocar. Una raza alienígena con el aspecto de Venom del universo Marvel y un sistema auditivo hiper desarrollado y sensible. Están siempre al acecho.

Todas las actuaciones son sobresalientes. Emily Blunt se luce como esa madre que aun posee esperanzas y decide traer un niño a ese mundo plagado de aliens. La escena del parto en la bañera mientras esta siendo acechada por una de las criaturas es terrible y te deja sin aliento por lo bien lograda. John Krasinski se luce tanto en la dirección y como su rol de actor interpretando a ese padre, dispuesto a todo por salvar a sus hijos y proteger a su esposa. Un reconocimiento aparte es el de la pequeña Millicent Simmonds que interpreta a la hija sorda (en la vida real la actriz padece de sordera), porque por momentos vemos la película desde el punto de vista de ella. Ella sufre porque no puede oír y vive en un mundo en el que el ruido no puede existir. En esos momentos del film hay ausencia total del sonido, por esos segundos somos como ella.

En una cinta así de experimental, además de un buen director, es necesario que el departamento musical y el de edición de sonido sean precisos para poder crear el ambiente preciso, y darnos las pistas auditivas justas y necesarias para que nos podamos transportar a ese lugar tan callado. Claramente lo lograron. Escuchamos el mínimo detalle, desde las pisadas en el suelo de madera de la granja, las corridas por el camino de arena para apaciguar el sonido, hasta las cataratas de una cascada que emiten un ruido casi ensordecedor, lugar que es como un punto ciego para las criaturas y por lo cual pueden hablar los personajes sin temer por su vida. 

Como si fuera poco ILM (Industrial Light & Magic) fueron los encargados de realizar los efectos especiales; por lo que estos seres intolerantes al sonido son únicos. Y son esperados, ya que recién después de la mitad del film los empezamos a ver claramente y en detalle para poder apreciarlos y a su vez temerles.

Como punto en contra podemos decir que los minutos finales luego del clímax están más pensados para una posible secuela que para la historia en sí, y tal vez nos quita parte de toda la adrenalina vivida hasta el momento.

Vivimos en un mundo saturado de sonidos, nosotros mismos nos aturdimos, nos bombardeamos constantemente con ruidos. Lo cual no significa que realmente escuchemos o nos escuchemos. A veces es necesario que algo nos despierte y nos demos cuenta de los que nos estamos perdiendo: el maravilloso sonido del silencio.
Calificación: **** (Muy Buena)


Un lugar en silencio (A quiet Place, 2018) – Director: John Krasinski – Guión: Scott Beck, Bryan Woods, John Krasinski – Reparto: Emily Blunt, John  Krasinski, Millicent Simmonds, Noah Jupe – Música: Marco Beltrami – Fotografía: Charlotte Bruus Christensen – Duración: 90 minutos

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Emily Blunt en un lugar en silencio (IMDb)

viernes, 28 de septiembre de 2018

El amo de los sueños - Comentario de Pesadilla en lo Profundo de la Noche (A Nightmare on Elm Street, Wes Craven, 1984)

Por Ricardo Diaz
Plano medio, vemos las piernas de alguien en un lugar abandonado, húmedo, con fuego. Recoge un sombrero y un guante, está construyendo algo. Algo con lo que marcará la generación de los 80s. Algo que dará que hablar. Algo que aterrorizará a todos los adolescentes y los hará querer estar despiertos. Algo que convertirá sus lindos sueños en terribles pesadillas.

Después de los primeros cuatros minutos del comienzo del film, ya podemos darnos cuenta que Pesadilla en lo Profundo de la Noche, cambiaría todo lo que veníamos viendo hasta la fecha. Los adolescentes la calle Elm serían atormentados por un ser que solo se aparece en sus pesadillas, y que al igual que en La Matrix (The Matrix, 1999) si morís en tu pesadilla, se acabaron tus días en el mundo de los vivos. 

En el film encontramos a un grupo de jóvenes que de un día para el otro empiezan a tener sueños espantosos en los que son perseguidos por un hombre que usa un sombrero, un sweater a rayas y un escalofriante guante con cuchillas afiladas destinado a arrancar la carne de estos pobres niños inocentes. Cuando Tina (Amanda Wyss) muere en extrañas circunstancias mientras dormía, provoca el terror en todo el grupo buscando la manera de permanecer  despiertos para no perecer mientras están en el reino de Morfeo. Nancy (Heatrher Langenkamp, Pesadilla 2: La venganza de Freddy) será la que intentara descifrar el misterio de por qué son perseguidos por este ser que se hace llamar Freddy y cómo vencerlo antes de que sea demasiado tarde. 

Wes Craven (La útima casa a la izquierda, Las colinas tienen ojos, Scream) le da un giro al género slasher y nos lleva a otro nivel, pero aun así respetando todas las características principales de su género favorito: el terror. En cada línea de dialogo y en el uso de la cámara notamos el manejo del suspenso, la intención de llevarnos a una zona de confort para que nos sintamos seguros para luego hacernos saltar de nuestras butacas.  Nos hace cómplice de sus sangrientas escenas pero nos complace verlas porque son cautivadoras, hay cierta belleza en esa brutalidad. Y además nos presenta al ser más despreciable y carismático que ha engendrado el universo del horror: Freddy Kruegger

Lo que hace al film de Craven aterrorizador, es que la maldad y el peligro no existen en la realidad, sino que nos ataca mientras dormimos, en nuestros sueños. De manera que nunca podemos estar a salvo. 

 La originalidad a la hora de las muertes es magistral. La escena de la muerte del novio de Nancy interpretado por Jhonny Depp (El joven manos de tijeras, Ed Wood) es algo increíble que nos hace pensar dos veces quedarnos dormidos con el televisor encendido en la cama. El uso de la cámara del director transmite el pavor y la sensación de inquietud y de que estamos dentro de un sueño, que junto con unos excelentes efectos especiales le dan solidez al film. Hasta el propio final no sabemos si todo lo vivido fue un sueño o una pesadilla, que sumado a la mantra musical de Charles Bernstein, la hacen una experiencia perturbadora. 

La actuación Langenkamp es meritoria, como esta niña adolescente, inocente, con unos padres divorciados que ocultan un secreto que podría ser la clave para destruir a Kruegger. Y sin lugar a dudas la interpretación de Robert Englund (Leyenda Urbana, Wishmaster) como Freddy es lo que hace que el film se convierta en el clásico aun vigente en nuestros días. Le otorga carisma y cinismo a ese personaje cruel y siniestro que disfruta con cada muerte. 

Como en toda película de terror, siempre sobrevuela el mensaje de que debemos portarnos correctamente, no pecar, ni cometer excesos, porque son el camino a nuestro fin. En este caso particular ese destino final lleva sweater a rayas y sombrero. Pero el verdadero amo de nuestros sueños y pesadillas es Wes Craven.
Calificación:**** (Muy Buena)


Pesadilla en lo profundo de la noche (A Nightmare on Elm Street, 1984) – Director: Wes Craven – Guión: Wes Craven – Elenco: Heather Langenkamp, Robert Englund, Jhonny Depp, John Saxon, Lin Shaye, Joe Unger, Amanda Wyss – Fotografía: Jacques Haitkin – Música: Charles Bernstein – Duración: 101 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Foto del texto: Heather Langenkamp en Pesadilla en lo profundo de la noche (IMDb)

martes, 25 de septiembre de 2018

Busca tu destino - Comentario de Avenida Cloverfield 10 (10 Cloverfield Lane, Dan Trachtenberg, 2016)

¿Qué haríamos si después de un accidente, nos despertamos en una pequeña habitación, y nuestro rescatista nos dice que no podemos salir de ahí dado que hubo un ataque nuclear y no queda nadie vivo? Las respuestas son escasas: 1- le creemos, y nos quedamos el resto de nuestras vidas en un bunker, o 2- no le creemos, e intentamos escapar como sea. Esta película juega con las dos respuestas hasta ultimo momento.

La cinta comienza con Michelle (Mary Elizabeth Winstead, Destino Final 3, Duro de Matar 4) una joven que decide dejar a su novio, y tras un accidente que la deja inconsciente, despierta en un bunker construido por Howard (John Goodman, Argo, El Vuelo) un hombre quien le dice que ha ocurrido un ataque alienígena y el aire ha sido contaminado por lo que es imposible salir. Junto a ellos esta Emmet (John Gallagher Jr., The Belko Experiment, Jonah Hex)  otro sobreviviente de la tragedia. Sin embargo las cosas se complicaran cuando Michelle dude de algunas actitudes de Howard y el descubrimiento de un extraño mensaje haran que decida buscar la verdad en el exterior.

El guión escrito en colaboración por Damien Cahezelle (Whiplash, La La Land) es original por la manera en que se desarrolla toda la acción y en cómo la tensión va en aumento permanentemente, cómo ese vinculo que han tenido que entablar forzosamente los tres personajes se empieza a resquebrajar cada vez mas, porque empiezan a descubrirse secretos y en definitiva a conocerse. Cuando esa presión ya no da para más, todo sale a la luz y de una manera que en definitiva no esperamos. El género del film cambia por completo, y recién ahí es cuando descubrimos que estamos dentro del mundo de Cloverfield (Matt Reeves,2008), pero visto desde otro punto, no necesariamente como una continuación directa, pero si mostrándonos las pautas suficientes para que sepamos que hay una conexión. Dicho guión se luce también gracias al director y a la puesta, una iluminación justa para cada escena para que sigamos interesados en ese bunker, a pesar de que gran parte de la trama se desarrolla en prácticamente tres lugares, pero el director de fotografía supo como hacer distinto un lugar ya antes visto. 

La presencia de John Goodman como Howard, le da cierto nivel al film y lo apreciamos en esta película. Su personaje provoca contradicciones, haciéndonos dudar constantemente y esto solo es logrado gracias a su talento actoral, aún así la actuación de Mary Elizabeth Winstead porque en el film hay un solo punto de vista y es el de su personaje, Michelle, a través de ella es como vemos al resto de los personajes y a su entorno y lo hace mas que dignamente.

Tal vez algunos pasajes de la historia como en la que Michelle al haber estudiado diseño de indumentaria decide hacer un traje aislante y una máscara de gas tan solo con una cortina de baño y una botella de plástico y la idea de unir la historia con la saga de Matt Reeves puede descolocarnos en esos momentos y tal vez la historia se pierde un poco y para el final se vuelve efectista y terminamos con el clásico lema del ejercito norteamericano y su superioridad y una abierta propuesta a unirse a sus fuerzas.

A veces nos pasamos el tiempo encerrados, temiendo salir, por miedo, por inseguridad o por lo que fuere y sin darnos cuenta nos hacemos daño, precisamente por aislarnos de todo. Hasta que algo nos pone a prueba y nos hace enfrentar nuestros problemas y en algunas ocasiones eso es lo que nos define y nos muestra el camino a seguir.
Calificación:***(Buena)


10 Cloverfiel Lane (2016) - Director: Dan Trachtenberg - Guión: Josh Campbell, Matthew Stuecken, Damien Chazelle - Elenco: John Goodman, Mary Elizabeth Winstead, John Gallagher Jr. - Fotografía: Jeff Cutter - Música: Bear McCreary - Duración: 103 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Mary Elizabeth Winstead, John Goodman y John Gallagher Jr en Avenida Cloverfield (IMDb)

domingo, 23 de septiembre de 2018

El ojo del huracán – Comentario de Mandy (Mandy, 2018, Panos Cosmatos)

Por Ricardo Diaz
Cada cierto tiempo los planetas se alinean y ocurren hechos extraños, cosas para las que no estamos preparados. Mandy es una de ellas.



Red Miller (Nicolas Cage, La Roca, Ghost Rider) es un leñador que vive con su novia Mandy (Andrea Riseborough, Birdman, Oblivion) una joven artista. Su felicidad será interrumpida cuando una secta se obsesione con Mandy y ella sea asesinada, provocando la furia descontrolada de Red que vengara de manera sangrienta su muerte.

La película de Panos Cosmatos (Beyond the Black Rainbow, 2010) es simplemente hipnótica. Un homenaje a películas del cine clase B de los 80. Sin ir más lejos la acción se desarrolla en 1985 y la fotografía utilizada es granulada, con mucha saturación y color, lo que obligadamente nos lleva a otra época cinematográfica y nos predispone a ver la cinta de otro modo. 

La primera mitad de la película es una especie de viaje psicodélico, con una muy buena acertada música de Jóhann Jóhansson en los créditos iniciales para presentarnos al personaje de Nicolas Cage, utilizando distintos colores para presentarnos a los bandos que están presentes en el film. El azul que representa a Mandy y sus momentos con Red, simbolizando la tranquilidad, la armonía. Y el rojo que representa la sangre, la ira, la guerra, representada en la secta Los Hijos del Nuevo Amanecer,  liderada por Jeremiah (Linus Roache, Non Stop, Homeland) un hippie adicto al LSD con creencias divinas.

Nicolas Cage sigue siendo el mismo pero en esta ocasión su actuación no desencaja, sino que se potencia dándole más fuerza e impacto al film. La escena después de que Mandy es asesinada y él se encuentra con una remera y en calzoncillos en el baño y por alguna razón ahí encuentra una botella de vodka y empieza a beber, llorar y tirarse en las heridas es única. Dicha escena en otra película seria idiota pero acá es perfecta, forma parte de ese viaje que iniciamos desde su comienzo. Es el quiebre del personaje y el renacer de otro nuevo. Uno con sed de sangre.

Las escenas de acción y de muerte son extremadamente bizarras pero a su vez agradables de ver. Tenemos peleas con motosierras, decapitamientos, baños de sangre y hasta reventamientos craneales a mano limpia! Es un huracán de violencia y hemoglobina explicita que se hace muy disfrutable. 

Cosmatos hace (involuntariamente o no) referencias a varios films clásicos (The Crow, Mad Max, Hellraiser) pero los mezcla en su propia psicodelia, haciendo que sea un trabajo único. Inclusive nos provoca cierta nostalgia por ese tiempo pasado que disfrutábamos más con aquellas películas.

En un pasaje del film Mandy le cuenta a Red que le gusta el planeta Júpiter, porque le atrae la idea de esa tormenta permanente que arrasa su superficie y el ojo rojo de esa tempestad es tan grande que podría tragarse hasta La Tierra. Al finalizar el film sabemos que la desató.
Calificación: **** (Muy Buena)


Mandy (2018) – Dirección: Panos Cosmatos – Elenco: Nicolas Cage, Andrea Riseborough, Linus Roache, Bill Duke, Richard Brake, Hayley Saywell - Música: Jóhann Jóhansson – Guión: Panos Cosmatos, Aaron Stewart-Ahn – Fotografía: Benjamin Loeb – Duración: 121 minutos

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Foto del texto: Nicolas Cage en Mandy (IMDb)

sábado, 22 de septiembre de 2018

Reunión de fogón – Comentario de Historias de ultartumba (Ghost Sories, 2017, Jerry Dyson, Andy Nyman)

Por Ricardo Diaz
Quienes no hemos estado alguna vez en algún campamento esperando que oscurezca para sentarnos alrededor del fuego y escuchar las historias de terror que empezaban a sonar mientras crujían las maderas de la fogata. Historias que con el paso del tiempo nos dábamos cuenta que eran infantiles y que era imposible asustarse con ellas porque no podían ser verdad, o si?

Historias de Ultratumba nos transporta nuevamente a esos recuerdos. Nos encontramos con Phillip Goodman (Andy Nyman, El Pasajero, Muerte en el funeral) un profesor que se dedica a demostrar que los supuestos psíquicos son una farsa, quien recibe la llamada de su mentor para contarle acerca de tres casos que nunca pudieron ser resueltos y que probarían la existencia de lo paranormal.

 El primer caso es acerca de un guardia de seguridad que vive una experiencia traumática en un edificio abandonado. En el segundo vemos la historia de un adolescente que roba el auto de sus padres y queda varado en el bosque luego de atropellar a alguien bastante especial y la tercera y última historia la de un adinerado empresario que en el momento en que esta por convertirse en padre le sucede algo que lo cambia todo.

Estos tres relatos lo que tienen en común es la presencia de lo paranormal, pero cada uno maneja su propio tono narrativo, lo cual es un acierto de los directores, porque nos permite estar atento a cada detalle dado que no sabemos que puede llegar a pasar.

Pero como son ambiciosos ambos realizadores, no se quedan con el simple hecho de contar un par de historias de terror sino que dan un increíble giro hacia el final del tercer caso interpretado por Martin Freeman (El Hobbit, Sherlock) que cambia totalmente lo que venía mostrando la película para tirarnos todo abajo y que la cinta se convierta en otra cosa totalmente distinta e inclusive pretendiendo dejarnos una moraleja al final, lo cual es fantástico.

La música cumple un rol importante en todo el film y hay escenas que prácticamente carecen de dialogo y en las que podríamos cerrar los ojos y entender lo mismo lo que sucede en ella. Hay cierto humor sobrevolando durante todo el metraje y de una clase muy particular ya que es una producción inglesa, así que nos encontramos con ese humor por momentos infantil pero que funciona a la perfección acá.

¿Qué hacíamos cuando las historias se terminaban en el fogón? Meternos en nuestras bolsas de dormir tapados hasta las orejas, apagar las linternas y esperar que todo lo que escuchamos sea solo una invención para asustarnos, porque hay cosas peores que un fantasma o una criatura nocturna: una conciencia intranquila
Calificacion:**** (Muy buena)


Historias de Ultratumba (Ghost Stories, 2017) – Dirección: Jeremy Dyson, Andy Nyman – Guión: Jeremy Dyson, Andy Nyman – Elenco: Andy Nyman, Martin Freeman, Paul Whitehouse, Alex Lawther, Paul Warren – Música: Haim Frank Ilfman – Fotografía: Ole Bratt Birkeland – Duración: 98 minutos

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Perdona nuestros pecados - Comentario de La Monja (The Nun, 2018, Corin Hardy)

Por Ricardo Diaz
Allá por el 2013 James Wan (Saw, Dead Silence) nos presentaba El Conjuro y en ese momento fue una película que pretendía reivindicar al genero de terror clásico de los 70 y los 80 haciendo un buen uso de la fotografía y asustando con lo que no se ve. A partir de ahí, como es costumbre en Hollywood, empezó un sinfín de secuelas y spin-off con la idea de expandir este universo de terror. 

Cinco años después, y luego de una secuela del Conjuro y la historia en dos partes de la muñeca diabólica Anabelle, nos llega la historia de La Monja. 
Ambientada en los años 50 nos ubica en un monasterio ubicado en Rumania en donde una monja se suicida. Por tal motivo el Vaticano envía para investigar a un sacerdote experto en posesiones (Damián Bichir, Los ocho mas odiados, Alien:Covenant) y a una monja a punto de tomar sus votos (Taissa Farmiga, American Horror Story) acompañados por un habitante del lugar (Jonas Bloquet, Valerian y la ciudad de los mil planetas, 3 dias para matar) que es el que conoce la ubicación del convento profano.


Como es de esperar, la cinta va a transitar por todos los lugares comunes del genero, cementerios oscuros en donde las sombras no son lo que aparentan, la lucha entre el bien y el mal, el sacerdote con problemas de fe, la monja que no sabe si aceptar su destino o no, y el joven que se enamora de ella.

El problema radica precisamente en que no sorprende, hace un abuso de jump-scares. Posiblemente de cinco que recuerdo, solo uno funciona modestamente. Y por sobretodo, el personaje principal que da título al film, se diluye en toda la trama, uno nunca termina de entender del todo cual es su origen y el por qué de todo lo que vemos en pantalla. El director en vez de jugar con nuestra ansiedad y hacernos esperar su presencia, nos bombardea prácticamente a los cincos minutos de comenzar el film, y así durante todo el resto de la película. Lo gracioso es que llegado al final se lo "presenta" nuevamente a este demonio con música y todo,siendo que nosotros ya estamos esperando que termine la cinta.

Las actuaciones son realmente básicas y hasta irrisorias, y en parte es injusto echarle toda la culpa a los actores, ya que ellos deben limitarse a las escasas ideas que tuvo Gary Dauberman, responsable del guión. Lo único que podemos rescatar son los minutos iniciales y un buen uso de la fotografía para poder crear el ambiente necesario en esta clase de películas.
Por momentos uno siente ganas de reír, lo cual es totalmente contradictorio ya que este film se promociona como "el capitulo mas aterrador de la saga de El Conjuro" y por lejos es la entrega mas decepcionante. 

Sin lugar a dudas, es hora de que los productores de Hollywood se confiesen por sus pecados, de seguir intentando copiar formulas ya probadas y presentarlas como nuevas y principalmente de no aprender de clásicos y a partir de ahí, dar una vuelta de giro a lo que ya existe para poder realmente sorprender al espectador y que salgamos de la sala asustados y no riendo después de ver un film de terror.
Amen.
Calificación:** (Regular)


La Monja (The Nun, 2018) - Director: Coryn Hardy - Gión: Gar Dauberman - Elenco: Demian Bichir, Taissa Farmiga, Jonas Bloquet, Bonnie Aarons, Charlotte Hope - Fotografía: Maxime Alexandre - Duración: 96 minutos

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Taissa Farmiga y Demian Bichir en la monja (IMDb)

jueves, 20 de septiembre de 2018

Y entonces no quedó ninguno... - Comentario Identitiy (2003, James Mangold)

Por Ricardo Diaz
"Al subir las escaleras vi a un hombre que no estaba allí. Hoy tampoco lo volví a ver, deseo no verlo más" Con este poema de Hughes Mearns comienza la película de James Mangold (Logan, El Tren de las 3:10 A Yuma) y con esas simples lineas ya podemos darnos cuenta de a donde nos quiere llevar el realizador.

Encontramos a un grupo de aparentes desconocidos que obligadamente terminan hospedándose en un hotel debido a una feroz tormenta que azota la zona. En este variopinto de personajes, encontramos a un chofer de limusinas que transporta celebridades de Hollywood (John Cusak, Alta Fidelidad, 1408, 2012), dicha actriz (Rebecca de Mornay, La Mano que mece la cuna), una prostituta (Amanda Peet, Syriana,2012), un policía (Ray Liota) y el reo que transporta, el dueño del hotel (John Hawkes, Tres anuncios por un crimen), una pareja de recién casados y una familia con su pequeño hijo. Pero todo se complica cuando alguien comienza a asesinar a cada uno de los huéspedes, por lo que los sobrevivientes empiezan a pensar que las coincidencias no existen y que todos acabaron en ese lugar por alguna razón y ahora tienen que descubrir que es lo que tienen en común y quien es el asesino.


Claramente el film homenajea al clásico de Agatha Christie "Diez Negritos" en la que un grupo de personas reunidas en un lugar empiezan a desaparecer y cada vez que uno de ellos se va una pequeña estatua se rompe. Acá esas figuras son reemplazadas por los números de las habitaciones que hay junto a cada cadáver, convirtiéndose en una cuenta regresiva macabra.

A pesar de haber muchos personajes en pantalla cada uno comparte en algún momento su propia historia y como terminaron en ese hotel. Para narrar dichas historias se usa el recurso del flashback pero de una manera original. Las actuaciones son correctas pero se destaca la de John Cusack que compone a Loyd Dakota, un ex policía que debido a un trauma de su oficio se retira y se dedica a transportar a celebrities olvidadas de Hollywood, el tono de voz de Cusack es perfecto para darle esa dosis de misterio a su personaje, también se destaca John Hawkes como el dueño del hotel, un personaje nervioso que tiene un par de secretos, Amanda Peet como la prostituta que sueña dejar atrás ese mundo y el personaje de Ray Liotta como el policía rudo.

A medida que el film avanza y las desapariciones de los habitantes del hotel se acumulan, nosotros como espectadores empezamos a jugar al detective y empezamos a sospechar de todos los personajes hasta llegar al final y ahí esta la sorpresa en esta película. Lo mejor es su clímax, porque realmente la mayoría de nosotros no esperamos su desenlace y es como una especie de cachetada que nos sacude y tira abajo todas nuestras teorías detectivescas. Esta virtud también se convierte en su maldición ya que después de haberla visto una vez, el truco de magia se devela y la sorpresa se acaba, pero aun así nos queda la sensación de vértigo por la experiencia vivida.
"Esta noche al subir las escaleras vi a un pequeño hombre que no estaba ahí. Hoy de nuevo no volvió a estar. Cómo desearía que se fuera"
Calificación:*** (Buena)



Identity (2003) - País: Estados Unidos - Director: James Mangold - Guión: Micahel Cooney - Elenco: John Cusack, Amanda Peet, Ray Liotta, John Hawkes, Clea Duvall, Rebecca De Mornay, Alfred Molina - Fotografía: Phedon Papamichael - Musica: Alan Silvestri - Duración: 90 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: John Cusack y Bret Loehr en identidad (IMDb)

Padre nuestro

El exorcista marcó a generaciones enteras por su despiadada crudeza y maldad. Más de cincuenta años después sigue siendo una película aterra...