domingo, 29 de agosto de 2021

El dulce nombre del miedo

Candyman regresa una vez más a los cines en una nueva historia que retoma la clásica leyenda urbana pero se convierte en algo más, poniendo en pantalla temas raciales. Antes de decir su nombre por quinta vez ante el espejo, fijate en el siguiente comentario.


Por Ricardo Diaz

Una leyenda urbana es es un relato que se transmite de boca a boca que cuenta hechos supuestamente verídicos, muchas veces asociados a alguna supersticion. Dicho relato es aggiornado a medida que va circulando y suele adquirir caracteristicas inverosímiles y misteriosas. Y por lo general presenta algun tipo de moraleja. En este contexto está Candyman. En donde si dices cinco veces su nombre frente al espejo, él aprece y te lleva al mas allá de la mano-gancho, previo a destriparte con ella.

En 1992 Bernard Rose llevó por primera vez dicha historia protagoniozada por Virginia Madsen y Tonny Todd como el dulce hombre del garfio. Y si bien se trataba de un film dentro del género del terror plasmaba otros temas de fondo relacionados con la eterna desigualdad racial e inclusive hasta una trágica historia de amor de fondo. 

A casi treinta años de aquel estreno, Nia DaCosta (Little Woods) retoma aquella leyenda y logra un film interesante y renovado que en sus noventa minutos de duración se cierne de lleno en el injusto trato que siguen recibiendo algunos habitantes por no ser "blancos" y la falsedad de la sociedad en cuanto a la aceptación y que no existe el desprecio por el color de la piel. Cuestiones que saben como abordar los guionistas Jordan Peele, Win Rosenfeld y la propia Nia.  La historia se convierte en una secuela de la entrega de los años noventa pero no obliga a que el espectador tenga que verla previamnete. El propio film se encarga de forma magistral de contar los hechos sucedidos hace unos años en Cabrini-Green, usando una secuencia con sombras de marionetas. Y ya ese simple recurso eleva la calidad del producto final. De modo que llamarla secuela es injusto porque es mucho más que eso, es una historia propia. Por eso ni su título lleva la maldicion del número romano que vuelve a las películas un producto en serie. 

Los años han pasado,pero hay cosas que no se olvidan. Yayha Abdul-Mateen II es el que va a conectar con el pasado de ese lugar maldito, ahora aburguesado, o tal como diría un personaje "los blancos construyen el ghetto". En donde él también formó parte cuando apenas era un bebé y le ocurrieron eventos extraños que no recuerda. El personaje en cuestión es Anthony McCoy un aspirante a artista que es vapuleado por sus supuestos colegas a sus espaldas. En una reunión con su pareja Brianna (Teyanah París), el hermano de ella, Tray (Nathan Stewart-Jarred) narra la historia de Candyman, despertando curiosidad en Anthony. Tras investigar los hechos de la historia contada por Williams Burke que conoció al hombre dulce del título (Colman Domingo) y lleva al mito a un lugar más contemporáneo en donde la injusticia social y el poderío blanco sin límites son la causa de la leyenda. Por tal motivo todos esos sucesos se convierten en la musa de McCoy para su muestra para de una vez por todas lograr ese reconocimiento que busca. Sin embargo su obra permitirá invocar al fantasma y la sangre se derramará nuevamente, pero con otros fines. 

El film de DaCosta se vuelve interesante por la forma en que entreteje las historias de la leyenda con la actualidad y la trama de la nueva historia. Nia presenta a Candyman como una suerte de vengador además de ser aquel fantasma asesino de aquellos que lo conjuran por diversión, como en la escena de la escuela en donde cinco chicas dicen su nombre al mismo tiempo en el baño. Una escena grandiosa que capta la idiotez de la juventud. Pero el logro de la realizadora es lograr una película que trasciende el clásico horror y pone en pantalla otros tópicos para que más allá de la violencia gráfica expuesta y lo sobrenatural, el espectador piense en cómo se comporta y la forma de ver al prójimo. Pensamientos que llevan a otra clase de terror. 

Cada una de las decisiones de DaCosta se convierten en aciertos. Desde su aporte en el guión junto con Peele que claramente se ha convertido en un referente en contar historias con temas raciales usando el terror y hasta un cierto humor cínico para manifestar su opinión al respecto. Pasando por los aspectos técnicos y la creatividad en presentar este espíritu por momentos invisible para lograr momentos de suspenso. La escena del ascensor en donde Anthony ve su nuevo reflejo es impresionante, y esto también es posible a causa de las actuaciones en donde todos cumplen con su aporte en el film y componen personajes creíbles que le dan forma a la historia. Desde su protagonista hasta el dueño de la galería de arte, un ser bastante despreciable. Los créditos iniciales puestos como reflejo en un espejo ya predisponen a desafiar al espectador a otra mirada. 

Candyman se basa en un cuento corto de horror de Clive Barker titulado the forbidden (lo prohibido) y lo que logra la directora con esta secuela espiritual, como algunos la han llamado, es justamente eso. Mostrar una realidad prohibida, una realidad que se busca ocultar y callar, pero siempre quedará el fuerte zumbido de aquel que se anime a pronunciar su nombre cinco veces. 

Calificación **** (Muy Buena) 



Título original: Candyman (2021) - País: Canadá, Estados Unidos - Director: Nia DaCosta - Guión: Jordan Peele, Win Rosenfeld, Nia DaCosta - Intérpretes: Yayha Abdul Mateen II, Teyanah París, Nathan Stewart-Jarret, Colman Domingo, Vanesa Williams - Fotografía: John Gulesserian - Música: Roberto Aiki Aubrey - Duración: 91 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Yayha Abdul Mateen II en Candyman (IMDb). 









 

sábado, 14 de agosto de 2021

El hombre sin miedo

El ciego monstruoso del film de Fede Alvarez regresa una vez más, pero esta vez sin ningún émbolo con material genético, solo el poder de la fuerza en esta secuela muy diferente. 
Por Ricardo Diaz

En 2016 se estrenaba No respires, en donde unos chicos que roban casas no tienen mejor idea que ir hasta la vivienda de un ciego para hacerse con un suculento botín. Lo único que ellos no sabían es que el habitante tenía una serie de habilidades adquiridas en su pasado militar, ademas de tener oscuros secretos atados en su sótano. Ese film dirigido por Fede Alvarez presentaba una historia de suspenso que se volvia terrorífica a medida que se descubría el pasado del no vidente. Además de contar con todos los elementos clásicos aportados por el padrino San Raimi. El resultado fue una película interesante y claramente con un final que abría las puertas para una continuación. 

Así llegamos a Don't breath 2. En esta ocasión Fede vuelve a formar parte del guión, pero la dirige Rodo Sayagues que también se encargó de escribirla. La historia sucede unos cuantos años después de lo sucedido en la primera parte. Stephen Lang vuelve a encarnar a Norman Nordstrom (ahora se conoce su nombre), aquel soldado que perdió su vista en la guerra de Irak y como si eso no fuese poco también a su hija en un accidente. Convirtiéndose en un ser monstruoso descreído de todo y capaz de cualquier cosa. Pero ahora no está solo, ademas de su perro fiel Shadow, está Phoenix (Madelyn Grace) una huérfana qué él ha rescatado al parecer de un incendio y de alguna forma ella logra ocupar ese lugar vacío. Igual dado su pasado es sumamente estricto con la niña en cuanto a entrenarla para sobrevivir y en prohibirle salir a la ciudad, salvo algunos viajes esporádicos con la sherif del pueblo, Hernandez (Stephen Arcila). Esa extraña tranquilidad cambia cuando un grupo de mercenarios liderados por Rayland (Brendan Sexton III) secuestran a la pequeña y despiertan nuevamente la ira ciega (ja!) de Norman. 

Sayagues cambia todo lo que planteaba la primera parte e inclusive hasta el tono del film. Esa sensacion de encierro y terror que existía en la antecesora acá es reemplazado por una acción brutal con toques de gore y litros de roja hemoglobina, patrocinadas nuevamente por Raimi, y eso siempre es celebrable. Incluisive el mismo personaje de Lang es presentado de otra forma. Hace hincapié en el tema del ex soldado que busca la redención y expiar todos sus pecados de guerra y los que cometió fuera de ella también. Y por eso irá tras la búsqueda de los captores de su adoptada, como si fuese su ultima chance de recuperar algo de su alma. 

Este cambio en el personaje recuerda a Terminator cuando Arnold Scwharzenegger en la primera era el T-800 exterminador y despues volvía como el salvador. En No respires 2 se repite ese recurso. Lang se vuelve una mezcla de Rambo y Daredevil con todos sus sentidos restantes desarrollados casi más allá de lo normal, matando sin miramiento y sangrientamente a todos los que se interpongan en su camino en un rescate inverosímil e imposible. Aún así el resultado es agradable de ver. Las escenas de acción del ciego contra los mercenarios no tienen desperdicio. Hay disparos, martillazos, persecuciones con perros hambrientos, machetazos y hasta hundimiento de ojos (¡oh si! será sangrienta) El director logra coreografíar muy bien esas escenas dándole dinamismo que es lo que busca esta secuela. 

La trama puede tener sus falencias y algunos temas tratados muy a la ligera como el tráfico de órganos y en sí parecer una historia de una película de acción de un domingo por la tarde, pero hay que recordar que toda la historia se basa en una persona ciega que lleva en su interior demasiada oscuridad y violencia. Ya se pudo observar como eso lo afectó de forma negativa en la película de Fede Alvarez, por lo que, lo que logra Sayagues tiene sus méritos también porque le da un cierre digno a ese monstruo que crearon años atrás. Además, ahora es muy común en cierta forma reivindicar a aquellos personajes que son villanos, de manera que el camino de la redención es totalmente válido para esta secuela y para su antihéroe. Este ciego parece haber visto por primera vez en mucho tiempo y va a aferrarse a esa luz porque al fin y al cabo lo esencial es invisible a los ojos si se ve con el corazón. 
Calificación *** (Buena) 

Título original: Don't breath 2 (2021) - País: Estados Unidos, Serbia - Director: Rodo Sayagues - Guión: Fede Alvarez/Rodo Sayagues - Intérpretes: Stephen Lang, Brandan Sexton III, Madelyn Grace, Stephen Arcila - Fotografía: Pedro Luque - Música: Roque Baños - Duración: 98 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Stephen Lang y Adam Young en no respires 2 (IMDb). 





sábado, 7 de agosto de 2021

El guardián suicida

James Gunn se toma un respiro de Marvel y hace de las suyas para DC y el resultado es un film explosivo y adrenalínico cono saltar de un precipicio.


Por Ricardo Diaz 
Las películas de Marvel han demostrado su poderío sobre su competencia superheroica directa en más de una decada con su UCM, salvo excepciones como la trilogía de Christopher Nolan recreando la cruzada del hombre murciélago y brindándole la oscuridad y realismo que el personaje merecía. Por algún motivo del universo, las historias de DC no terminan siendo bien adaptadas a la pantalla grande porque no logran amalgamar trama con personajes. Lo que llevó a bodrios y decepciones como Batman V Superman. 

Aún así, Warner Bros no pierde fe en sus superhéroes y tampoco en sus supervillanos y apuesta a ellos en más producciones. Así es como llega el escuadrón suicida, pero no hay que confundirla con el intento casi fallido que realizó David Ayer en 2016 que simplemente se tituló Suicide Squad. Ahora James Gunn le agrega el the (el) al nombre. Como una forma de decir "acá está el verdadero escuadrón" y esa es la sensación que provoca el film, como si lo visto años anteriores nunca hubiese existido, salvo un vago recuerdo al ver algunos personajes que el director mantiene en su nueva adaptación/secuela. Como una especie de Déjà vu.

Este grupo de tareas especiales es formado por el gobierno en secreto bajo la dura e implacable mano de Amanda Waller (Viola Davis) quien recluta a cada uno de los integrantes llegando al punto de la extorsión. Como el caso de Bloodsport (Idris Elba) que no tiene mas remedio que acceder porque amenza con llevar a la carcel a su hija. De esta forma el escuadrón en cuestión es formado para en esta ocasion detener el misterioso proyecto Starfish en la isla ficticia de Corto Maltés. De más está decir que en el intento pueden morir y si llega a haber desertores, sus cabezas explotan, gracias al diapositivo que llevan en su cuello y que Waller es la encargada de apretar el botón. ¿Y cual es el premio? Disminuir años de prisión. 

Gunn le aporta un desparpajo al film que lo vuelve fresco y divertido. Es casi una convención multitudinaria de personajes y actores pero el director sabe como hacer que se luzcan todos, a pesar de que sea un simple cameo. Todos los integrantes tienen su momento de esplendor. Logra un film lúdico en donde se percibe que el director ha tenido la libertad para jugar, desde el guión escrito por él mismo hasta su dirección. Además de contar con una calificación que sea apta para mayores de 16 años y eso también favorece porque permite dar rienda suelta a todo en este tipo de historas y por eso el resultado es algo super mega archi violento y sangriento en donde hay más muertes que en la película Halloween. Esto queda claro ya al inicio de la misión al principio del film en donde las bajas son increíbles y a su vez hay una comicidad en esa violencia gráfica que lo vuelve entretenido. Además de incluir líneas memorables como la que dice el personaje de Harley Quinn (Margot Robbie) al comparar la lluvia como eyaculación de los ángeles. Claramente la mente del director es retorcida, pero hermosa. 

Las actuaciones del elenco crean personajes únicos y carismáticos por más que sean todos unos lunáticos condenados a cadena perpetua. Logran ganarse el corazón del espectador. Y mas allá de las actuaciones principales de Robbie, Elba, Cena (fantástico su personaje de Peacemaker), Melchior (Ratcatcher II) y Kinnaman (como el Coronel Flagg), JG arma una galería completa, desde Michael Rooker como Sevant, pasando por Peter Capaldi (Thinker), Alice Braga (Sol Soria) y hasta Taika Waititi como Ratcatcher. Y las menciones aparte son para Sylvester Stallone y la comadreja Weasel. El primero, le da la voz a King Shark que es como el Groot del escuadrón y por más que para él todo sea ñom-ñom se roba los sentimientos de la audiencia; y el segundo porque es un personaje horrible pero tierno. El director logra de alguna forma enaltecer a estos supervillanos y sobretodo hacerlos humanos. 

Y si hablamos del director de Guardianes de la galaxia es imposible no mencionar el soundtrack de sus películas que en The Suicide Squad también está presente y acompaña a cada escena, desde el primer minuto con Johnny Cash hasta terminar con The Pixies. Lo que hacen que la experiencia sea también musical además de visual, porque son canciones clásicas de todos los tiempos insertas en una trama llena de fantasía y provocan  un contraste interesante.

El escuadrón suicida logra ser uno de los mejores films de DC y lo irónico es que se trata de personajes muy poco conocidos en su mayoría. Pero esa es la cualidad del director y guionista James Gunn: proteger y hacer querible a los perdedores, a los marginados, los olvidados y por qué no a los villanos. Además de tener una visión clara de lo que quiere hacer y cómo hacerlo. Logra darle al universo de DC cómics el primer film ultra violento y sangriento de los últimos años pero a su vez lleno de entretenimiento y eso es lo que se espera en una película basada en una historieta. Lograr que esas fantasías encerradas en viñetas cobren movimiento, y ya es bien sabido que los comics no son para niños, y eso Gunn lo sabe. Él es el guardián de esa galaxia y también el suicida que se anima a hacerlo. 
Calificación ***** (Excelente)  


Título original: The Suicide Squad (2021) - País: Estados Unidos - Director: James Gunn - Guión: James Gunn - Intérpretes: Margot Robbie, Idris Elba, John Cena, Joel Kinnaman, Viola Davis, Daniela Melchoir, entre otros - Fotografía: Henrs Braham - Música: John Murphy - Duración: 132 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: David Dastmalchian, John Cena, Idris Elba, Daniela Melchior y Margot Robbie en el escuadrón suicida (IMDb). 




sábado, 31 de julio de 2021

Veo gente vieja

Shyamalan vuelve con una nueva historia extraña en la que el tiempo y la vida se escurre entre los dedos en la playa de una remota isla.


Por Ricardo Diaz
El director de Sexto Sentido se caracteriza por sus historias fuera de lo común. Desde fantasmas que se niegan a morir, aldeas con gente extraña, superhéroes y hasta !ninfas!. Lo cual provoca una relación amor-odio con el espectador por sus altibajos en cuanto a producciones. Su nueva creación no escapa a ello.

Una familia compuesta por Gael Garcia Bernal (Guy), Vicky Krieps (Prisca) y sus dos pequeños hijos Trent y Maddox salen de vacaciones a una paradisíaca isla producto de un premio en Internet. Viaje familiar clásico, en donde se observan ciertos problemas maritales en donde la excursión es la jugada final para intentar resolverlos. Todo cambia de perspectiva cuando el conserje de la isla los lleva a una playa privada escondida en donde no tardan en descubrir que el tiempo avanza más rápido que Flash con energizante. Así es como el ciclo biológico de todos los que estan en ese lugar se acelera y los padres pasan a ser abuelos y los niños se convierten en adultos en cuestión de horas. Pero con ello la parca vendrá en tren bala también. 

Viejos tal cual lo spoilea el título es eso. Gente que envejece antes de tiempo y de alguna forma también el film lo busca manifestar de una manera metafórica. La idea de quemar etapas antes de tiempo y el rol que aveces juegan los padres de manera indirecta cuando sus problemas impactan el el mundo de los hijos. Un ejemplo de ello es la escena en la que los chicos juegan con muñecos pero los hacen vivir situaciones de adultos, de separación y de tener que irse a buscar otro lugar para vivir. 

Pero es una película de M. Night Shyamalan, entonces no puede faltar lo extraño y sus giros argumentales. Ambas características estan presentes pero no impactan en el espectador y no convence la forma en que se resuelve la explicación de los eventos que se dan en esta isla muy parecida a Lost en cuanto a los misterios que encierra. Y al igual que el final polémico de la serie televisiva, provoca cierta indignación y tal vez más porque el giro en el clímax está conectado de alguna forma a la triste realidad mundial del Covid y lo que plantea Shyamalan puede llegar a herir suceptibilidades con la idea de sentirse como rata de laboratorio, aunque sea en pos de la más noble causa. Atenta contra el libre albedrío directamente. 

Por otro lado Old presenta unas actuaciones que estan al borde de lo ridículo, como el caso de Rufus Sewell que iterpreta a un médico que comienza a divagar y preguntarse por una película en la que actúan Jack Nicholson y Marlon Brando. Claramente el tiempo deteriora su mente, pero en vez de ser algo traumático que genere la tensión en el espectador se vuelve casi cómico, por más que después su paranoia siga en aumento y se convierta en un peligro para todos. Desde ese punto de vista las interpretaciones recuerdan a el fin de los tiempos (the happening). Y en otros momentos parece una historia de terror salida de algun libro de chicos con imagenes grotescas. 

La sensación de encierro en esa playa que debería ser el mejor recuerdo de sus vidas, el director lo logra con una buena elección de planos cerrados sobre los protagonistas. El problema es que no hay interes por ellos. Da igual cómo van a morir, si al fin y al cabo es algo obvio. Lo único que queda por esperar es el giro al que nos tiene acostumbrado Mr. Night y en esta oportunidad tampoco tiene eso a favor. Lo que refleja problemas de guión. 

Al finalizar el film quedan sentimientos encontrados, porque no se sabe si Shyamalan es una mente maestra que encuentra siempre la manera de atrapar con sus tramas o es una malvado villano que se divierte en hacer perder minutos de vida para que todo sea una cuestion de tiempo y todos terminen como su película, viejos. 
Calificación **



Título original: Old (2021) - País: Estados Unidos - Director: M. Night Shyamalan - Guión: M Night Shyamalan - Intérpretes: Gael García Bernal, Vicky Krieps, Rufus Sewell, Alex Wolff, Amber Lee, entre otros- Fotografía: Mike Gioulakis - Música: Trevor Gurerkis - Duración: 108 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Gael Garcia Bernal, Vicky Krieps, Alexa Swinton, Luca Faustino y Eliza Scanlen en Old(IMDb). 









sábado, 24 de julio de 2021

Silencio en la sala, por favor

Emily Blunt sigue sin poder hacer mucho ruido en la continuación de la película dirigida por su esposo y esta vez no hay ningún clavo suelto (ja!)
Por Ricardo Diaz


En 2018 John Krasinski presentaba un lugar en silencio, un film que él mismo no quería que sea considerado de terror, más bien dentro del género post apocalíptico. Aún así su trabajo se movía entre ambas categorías porque presentaba cualidades de los dos géneros. Un film sobresaliente en cuanto a guión, dirección y actuaciones. Dos años después (tres a causa del Covid) llega la segunda parte.

El film continua directamente con el día 474 que es donde concluye anteriormente, en donde Evelyn (Emily Blunt) y sus hijos descubren una debilidad para estos seres hipersensibles al sonido, sobreviviendo un día más. Con esta ventaja que consiste en el acople que provoca el audífono de su hija sorda es hora de descubrir que hay más allá del sendero de arena que rodeaba su granja por el que se han movilizado el último tiempo. Para así buscar sobrevivientes y ayuda. Pero el film también nos muestra el día 1 en donde comenzó todo. Una especie de mini precuela si se quiere. De esa forma vuelve Lee (John Krasinski) el patriarca de la familia y se puede apreciar lo que era el pueblo previo a la llegada alienígena. Una secuencia inicial que muestra que el director busca mantener el mismo nivel pero sin repetirse. 

Es interesante cómo Krasinski representa el momento de la invasión, porque no se centra en sí en ese hecho y en mostrar la nave o algo que sería comun en una película con seres de otro planeta, sino que lo utiliza de fondo para dar puntapié a lo que ha sucedido después de ello y como de golpe la vida que conocían desapareció o mejor dicho se enmudeció. Una raza alienígena que ha obligado a los seres humanos a cambiar todos sus hábitos para intentar no extinguirse. Lo cual en estos tiempos pandémicos se vuelve paradójico encontrar tales situaciones en pantalla porque cobran una especie de realismo trágico. No hay aliens, pero sí la irrupción de un virus. 

En esta segunda parte se pierde un poco esa sensación claustrofóbica y de intimidad que generaba la primera que seguía pura y exclusivamente a la familia Abott. Lo cual es entendible ya que ahora ellos salen al exterior. Así es como encuentran a Emmet (Cillian Murphy) y en el momento más oportuno. No vale la pena spoilear pero sucede en un momento contundente del film. Un personaje que a medida que la película avanza cobra más relevancia y el espectador se interesa por él.

A quiet place part II muestra dos tramas que se centran en Regan (Millicent Simonds), la hija sorda que tras los hechos sucedidos con su padre en la anterior entrega tiene una necesidad existencial por encontrar ayuda y en cierta forma continuar con lo que él empezó. Y la segunda a cargo de Blunt, esta madre que tuvo un bebe y tiene que sacar fuerzas de donde sea para mantenerlo con vida, ademas de proteger a sus otros dos niños, los cuales están en pleno proceso de cambio. Ambas historias se convierten en un camino de aprendizaje, superación y de esperanza para todos los personajes involucrados en donde más allá del marco de terror en el que suceden lo que prevalece es el sentimiento, la humanidad de todos ellos y de no perderla como sucede con Emmet que considera que no vale la pena salvar a nadie. Ese paralelismo de ambas lineas temporales es algo que despierta interés y está bien resuelto en gran parte ya que el salto entre una y otra no es brusco, se percibe fluidez en ese entramado argumental.

La calidad actoral es sólida y se destaca la labor de Simonds que en este film cobra más importancia y da prueba de que la interpretación es mucho más que palabras en un guión, logrando un personaje firme, emotivo e intrépido. Blunt muestra que es una actriz multifacética y claramente una heredera a ocupar el lugar de Sigourney Weaver como figura de acción pero otorgándole una carga emociinal que crean que su personaje sea conmovedor. Las dos actrices son muy bien secundadas por Murphy que ya sobrevivió a otro apocalípsis (exterminio) y son papeles que le sientan al actor y su mirada tiene esa melancolía idónea para ese tipo de roles y además la historia de su personaje se enlaza con ambas historias. 

Si bien al expandirse el mundo de un lugar en silencio parte II le quita el thriller y esa atmósfera agobiante en la que ni el espectador quiere hacer sonido alguno porque se siente dentro de la historia, el suspenso es repartido en estas dos tramas  y en cada una de ellas se aprecia el intento por manejar la tensión hasta el último momento, no es la idea asustar porque sí. El nivel de misterio se mantiene permanentemente entre una y otra, lo que la vuelve una secuela digna de su predecesora. Sin embargo, los alienígenas anti ruidos son mostrados con más claridad y en más ocasiones, tal vez con una idea más de marketting que por otra cosa, y eso por momentos hace que el film se parezca a una entrega de Resident Evil por los planos muy de cerca de la criatura para provocar impacto, a diferencia de su antecesora que jugaba más con lo que no se veía para no abusar del recurso del monstruo.

Krasinski vuelve a lograr un film cuyo objetivo principal es la emoción y la familia. Una que debe sobrevivir a tiempos difíciles en donde suceden cosas extraordinarias y aterradoras pero el círculo de la vida por más oscura que sea la realidad en la que se desarrolla siempre se manifiesta de la misma forma, y el director lo ha plasmado en dos films. En el primero desde el punto de vista de los padres y en el segundo mas avocado a la visión de los hijos y cómo ellos ven a sus padres y la comprensión hacia ellos. En cierta forma para retribuirles a ellos esa ayuda que dan en su momento y les permite crecer. 
Calificación **** (Muy Buena)


Título original: A quiet place part II (2020) - País: Reino Unido/Estados Unidos - Director: John Krasinski - Guión: John Krasinski - Intérpretes: Emily Blunt, Cillian Murphy, Millicent Simmonds, Noah Jupe, Djimon Hounson - Fotografía: Polly Morgan - Música: Marco Beltrami - Duración: 97 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Emily Blunt, Millicent Simmonds, Noah Jupe y Cillian Murphy en un lugar en silencio, parte II (IMDb). 





martes, 20 de julio de 2021

Menú de autor

Nicolas Cage entrega su mejor interpretación en mucho tiempo en un film introspectivo que invita a reflexionar.


Por Ricardo Diaz 
Nicolas Cage se ha caracterizado en los últimos años por aparecer en un promedio de cuatro películas al año. Y siempre se esperan de él sus rasgos distintivos. Su exaltada mirada, sus gestos, son como una firma en todos sus films. Pero cada tanto, el fanático confeso de los superhéroes, se convierte en alguien totalmente distinto, como en su último proyecto, Pig.

Michael Sarnoski escribe y dirige esta particular cinta que tiene de fondo la industria gastronómica y el mundo de los restaurantes, pero todo mostrado en su justa medida al igual que una receta. Y para llevar a cabo dicho plato esta Cage, quien da vida a Rob. Un cazador de trufas que vive en las afueras de la ciudad con la única compañía de su cerda (pig). Es alguien de pocas palabras, un ermitaño del que no se conoce mucho, excepto que parece haber perdido a alguien. Ya que nunca puede juntar el valor de terminar de escuchar un casette con una grabación como regalo de cumpleaños. Recolecta trufas para Amir (Alex Wolf), un joven que se mueve dentro del comercio de ese hongo tan preciado en la cocina. Se aprecia que esta persona en ese "chiquero" en el que vive está en paz. Él y su cerdita. 

Una noche Rob es atacado en su casa y le roban su animal. Y en vez de repetir el curso que toma John Wick en una odisea violenta para recuperar a su única compañía, el film se adentra en un viaje de aprendizaje. Ese camino es trazado por Rob y en su recorrido se van descubriendo cosas acerca de su pasado, como que era un renombrado chef que de un día para el otro desapareció, dejó de existir.

El trabajo de Sarnoski es aplaudible porque lejos de embarcarse en la trillada busqueda de tiros y peleas en busca de recuperar al cerdo, genera un tour de force emocional que deja sin palabras y sin aliento. Se aprecia claramente lo que el director pretendía lograr en su debut, desde un guión escueto en diálogos, pero en donde cada palabra está por un razón, y son pronunciadas en los momentos justos, tal como si fuera una pieza de música clásica.

Pero el trabajo del realizador se potencia con la interpretación de Cage, que supo descontruir su personaje en todos los aspectos. Desde su look con pelo largo, canoso, sucio, que recuerda a su éxito noventoso, Con Air, hasta su modo de despalzarse y hablar que al principio es casi monosilábico, pero al adentrarse nuevamente en la ciudad aparece su verborragia, para aleccionar de alguna manera. Un ejemplo de ello es la escena del restaurante en la que reconoce a un chef y le hace recordar cuales eran sus anhelos cuando empezó a cocinar y a dónde está ahora. De manera que es como una especie de monje budista. Y como todo maestro siempre hay un aprendiz, rol que lleva a cabo Amir. Ambos realizan una buena dupla con inclusive cierta comicidad por momentos como cuando viajan en auto. Wolff también se luce en este papel dejando ver esa especie de admiración por este extraño hombre que trabajaba para él recolectando trufas, y ahora descubre todo un mundo nuevo, inclusive oscuro y cruel detrás de todas esas chaquetas blancas y hornallas encendidas. 

Haciendo una analogía gastronómica, Pig es un menú de tres pasos, de hecho el film presenta tres partes. Una entrada simple, acotada, como para descubrir nuevos sabores,en donde se presentan los personajes, pero generan apetito por más. Es cuando llega el plato principal, esta travesía por la ciudad buscando algo que solo a Rob le importa y por lo cual se preocupa, logrando un plato que explota todos los sentidos. Para llegar finalmente al postre, el tercer acto del film, que presenta cierto amargor pero a su vez deja un agradable sabor al finalizar, porque el chef sabe colocar los ingredientes apropiados para lograr tal efecto. De esta forma, Sarmoski logra un film elemental y potente porque se nota la pasión y la dedicación por ello y al fin y al cabo ese es el lema de la pelicula, encontrar algo por lo que preocuparse y cuidar. 
Calificación ***** (Excelente) 

Título original: Pig (2021) - País: Reino Unido/Estados Unidos - Director: Michael Sarnoski - Guión: Michael Sarnoski - Intérpretes: Nicolas Cage, Alex Wolf, Adam Arkin - Fotografía: Patrick Scola - Música: Alexis Grapsas, Phillip Kñein - Duración: 92 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Nicolas Cage (IMDb). 

domingo, 18 de julio de 2021

El ritual se ha completado

El evento de terror televisivo llega a su fin con una tercera entrega que cumple con lo que prometía en su comienzo y como dice la canción de Tango Feroz, el amor es más fuerte.

Por Ricardo Diaz
Tres semanas, tres noches, tres partes, una historia. El desafío de Leigh Janiak era arriesgado. Pero ahora con la conclusión de su adaptación de los libros Fear Street de R. L Stine, y viendo la evolución en cada una de sus entregas se puede decir que valió la pena el desafío. Y el espectador lo agradece. 

Retomando lo ocurrido en la segunda parte en 1978 cuando en la última escena Deena (Kiana Madeira) tiene la visión de Sarah Fier al unir la mano perdida y el cuerpo de la bruja. Desde ese momento arranca la tercera parte. Bienvenidos al pueblo Unión (se vuelve irónico a medida que avanza la película) y al año 1666 (sí, una idea super brillante). 

La conexión del personaje de Madeira con la bruja real (Elizabeth Scopel) permite que ella vea a traves de los ojos de Fier, por esa razón ella es la que representa a la bruja y todos sus conocidos terminan dentro de esa visión, por ende todos los actores vistos en las entregas anteriores, aparecen nuevamente tres siglos atrás en otros personajes. Así aparecen el hermano de Deena, Josh ahora llamado Henry, Ziggy como Constance (una pícara aldeana que organiza una busqueda de bayas psicodelicas), el sheriff Nick Goode (Ashley Zukerman) como Solomon Goode y claramente el amor de la heroína, Sam/Hannah Miller, que sigue teniendo padres represivos. Y en esta ocasión más ya que es la hija del pastor del pueblo. 

En este pueblito colonial hermoso y patriarcal de una noche a la otra, más precisamente luego de la nueva luna llena, empiezan a suceder hechos extraños. El agua se contamina, las frutas se pudren y el pastor es poseído por algo que le hace cometer una atrocidad que solo puede ser producto del diablo. Entonces se desata la clásica cacería de brujas y quienes tienen todos los numeros para ser elegidas son Sarah Fier y Hannah Miller por haberlas visto hacer cosas no santas en esa noche especial. Y como los hombres son los que deciden, ese hecho las convierte en adoradoras de Satan, en consecuencia, son brujas que hay que colgar. 

Janiak a través de la visión de Deena muestra como se desata toda la maldición que caerá sobre Shadyside en el futuro y a cada uno de sus descendientes. Una maldición de sangre. Como si ese amor prohibido y trágico de las dos féminas prevaleciera en el tiempo, buscando venganza, pero más que todo, justicia. 

La historia tiene un interesante giro que por más que pueda preveerse sorprende y funciona como esa pieza de puzzle que uno encuentra a último momento. El terror en esta tercera parte se vuelve más profundo, no tanto por lo que se muestra sino por lo que provoca al pensar en lo que sucede en ese lugar hace tanto tiempo. De alguna forma ese sentimiento se vuelve contemporáneo y salta de la pantalla a la vida real si se hace una retrospectiva de lo sucedido en los últimos tiempos en cuanto a la condena de aquellos a los que se los considera diferentes. 

A mitad del film cuando la luz ilumina las sombras develando el oscuro secreto, el film vuelve a donde todo empezó. De regreso a 1994, segunda parte.Pero ahora todas las piezas encajan, todo se comprende y entiende, como el por qué de la sangre que buscan siempre los asesinos. 

Fear street 1666 se vuelve la entrega más original. Se despega del  homenaje y se vuelca a contar su propia historia con un estilo propio y eso es lo que hace que su conclusión como trilogía sea apreciable y reconocible. No está la odiosa comparación "se parece a" y entonces se la disfruta a la película por lo que es. Y termina siendo una experiencia divertida. Como una montaña rusa. Durante su primera mitad va subiendo, causando terror, tensión y expectativa, para después en su segunda mitad, bajar a toda velocidad en donde ese miedo también se funde con diversión y la música tambien da la pauta de ello. Ya lo dicen los chicos de The Offsprings en come out and play, sal a jugar y eso esta más que claro en todo el climax que ocurre en el shopping donde comenzó la primera entrega, cerrando el círculo. Todo ese tercer acto bajo los efectos de pintura fosforescente incluyendo una cómica escena con los asesinos. Pero está bien, porque es entretenimiento y es Netflix. Punto. 

El final tal vez es muy simple, pero termina siendo el adecuado (además suena the pixies, siguiendo con la coherencia inicial). Porque Janiak desde el pimer segundo de su trilogía muestra cuál es la verdera historia y el mensaje que quiere dejar. Pero para ello se introdujo en los recovecos del terror, para que ese mensaje sobreviviera a hachas, cuchillos, navajas, horcas y hasta al propio Belcebú. ¿Cuál es ese mensaje? El más simple, presente desde el origen del tiempo y tan poderoso como el martillo de Thor. Si aún no lo saben vean la saga completa para descubrirlo. 
Calificación **** (Muy Buena) 

Título original: Fear street part three: 1666 (2021) - País: Estados Unidos - Director: Leigh Janiak - Guión: Leigh Janiak/Phil Graziadei/Kate Trefy, basado en los libros de R. L. Stine - Intérpretes: Kiana Madeira, Ashley Zukerman, Gillian Jacobs, Olivia Scott Welch, Bejamin Flores Jr, entre otros - Fotografía: Caleb Heymann - Música: Marco Beltrami/Anna Drubich, Marcus Trumpp - Duración: 114 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Kiana Madeira y Bejamin Flores Jr en fear street part three 1666 (IMDb) . 




viernes, 16 de julio de 2021

Eso es todo amigos

Un nuevo partido de basquet reune a los Loony Tunes y a una superestrella del basquetball en un film chato como una caricatura. 


Por Ricardo Diaz 
En 1996 Joe Pytka hizo la locura de cruzar el mundo de la caricaturas de Warner Bros con el mundo real y además las hizo jugar al basquet nada menos que junto a Michael Jordan. Ese partido recibió el nombre de Space Jam, el juego del siglo y realmente así se vivió en aquellos años, porque fue todo un suceso. No solo por lo técnico para mezclar la animación con actores reales sino tambien por ganarse ese lugar en el corazón de los espectadores. 

Veinticinco años despues el director Malcolm D. Lee nos trae un nuevo legado (o no). En esta ocasión encontramos a LeBron James, el consagrado bsquetbolista de la NBA que dejó de lado cualquier distracción (léase videojuegos) para poder tener la disciplina para ser el mejor jugador de LA Lakers. De forma que a sus hijos también quiere imponerles el mismo ejemplo, pero a Dom (Cedric Joe) no parece motivarle lo suficiente la pelota naranja, su pasión es el diseño de videojuegos. En una visita a los estudios de los hermanos Warner, padre e hijo son abducidos al serviverso formado por los planetas de todas las franquicias de WB (Harry Potter, DC, Game of Thrones, etc), todos regidos por el Sr. Algoritmo (Don Cheadle). Una especie de Inteligencia Artificial que tiene planes pocos felices para los humanos con tal de "actualizarlas". Manipulando al hijo del bsquetbolista, se produce un enfrentamiento con su padre que se dirime en un nuevo Space Jam (aunque a decir verdad no se llama así en esta ocasión). 

A diferencia de la entrega anterior, es LeBron quien busca la ayuda en los Looney Tunes para formar el equipo ganador. Apareciendo así el querido Bugs Bunny, el pato Lucas, el gallo Claudio, Sylvestre y toda la pandilla de la edad de oro de las caricaturas. Y otro cambio es que James pasa a ser otro cartoon más. Funciona bien la secuencia animada en la que se recluta al equipo. Como contraparte está el goon squad  compuesto por Dom y  monstruos mezclados con jugadores de basquet profesionales y animales, como el caso de la jugadora Diana Taurasi combinada con una serpiente. Además de contar con todos los upgrades necesarios para ser imbatibles. 

No sé si se deberá a que los estudios Warner estan por cumplir cien años, pero durante todo el film hay un sinfín de referencias a sus clásicos de todas las épocas. Casi como una especie de narcisimo warnerbrosiano. Desde la idea de insertar las caricaturas dentro de sus producciones de forma que encontramos al coyote y el correcaminos en Mad Max Fury Road y a la abuelita en Matrix cual Trinity. Pero lo que resulta imperdonable de este catálogo fílmico son los "cameos" de todos los personajes durante el juego tan esperado, porque distrae constantemente. Ver en la tribuna a Pennywise de It, la máscara, la banda de drogos de la naranja mecánica y hasta catwoman le quitan importancia a los persoanjes principales porque uno se pone a identificar a los invitados de fondo y además resulta extraño encontrar asesinos dentro del universo de los Lonney. 

Otra idea desafortunada es la de "actualizar" a los dibujos animados a la hora del partido, pasando todos a 3D, pareciéndo muñequitos de peluche, quitándole la magia del 2D, y en definitiva el corazón que dió origen a la primera Space Jam. 

En nivel de actuaciones, James es tan expresivo como un poste de luz, lo cual tampoco ayuda a que la película simpatice y Cheadle compone a un villano que por momentos llega a ser mas carismático que el protagonista, y eso es producto del actor. Y visualmente la película funciona con todo el apabullador despliegue digital de efectos en este nuevo juego ultra moderno en donde no solo hay dobles y triples sino puntos por estilo y potenciadores de salto. 

Space Jam, una nueva era más allá de cualquier mensaje de ser uno mismo y de cómo ser padre, carece de alma. Presenta nuevas tecnologías de animación y efectos estrombóticos pero todo en pos de vanagloriar al estudio que la produce usando a todas sus creaciones como animadoras, dando como resultado algo mucho peor que un producto ACME. 
Calificación ** (Regular) 

Título original: Space Jam: a new legacy (2021) - País: Estados Unidos - Director: Malcolm D. Lee - Guión: Juel Taylor, Tony Rettenmaier, entre otros - Intérpretes: LeBron James, Don Cheadle, Cedric Joe, Khris Davis - Fotografía: Salvatore Totino - Música: Kris Bowers - Duración: 115 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: LeBron James en Space Jam, una nueva era (IMDb) . 





lunes, 12 de julio de 2021

Campamento sangriento y embrujado

La segunda parte de la trilogía basada en los libros de R. L. Stine nos trae más sustos y sangre, pero esta vez en un campamento. Jason está tomándose un uber para llegar hasta ahí.


Por Ricardo Diaz
Otra vez recorremos la calle del miedo donde la dejamos la última vez, pero ahora nos vamos a los años setentas, siendo más exactos al 12/7/1978. En esa semana ocurieron hechos atroces en el campamento Nightwing donde jóvenes adolescente de Sunnyvale y shadyside fueron masacrados por un violento asesino usando una linda y afilada hacha.

Tal como vimos en FS 1994 existe un mal antiguo que por mucho tiempo ha asolado a los habitantes de la capital más sangrienta del país, es por ello que Deena y Josh deciden buscar ayuda en C. Berman la única que sobrevivió al encuentro con el temible espíritu de la malévola bruja manca Sarah Fier, con el fin de ayudar a la bonita Sam que está en modo Regan de El Exorcista.

Sin embargo, la cosa no es tan simple porque la tal Berman no los ayuda mucho al principio, sino que les cuenta lo que sucedió en aquel verano de 1978, cuando ella era la pequeña Ziggy (Sadie Sink) y le hacían bullying en el campamento. Pero sucedió algo mucho peor a que tus compañeritos te aten e intenten quemarte (re tranquilos los chiquitos), cuando de repente uno de los vigiladores fue poseído por el espíritu de la brujita y hachó (literalmente) a todos. O a la mayoría. 

La directora en su segunda entrega deja de lado el amor igualitario y se sumerge de lleno en la atmósfera de las slasher movies a lo Friday the 13th como principal referencia indiscutible. Ojo, tambien está la inocente historia de amor entre Ziggy y el futuro sherif de policía, Nick Good (Ted Sutherland), pero está como complemento y en cierta forma para que uno se encariñe con los personajes. 

Lo que realmente importa es la bruja, el hacha y la sangre, y acá corre a mansalva. Obvio que para los slasheros furiosos es apenas una garúita sanguinolenta, pero los momentos previos a la violencia, el suspenso y la sorpresa están bien resueltos. 

La trama ahonda más en el misterio que encierra a Shadyside ligado con algunos descendientes del pueblo que a través de distintas generaciones han sido marcados dando lugar a las tragedias que se han ido sucediendo. De alguna forma algo similar a Nightmare on Elm Street en donde los pecados pasados de los padres eran pagados por sus hijos que eran víctimas de Freddy Kruegger mientras dormían. 

Los personajes de fear street 1978, a diferencia de su antecesora, van creciendo a medida que avanza la película. Desde la protagonista y su hermana Cindy (Emily Rudd) hasta la víctima obvia, Alice (Ryan Simpkins) que se vuelve un personaje interesante hasta el final. Las interpretaciones de todos ellos son correctas y creíbles para la trama en la que se mueven y la época que pretende evocar el film. Además conocemos el origen del asesino del hacha y siempre toda génesis provoca cierta satisfacción. 

El tracklist una vez más es destacable, tal vez no con la misma contundencia que el anterior, pero están elegidas las canciones perfectas para asociarlas con las escenas. Como el caso de Kansas con carry on wayward son que suena en medio de la masacre final. Tampoco falta David Bowie The Runnaways con su clásicos Moonage daydream Cherry bomb respectivamente, Cat Stevens, Blue Oyster Cult, Foghat, entre otros. 

Leigh Janiak logra una continuación más sólida, genuina y por momentos aterradora, tal vez porque se centra esta vez realmente en el horror, logrando combinar el género slasher de fines de los 70 con la parte sobrenatural de la brujería haciendo un buen equilibrio entre ambos, donde su tercer acto nos lleva a un clímax que no escatima en violencia con un conjuro de asesinos que incluye una dupla con el del hacha y uno nuevo con un cuchillo que parecen salidos del film the strangers y crean una escena no apta para sensibles. Y además su final se convierte en el preámbulo de lo que será la tercera y última parte, esta vez en 1866. El origen de todo, del mal, y de la calle del terror. 
Calificación *** y 1/2 (Buena +) 

Título original: Fear street part two: 1978 (2021) - País: Estados Unidos - Director: Leigh Janiak - Guión: Leigh Janiak/Phil Graziadei, basado en los libros de R. L. Stine - Intérpretes: Sadie Sink, Emily Rudd, Ryan Simpkins, McCabe Slye, Chiara Aurelia, Ted Sutherland, entre otros - Fotografía: Caleb Heymann - Música: Marco Beltrami/Brandon Roberts - Duración: 119 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: Sadie Sink en fear street part two 1978 (IMDb) . 





domingo, 11 de julio de 2021

Crash

La franquicia tuerquera regresa una vez más, pero pierde aceite sin parar con resultados catastróficos.

Por Ricardo Diaz 
Hace veinte años que seguimos las hazañas de la troupe de Toretto (Vin Diesel), esta especie de familia ensamblada compuesta por miembros de sangre y otros adoptados producto de distintas aventuras. Desde aquella primera entrega mostrando el particular código callejero de las picadas clandestinas, hasta convertirse en unos Vengadores sobre ruedas han realizando proezas increíbles. Acciones que literalmente son imposibles, casi como si se tratase de un videojuego adictivo en donde ningun personaje sale maltrecho. Y si creíamos que habíamos visto todo, el regreso de Justin Lin (se involucró a partir de la tercera entrega hasta la sexta) lleva las cosas al extremo ya rayando lo ridículo. ¿Alguna vez vieron un auto a toda velocidad lanzarse de una liana como Tarzan? ¿o imanes super poderosos que arrastran los objetos a tal punto de atravesar muros de concreto como si fueran simples cartas? Estos dos ejemplos ya avecinan que la pista se esta acabando y el auto viene como un bólido y con los frenos ya gastados. 

Han pasado dos años de los eventos de rápidos y furiosos 8. Dom está viviendo en el campo con Letty (Michelle Rodriguez) y el pequeño Brian (debe comer bulones el niño porque ya con dos años habla, entiende, sabe de llaves inglesas y demás). Llevan una vida totalmente distinta, pero siempre a la espera de que algo pueda ocurrir, por eso tienen armas escondidas por todos lados. Todo cambia cuando regresa su equipo de aventuras (Tyrese Gibson, Ludacris, Nathaniel Emmanuel) después de ver una transmisión perdida de Mr Nobody (Kurt Russell). De manera que una vez más se emprenden en una misión descabellada. En esta ocasión, recuperar un dispositivo super ultra mega tecnológico llamado proyecto Aries. Capaz de controlar absolutamente todo, siendo el number one del mundo quien lo tenga. Y obviamente hay alguien que tiene más dinero que Bill Gstes y quiere robarlo con un escuadrón de mercenarios. Ese ¿villano? de turno es Jacob (John Cena) . ¿Quién es él?, nada menos que otro Toretto y hermano del querido Dom, y recién ahora después de dos décadas nos enteramos junto con los personajes (Fea la actitud de ocultarle a tu familia tus hermanos, aunque sean medios loquitos)

Gran parte del cariño por la saga es es el lema a la familia, entonces la incorporación de un nuevo Toretto, le permite al director contar la historia del pasado de los dos hermanos y el por qué de su distanciamiento y encono el uno por el otro (algo parecido a los hermanos Shaw) Estos flashbacks son lo único interesante y nuevo en la franquicia porque retoma lo que fue la saga en sus comienzos, aunque discrepo con la elección del actor para la version jóven del personaje de Diesel porque parece que se hubiese hecho cirugía plástica para cambiarse el rostro por completo, entonces cuesta asociarlo con su versión adulta. Sin embargo esas leves capas de drama familiar actuan como unas pequeñas luces entre todo el caos sin sentido de siempre. 

También hay regresos de otros personajes, inclusive desde el más allá, pero con una explicación tan enrevesada que no se entiende muy bien, sirviendo más de excusa para poder incorporar a los actores de rápidos y furiosos 3: reto tokio que otra cosa. Es como si esta parte de la saga nos mostrara que todo lo que han hecho anteriormente los lleva a lo que viven ahora, que nada fue al azar y que en cierta forma se avecina el fin. 

F9 es como que se ríe de sí misma en alguna ocasiones. Como cuando Roman (Tyrese Gibson) se le ocurre la teoria de que si no seran todos algo más, porque nunca terminan con alguna herida o raspón luego de volar por los aires, o cuando Tej dice literalmente "si respetamos las leyes de la física, no nos puede ir mal" WTF!! Desde hace años que Newton les arroja manzanas por violar toda ley física posible, y encima ahora hasta hacen chistes desde el espacio con un simple autito y hasta ¡chocan! un satélite, es como un poco mucho. Y ni hablar en la escena en que Dom prácticamente se convierte en Bloodshot. 

Ignorando a Galileo, Lin hace lo que quiere. Por ende las escenas de acción son descomunales y agradables de ver. Hasta tenemos un par de segundos viendolo a John Cena pelear como en la WWE arriba de un camión. Este director nos tiene acostumbrado a ello pero ya se le estan terminando las reglas físicas que quebrantar, pero principalmente los espectadores son los agotados. 

La saga tampoco sabe cómo lidiar con la trágica pérdida de Paul Walker que de un momento a otro su personaje se tuvo que ir y se lo despidió de una forma muy digna y emotiva en la franquicia, pero lo siguen evocando aún. En la historia parece ser el babysitter que cuida a sus hijos y al de Dom, mientras su mujer, Mia (Jordana Brewster) sale a salvar el mundo con el equipo. Raro. 

Rápidos y furiosos 9 es sin lugar a dudas el eslabón más débil de la franquicia. Se hace eterna por momentos con sus casi dos horas y media de duración. Si la película fuese un motor, éste presenta varias fallas, se ahoga, algo impide que sus engranajes funcionen, y encima con exceso de nitro, haciendo que ese auto que nos acompañó por veinte años comience a incendiarse. Ojalá que el mecánico de la décima parte (sí, hay escena postcredito) logre arreglarlo, sino solo oíremos el ruido del metal retorciéndose al chocar rápido y furioso contra una pared. 
calificación ** (Regular) 

Título original: F9: The fast saga (2021) - País: Estados Unidos - Director: Justin Lin - Guión: Daniel Casey/Justin Lin - Intérpretes: Vin Diesel, Michelle Rodriguez, Jordana Brewster, Tyrese Gibson, Ludacris, Nathalie Emmanuel, John Cena, Charlize Theron, Kurt Russell, Sung Kang, entre otros - Fotografía: Stephen F. Windon - Música: Brian Tayler - Duración: 143 minutos.

***** (Excelente) - **** (Muy Buena) - *** (Buena) - ** (Regular) - * (Mala)

Fotos de los textos: John Cena y Vin Diesel en F9 (IMDb) . 

Padre nuestro

El exorcista marcó a generaciones enteras por su despiadada crudeza y maldad. Más de cincuenta años después sigue siendo una película aterra...